Patinemos Juntos: En tu mente #2 ©

Tamaño de fuente: - +

Capitulo 16

Laura

Mis hermanas y mi madre me arreglaron, al verme en el espejo el maquillaje estaba genial, no era tanto y las pestañas se miraban largas, podría decir que me veo bien, el peinado es único, mi madre definitivamente debería hacer su salón de belleza.

Hace mucho me coloque el vestido, es veraniego y se ajusta muy bien a mi cintura, me he colocado un pantalón debajo de ello para enseñar nada cuando me cargan.

Mi padre llego temprano y todas le contaron sobre la cita, nunca pensé que se alegrara tanto, sus consejos son útiles a iguales de mi madre. Luego de bajar con ayuda de mi padre, quien le costó por ser muy adulto, Jeremy no está y ese es un alivio, no tiene que enterarse de nada hasta que seamos una pareja.

Casi son las siete y solo espero que el auto de él se parquee, a continuación lo hace para bajarse, viste normal con un pantalón ajustado que le queda súper bien, una camisa de mangas largas, su cabello está definitivamente atractivo, mi familia se encuentra adentro viendo la escena, no me siento avergonzada, me gustan que me apoyen en mis decisiones.

Él se acerca a mí con toda la elegancia que puede tener, sus ojos me miran con deseo, realmente es un hombre hermoso y no dejo de sentir mariposas en el estómago.

-Te ves hermosa – me dice cerca de mi oído, acto que me hace sonreír.

-Gracias – le respondo para luego ayudarme a subirme a su auto, en el camino Alex había colocado música de One Republic Apologize es una de mis favoritas, cada rato nos mirábamos y sonreíamos, la sonrisa que me regala siempre me hace que corrientes eléctricas recorran mi cuerpo.

-¿A dónde vamos? – pregunto observando como mira al frente, me voltea a ver y me agarra la mano entre la suya.

-Ya lo veras – dice para luego darme un delicado beso en mi mano, me derrite por completo su forma de hacerme sentir placer y felicidad.

Íbamos en silencio, bueno, no del todo ya que iba cantando cada canción de mi grupo favorito, por en veces observaba la ventana preguntándome a donde me llevaba, hasta que se detiene en el restaurante Tree Bistro, es bastante lujoso para nosotros, pero al bajar Alex me lleva adentro donde tiene una reservación que se encuentra cerca de la pared, esta hermosa la mesa.

-¿Te gusta? – su voz me saca de la mi imaginación, asiento.

-Esta maravilloso, gracias – le di regalándole una sonrisa.

-Aún falta Laura – solo asiento para luego acercarnos, con mucho cuidado me ubico en la silla, los dos no dejamos de mirarnos y eso hace que mariposas se muevan en mi estómago o seguramente sea hambre porque no he comido.

 

Pedimos la comida que nos gusta, en lo personal pedí espagueti, Alex pidió lo mismo, para luego comenzar a conversar.

-Y bien – se acerca a la mesa - ¿de qué quieres hablar?

-De muchas cosas – digo con una sonrisa – sobre la relación que tendremos de ahora en adelante.

-Es verdad – se acerca para acomodarme un mechón de cabello y colocarlo atrás de la oreja, acto que me ruboriza – ¿Cómo te gustaría que te llamara? – No entendía su pregunta - ¿Amor, corazón, cariño?

Me reí ante sus coherencias, con tan poco argumento ya me hace feliz.

-No lo sé – digo nerviosa porque él me pone así – yo no sé cómo decirte.

-Te llamare de diferentes formas – sus palabras me agradan – tu puedes hacer lo mismo.

-Ok – digo sonrojada, es que no lo puedo evitar - ¿tienes hermanos?

-Si – responde mirando su copa de vino – tengo solo un hermano llamado Javier – solo de escuchar su nombre recordé que en la universidad tenía un compañero con el mismo nombre.

-¿Y tus padres? – mi pregunta hizo que bajara su rostro con tristeza.

-Ellos murieron en un accidente hace muchos años – responde con la voz ronca.

-Lo siento tanto – respondo preocupada, no quería desanimarlo pero aun así lo hice.

-No te preocupes – me agarra la mano entre la suya sobre la mesa – lo pasado es pasado.

-Ok – es lo único que digo cuando el mesero se acerca a nuestra mesa y nos pone la comida en la mesa, comenzamos a comer en silencio.

Sus ojos grises no dejaban de observarme tampoco lo podía evitar, deseaba que estos momentos no terminaran, me he dado cuenta que lo quiero bastante, terminamos de comer.

-Estaba deliciosa – digo evitando decir alguna cosa más.

-Si – dice observándome – pero no hay nadie más delicioso que tu belleza.

¡Dios mío! Debo de estar como un tomate en este momento, aun así le sonrió como si nada en el mundo pudiera hacerme esto.

Nos retiramos de ahí, me sentí triste porque quería quedarme en esta situación con él, pero al llevarme al auto no me dijo nada, pensaba que había acabado la cita pero me doy cuenta que no me lleva a la calle del mismo lugar.

 

En el camino en su auto nos agarramos las manos como novios que somos, eso creo pero tal vez me lo pregunte, observo en la ventana y me sorprendo que hemos parado en el centro comercial donde fuimos aquel día.

-Hemos llegado – dice quitándose el cinturón y luego bajarse del auto, en eso veo cómo va hacia atrás del auto a sacar mi silla de ruedas, al bajarla se dirige a la puerta para ayudarme a colocarme en la silla.



Brenda_Ava

#1160 en Novela romántica
#284 en Chick lit

En el texto hay: recuerdo, celos, amor

Editado: 19.11.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar