Perdidos

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Capítulo 7

Amanda

A ustedes no les a pasado que quieren desaparecer de la tierra, ¿no? bueno a mi me sucede muy seguido, justo ahora quiero que suceda eso, ojala fuese posible, tengo a la máxima autoridad que me ha dirigido toda mi vida y al lado estaba mi jefe, aunque le temo mas a mi padre que a mi jefe justo ahora.

Mi padre siempre fue una persona intimidante o bueno siempre lo sera y yo, bueno solo soy una novata, estoy con la cabeza baja como una niña de 5 años mi padre tiene una expresión seria, esperando mi respuesta sobre el hospital, pero para mi sorpresa no sale nada de mi boca.

-Y bien agente Scott, espero una respuesta-insiste mi jefe, sus brazos están cruzados estoy  paralizada justo ahora, pero no se si es por mi jefe o mi padre-a mi oficina, ahora.

Si antes me estaba hundiendo ahora estoy en el fondo, veo como mi mayor temor y mi jefe salen del centro de operaciones, pero aun si ellos se fueran siento toda su hostilidad e ira en mis hombros, miró por última vez a mis colegas quienes me dan una mirada de compasión, lo que me dice que no saldré viva de este problema que yo sola me he metido. Dejo caer mis hombros y salgo del centro de operaciones con el corazón en la garganta, mis pasos resuenan en los pasillos mientras pienso en una excusa aunque eso no me ayudara en este caso, estoy hundida hasta el cuello.

Ahora mismo me encuentro frente a la puerta de mi jefe, lo malo de esta agencia son las puertas de vidrio, en donde se puede ver el otro lado de la habitación pero ya, no es momento para vacilar, ahora solo debo entra y esperar que me van a decir, entre a su oficina y lo primero que veo es a mi padre, sus brazos están cruzados, su expresión seria y arrugada, tiene puesto su uniforme de la armada y mi jefe, bueno está sentado en su escritorio, sus codos están en el mismo y sus dedos entrelazados. Ya con ver esa misma imagen, diría que es mi fin o bueno es mi fin.

-Bueno agente Scott, quiero una explicacion ahora mismo-su voz sonó tan grave que mandó señales de alerta a mis cerebro, titubeo un poco pensando qué palabras voy a utilizar, pero las palabras correctas.

-Señor, se lo que parece pero era muy importante venir acá-trato de sonar firme y serena pero mi voz suena algo quebrada-era sobre el caso y era información de suma importancia.

El me alza una ceja, ya con eso entendí que no es una excusa pero yo no trato de buscar una maldita excusa, solo le estoy explicando los hechos desde mi perspectiva.

-Pero usted conoce el protocolo o me equivoco-su tono serio me congelo, dios cuando dice eso significa solo una cosa, suspensión.

-No me suspenda señor-las palabras salen de mi boca de golpe, el se ve sorprendido y mi padre también-no me saque del caso.

-Amanda-la voz gruesa de mi padre me obliga a  mirarlo, esa mirada que me da, se la daba a mi madre, una de que el tenia razon-te dispararon, tienes que descansar.

-Estoy conciente de eso papá, pero no me puede quedar de brazos cruzados viendo como esos maniáticos tienen el ántrax-mi padre me mira con el ceño fruncido, miro a mi jefe quien se reincorpora de su asiento.

-Disculpe, dijo ántrax-se levanta de su asiento lentamente, esperando a que confirme lo que había dicho.

Miro a mi jefe, quien se apoya del escritorio con sus ojos posados en mi persona, me pongo firme y elijo con cuidado mis palabras-Sí señor-mi jefe baja la mirada, escucho que dice algo, pero no lo logro entender-al principio creí que era un delirio mío pero luego de meditarlo se lo comente a los demás, luego se confirmó en las noticias.

-Dios... pero ¿están cien por ciento seguros que es antrax?-mi jefe se estreso en ese mismo instante, veo una pequeña vena en su sobresaliendo de su frente.

-Podemos decirle a Enderson que busque muertes relacionadas con los sintomas desde hace dos o tres días-esta vez soy yo, quien se estresa justo ahora-pero hay una alta probabilidad de que demos con algo.

-Pero eso no justifica nada amanda-habló mi padre, captando mi atención-tienes que descansar, tus heridas no han sanado del todo.

-ASH, eso lo se pero... no puedo-no soy consciente de lo que estoy diciendo, pero sea lo que sea hice que mi papa cambiará su expresión-yo no puedo... No quiero que esas personas inocentes, sean víctimas de un ataque terrorista, no quiero que la gente tenga miedo de salir de sus casas... Estoy dispuesta a dar toda para encontrar a esos bastardos para que paguen por sus crímenes-ahora mismo me doy cuenta de lo que estoy diciendo, siento las lágrimas correr por mis mejillas.

Me muerdo la mejilla para no gritarle en la cara, pero dios me he estado guardando esto por años, no lo soporto mas-Prefiero hacer lo necesario... Lo que sea para que esas personas no terminen como mi convoy, aunque ponga mi vida en juego.

Su cara mostraba mucha tristeza pero rasgos que estaba molesto, sus ojos son negros, sus venas sobresalen de sus brazos-¡De ninguna manera!-sus gritos resonaron por toda la oficina, incluso mi jefe se sorprendió, pero se calma un poco y mira a mi jefe-Arthur puedes... puedes dejarnos a mi hija y a mi a solas, por favor.

Mi jefe titubea un poco, pero asiente ante la petición de mi padre, coloca sus manos en los bolsillos de su saco y camina hacia la salida, al el irse nos deja a mi y a mi padre con un nudo de problemas, ninguno dice nada ni una sola palabra. Aunque pasados unos minutos decido romper el silencio.

-Padre, yo... no sabes lo que sentía en el momento que nos informaron sobre la muerte de mi madre-me sequé las lágrimas restantes, lo miró entristecida y lo único que veo, es que el se toma los cabellos de la frustración-desde ese dia me senti vacia, trate de acercarme a ti y no me dejaste.



ERIKA

Editado: 06.02.2020

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