Perdidos

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Capítulo 28

Narrador Omnisciente

 

Ha pasado una semana después de determinar, el lapso de tiempo para irse a Washington, después de salir del aeropuerto, Amanda se dirigió a un hotel, en el cual ya le había hablado al encargado del edificio, mientras la castaña se dirigía a su nuevo hogar, recibe una llamada de su nuevo jefe, contesta la llamada sin muchos ánimos, el vuelo la había dejado cansada o mejor dicho, agotada.

 

― Scott ― dice manejando su auto, transfiere la llamada al tablero de su auto, esperando la respuesta de su contrario.

 

― Es bueno oírla de buen humor señorita Scott ― responde Michael con un muy buen humor, a lo cual no le cual a Amanda, no le causa gracia su broma.

 

― Si usted considera que un vuelo de seis horas sea agradable, lo felicito señor ― comento con un tono sarcástico, ese fue su primer error en su primer día de trabajo.

 

― Ignorare eso, ya que es su primer día, necesito decirle algo ― ella gruñe bajo, detiene el vehículo, estacionándote en la orilla de la carretera ― necesito que venga a las oficinas inmediatamente.

 

― Tiene que ser una broma ― susurra par sí misma, apoya su cabeza en el volante suspirando ― iré de inmediato.

 

― Excelente, la veré aquí señorita Scott ― se corta la llamada, dejando a la agente con una nudo de pensamientos.

 

Respira profundo, aun con su cabeza apoyada en el volante, maldice a lo bajo y vuelvo a su posición original, pone su vehículo en marcha, cambiando su dirección a las oficinas de la CIA. Lo único que pensaba era en encontrarse con Dereck, en ese momento quería chocar su auto, pero sabía que no serviría de nada, solo provocaría que le enviaran una escolta, porque sería mucho peor.

 

En las oficinas de la CIA, el agente Dereck Lyon investigaba un caso sobre dos homicidios de dos agentes de Seguridad Nacional, uno no tenía su cabeza y el otro no tenía el resto de su cuerpo, llevaba así desde hace unas semanas, después de la partida de Amanda, solo se enfocó en encontrar a Erik, pero su búsqueda no arrojo nada, lo único que el sentía en ese momento, era estrés y frustración.

 

― ¿Aun con el caso de Erik? ― Pregunto su contraria detrás de él, se dio la vuelta para ver que era su pareja Jane, solo se limita a dejar salir un poco de aire de sus pulmones para así reincorporarse.

 

― No, este es otro caso ― se inclina en su silla, mirando aquellos archivos que lo tenían desconcertados ― me dijeron que nadie podía investigar esto, así que me pidieron el favor. O más bien me obligaron a investigar sobre el ― dice eso ultima con algo de resignación, cierra sus ojos mientras escucha claramente como la castaña hojea el caso.

 

― No me sorprende que estés estresado, por eso te traje esto ― el abre un ojo para ver qué era lo que le había traído, era una taza de café del comedor, sin oponerse, le regala una sonrisa y toma la tasa gustoso.

 

― Eres la mejor. Gracias ― le da una probada al café y arruga un poco la cara por su amargo sabor ― Justo con en la base.

 

Deja la tasa a un lado, y se enfoca nuevamente en su actual caso, no ha tenido tiempo de investigar el caso de Virginia, ni en el caso de Yasif, trabajar solo y sin un compañero resulta ser más complicado de lo que es, mientras él seguía revisando los papeles del caso, levanta la mira por unos minutos, manteniendo la vista fija en la entrada de su sector, solo basto unos segundos en darse cuenta, de que Amanda cruzo la puerta.

 

De la impresión se cae de la silla, llamando la atención de su acompañante, él se encontraba tendido en el suelo parpadeando un par de veces, se decía a si mismo que era una alucinación, pero algo dentro de sí le decía que no lo era.

 

― Dereck, ¿Estas bien? ― esa era la pregunta que lo trajo de vuelta, miro a su contraria, quien lo observaba extraño, solo le tomo cinco segundo darse cuenta que aún seguía en el suelo.

 

― Sí, estoy bien ― dice con una voz rasposa, colocándose de pie, con sus manos apoyadas en su escritorio, mirando como Amanda cruza la puerta de su jefe sin previo aviso, “creí que no la volvería a ver, al parecer me equivoque” ― pensó frotándose los ojos, ahora en su mente tenía un debate, ir a la oficina y ver de que hablara con su jefe, o esperara a que salga e interceptarla para preguntarle sobre su regreso.

 

Pero su necedad lo domina, dejando su puesto para ir al despacho de su superior, para averiguar qué es lo que está pasando, ya cerca de la puerta puede escuchar claramente la conversación.

 

― Primero quiero decir, que es un gusto tenerla a borda agente Scott ― Michael le da un cordial saludo a su nueva agente, solo que Dereck sigue sin entender que pasaba.

 

― Tengo que recordar que vine a aquí porque solo sigo ordenes, después de todo es mi jefe ― Dereck abrió los ojos ante esa confesión, tanto que dio un paso atrás chocando con un empleado de la oficina, provocando que se cayeran las cajas de evidencias de sus brazos.



ERIKA

Editado: 06.02.2020

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