Perdidos

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 16

James

No llevo cinco minutos en Washington, y ya me han dicho de un motín en la prisión donde se encuentra Erik, ni siquiera lleva veinticuatro horas en ese lugar y ya quiere escapar, ya veo lo que siente Amanda. Es una pena, que ella no me haya podido venir a Washington, ella me había dicho que tenía una reunión con el agente de Josep Smith, pero no se mucho sobre eso, más bien ella nunca me habla de eso.

- ¿Agente James Stephen? – debe ser la agente con la que hable por celular.

- Sí, soy yo, ¿tú debes ser Nía Collin? – pregunte apresurado, si lo que me dijo es cierto, a Amanda no le va a gustar.

- Si, necesito que nos acompañes, esto ya es muy grave – asiento por sus preocupaciones, esto tiene como loco a mi jefe, por eso me envió aquí, el Departamento de estado y Seguridad Nacional están al tanto de lo sucedido.

La sigo hasta su auto, en donde nos esperaba el agente Meléndez, todas las agencias estaban trabajando para resolver este problema. Cambio unos saludos con él, y subimos al auto para dirigirnos a la agencia, saque mi celular para avisarle a Amanda, necesito que este activa en el caso.

"Amanda hay una emergencia, responde cuando lo leas"

- Dime agente Stephen, ¿Qué sucedió con la agente a cargo del caso? – miro de reojo al agente Meléndez, veo como sus ojos se enfocan en mí, por el retrovisor, no me molesta que me pregunten sobre Amanda, pero me dan celos.

- Justo ahora Amanda, se encuentra en una reunión con el agente Josep Smith – creo que en pocas palabras le dije que no se entrometa, soy un celoso muy serio, pero me doy cuenta es de su reacción al mencionar al agente Smith

- Dijiste ¿Josep Smith? – dijo en un tono nervioso y sorprendido, lo cual me confunde, ¿todos en Washington son así?

Asentí por su pregunta, a lo que el traga grueso, como si ese nombre fuera algo prohibido, habrá una segunda persona que sea igual a Amanda, no, no lo creo. Las posibilidades de que encuentre a una persona igual a ella son pocas, pero por su lenguaje corporal me indica lo contrario, entonces debe de haber alguien peor que Amanda. Lo cual sería un desastre.

Narrador omnisciente

En las oficinas de Seguridad Nacional, Amanda se encontraba en una reunión con sus jefes en la marina, y de la CIA, la reunión consistía sobre el caso de Yasif, lo cual no la ayudaba mucho, ella se encontraba en la sala de conferencias, estudiaba la naturalidad de los ataques, pero su estudio se ve interrumpido por su celular, aunque sea por un momento, algo irritada y sofocada toma su celular para ver el mensaje. Al leerlo se queda en schok, se levanta de golpe para irse rápido a la sala de conferencia, él lo único que ella pensaba era e ir a la prisión y matar al responsable, en cuyo caso sería en que se encargaría de el interrogatorio.

"Llámame, ahora"

Envía el mensaje, esperando a que responda, llevaba sus manos a su cabello por la frustración, la impotencia, la ira. No podía dejar el lugar, literal estaba cumpliendo órdenes de sus superiores.

Mientras que en el auto donde se encontraba James, el camino transcurría con silencio, hasta que suena su celular, pero ellos se encontraba informándole a James de la situación en Guantánamo. Toma el celular mientras está al tanto de la conversación, revisa el mensaje y traga grueso.

- ¿Todo en orden? – pregunta Héctor mirando a james por el retrovisor, miraba su lenguaje corporal, viendo que tenía problemas - ¿Problemas con tu novia?

James carraspea por su pregunta, aunque no le molestaba la idea, pero después de reprocha por la idea, marca el número de Amanda mientras esperaba a que contestara.

- ¿Hola? ¿James? – el suspira cuando ella contesta, pero ella no estaba para nada feliz – explícame que paso.

- Primero, cálmate Amanda –dijo el despacio, esperando a que la respiración se calmara, al menos un poco – escucha, según por lo que me han dicho el agente que estaba interrogando a Erik, quedo encerrado en la prisión cuando inicio el motín.

- Ya veo, entiendo, ¿saben algo del agente de la CIA? – pone el altavoz para que hablara con Nía y Héctor

– Amanda, ellos son el agente Héctor Meléndez y la agente Nía Collin, son compañeros del agente Dereck Lyon.

Amanda queda confundida por un momento, trataba de rebobinar lo que él había dicho.

- dijiste ¿Dereck Lyon? – dijo por la sorpresa, esperaba que estuviera sorda por ese momento, pero cuando James se lo confirma, camina hacia un cuarto vacío y empieza a gritar, no de felicidad si no por la ira que se avecino.

- ¿Todo en orden? – pregunta james sorprendido por su reacción, oye un suspiro en la otra línea y espera su respuesta.

- Te llamo luego – sin más que decir ella, corta la llamada, gritando nuevamente, pero esta vez lo hace un poco más bajo.

James

Esto fue extraño, ¿Por qué grito? ¿Será que conoce al sujeto? No creo que sea un grito de emoción, creo que fue de furia, la entiendo, esta frustrada, porque Erik ya pudo haber salido de Guantánamo. Debo calmarla, porque ahora que lo pienso, si ella se dirige para acá y se arme el problema.



ERIKA

Editado: 06.02.2020

Añadir a la biblioteca


Reportar