Patinemos Juntos: En tu mente #2 ©

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Capitulo 14

Laura.

Samanta estaba a mi lado caminando cerca de la sala de juntas, iba a dejar unos papeles en la mesa ya que pronto tendrán una reunión, una empleada de mi padre se acerca, no sé cómo se llama pero es bien simpática.

-Señorita Laura – me habla a mí pero no me gusta que me hablen tan formal.

-Solo dime Laura – le respondo con una sonrisa y ella me imita - ¿Qué pasa?

-Alguien la busca en la entrada – esas palabras me dejan confusa, la chica lo nota y por ello sigue hablando – dice que es Daniel Brown.

Su respuesta me dejo paralizada por unos minutos, después de tanto tiempo lo volveré a ver, una lagrima traicionera sale, Samanta al ver cómo me puse se demuestra seria.

-Dile que ella no lo quiere ver – habla con decisión, pero realmente lo quiero ver, quisiera saber cómo esta y que hace de su vida.

-Espera… - mi voz sale cortada, le hablo a la chica cuando agarro la información de Sam – dile que voy en seguida.

-¿Estas segura que lo quieres ver? – mi amiga se preocupa por mí, no quería responderle con mi voz porque sin duda sale solloza, solo asiento – está bien, yo me encargare de tu padre para que no se dé cuenta.

La chica ya se había ido, estaba nerviosa, no sé por qué razón ha venido pero lo único que quiero es tener una conversación sabiendo de nosotros dos.

Bajo por el elevador y arrastro mi silla de ruedas a la dirección de la entrada, para mi sorpresa era Daniel, no ha cambiado sigue siendo el mismo chico de ojos verdes. Una sonrisa de sus labios me deja sin palabras, lastimosamente no puedo imitar una sonrisa.

-Hola – es el primero en hablarme – quiero hablar contigo.

-Ok – salimos de la empresa, me ayuda moviendo mi silla para para pasarme del otro lado de la vía, ahí se encuentra una banca vacía pero no pienso moverme de mi silla.

Nuestras miradas se cruzan a estar en frente de el para escuchar sus palabras.

-¿Cómo estás? – su voz sale susurrando.

-Bien, eso creo – respondo sinceramente - ¿y tú?

-Intentando superar todo – responde dolido, eso me hace sentirme mal – lo siento por todo.

-Oye – le digo un poco seria – ya te he dicho que no es tu culpa, fue un accidente.

-Lo sé – responde dándome una sonrisa que antes eran para mí lo más valioso – solo quería despedirme.

-¿A dónde iras? – Pregunto consternada - ¿acasos te iras del país?

-Si… - corta la voz para tomar aire – Me iré a España por cuestiones familiares.

-Ok – no sabía que más decir, estaba incomoda – espero que te vaya bien.

Guardamos silencio por un momento, mis emociones estaban por estallar, lagrimas querían salir porque cada vez que lo miraba me recuerda cuando patinábamos y eso se quedara en mi corazón.

-Mira Laura, yo sé que piensa otra cosa de mí pero… - se toca la cabeza frustrado – si es eso lo que piensa.

-¡No lo digas por favor! – Le responde enojada por su comentario estúpido – ya dijiste lo que tenías que decir, ahora vete.

-Si – se acerca a mí colocarse de cuclillas para darme un beso en mi mejilla, me quedo paralizada por unos momentos hasta que siento que mueve mi silla de nuevo a la empresa.

-Adiós – es todo lo que dice para darse la vuelta e irse, sin duda no lo olvidare porque fue alguien que me dejo lindo recuerdos, gracias a el aprendí a patinar mejor que nunca, la vida sigue y debo dejar el pasado pero lo más importante del patinaje no lo olvidare.

 

Camino de nuevo a la entrada para respirar mejor después de este reencuentro bastante tenso, creo no poder hablar con Samanta en estos momentos ya que me preguntara muchas cosas de lo que hablamos y ahora solo necesito relajarme, el único lugar donde puedo quedarme tranquila es donde Alex, siempre respeta mis decisiones, entro al elevador para subir a piso correspondiente; encuentro a Karla como siempre, dándole un saludo amigable.

 

Antes de tocar la puerta, alguien sale y es David, sus ojos se abren como platos, ¿Por qué razón?

-Hola David – lo miro preocupado - ¿pasa algo?

-No… nada… - dice tartamudeando y eso no me da buena espina – bueno… debo irme.

-Ok – le digo cuando pasa al lado mío – adiós cuñado.

Me voltea ver sorprendido para luego darme una sonrisa, ya veo porque mi hermana le gusta. Abre sin permiso de Alex, ya lo acostumbre a mi manera, esta observado afuera del gran ventanal, carraspeo para llamar la atención.

-Hola Alex – le respondo acomodándome en la esquina donde tengo unos libros - ¿Qué haces?

-Nada que te importante – contesta de una manera seria, nunca me había hablado así.

-¿Puedo saber que te sucede? – me cruzo de brazos esperando un respuesta clara a su estado de enojo.

-Ya te dije – responde de nuevo pero ahora se mueve para su asiento para revisar sus papeles, no me voltea a ver.

-¡Vaya! – Hablo seria – me dices que soy tu amiga y no me quieres comentar tu razón de estar enojado – me muevo para irme de aquí pero antes de acercarme a la puerta me volteo a verlo – eres peor que una mujer con la regla.



Brenda_Ava

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En el texto hay: recuerdo, celos, amor

Editado: 19.11.2019

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