Perfect Imperfections

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Cap 2


 


 


 

Jonny Bravo


 


 


 


 

¡Jamás en mi maldita vida había rogado!. Bueno una vez cuando quería ir a una fiesta, pero esa vez si realmente valió la pena.


 

Esa noche descubrí lo que puedo con mi cuerpo, y también con mi miembro. Aunque también descubrí que combinar tres tipos de cerveza no es nada bueno.


 

Pero dejando eso a un lado.


 

Jamás pensé pasar tanta humillación, y menos delante de una mujer. O mejor dicho delante de dos, pero todo por tener un jodido empleo. Si yo quiero algo simplemente voy a por ello y lo obtengo, sin necesidad de rogar ni nada. Pero hoy no fue así, y yo creí que cuando me vieran me querrían de inmediato pero más bien pareció que me querían sacar pero a patadas. Pero solo la famosa señorita Moron, desde que entre me soltó un montón de insultos —aunque bien podría ser la verdad— y dejo muy en claro en que no me quería trabajando ahí. Pero gracias a la otra chica —muy guapa hay que decirlo— dijo finalmente que si. Y eso fue como orgasmo a mis oídos.


 

Aunque se puede decir que si me sigo comportando así en una semana ya tenga a la gruñona de la jefa gimiendo por mi. Puedo ser un poco sumiso, ya que veo que le gusta tener todo bajo control, está muy buena y yo pues no dejaré que se me escape de las manos. Debo admitir que me costará dejar que ella me mande, solo espero que valga la pena. Debo sacar mi lado romántico para mujeres como ella.


 

Si, eso me gusta.


 

Lo que no me gusta es tener que trabajar, desde que descubrí las redes sociales se han vuelto mi fuente de ingreso. No podría soportar estar encerrado en cuatro paredes todo el día, todos los días, por el resto de mi vida y mucho menos tener que trabajar para alguien solo para sobrevivir y poder tener casa y alimento. Yo prefiero la libertad, y conseguir dinero fácil, y no vendiendo droga que eso sí no iría conmigo aunque si la consuma.


 

Además con las miles de seguidoras que tengo es suficiente para mí. No podría prohibir a las mujeres de gozar de este cuerpo tan sexy que poseo.


 

Tal vez puedo soñar engreído, y quizá lo sea. Pero en este mundo o eres guapo y vives bien o eres feo y vives en un sótano. Llegar aquí no fue fácil, claro que no, todo quiere su esfuerzo.


 

Y eso esfuerzo está en las horas que voy al gym y tomar fotos perfectas para subirlas y que a todas mis fans les brillen los ojos, ¿Y por qué no?, también que se le mojen las bragas. Me han llego mensajes diciendo cosas tan subidas de tono que podrían pasar por una novela erotica.


 

Pero ahora que tendré trabajo, creo que no tendré mucho tiempo para eso. Solo a mí se me ocurre conducir en estado de ebriedad y con droga encima. ¡No soy tan idiota!. Pero esa noche no quería estar más en ese lugar, si seguía ahí terminaba violado, y no es que fuera malo, lo malo estaba en que hubiera sido por hombres. Y ahí si que no llego ni por más dinero que me den.


 

Y lo que más me duele es que mi pobre coche sufrió las consecuencias de mi desesperacion. Ahora tengo que andar en metro y no es nada agradable que te toquen el trasero y no saber si fue hombre o mujer. ¡Malditos pervertido!. Ya uno uno puede salir a la calle sin sentirse acosado y casi violado.


 

Solo deseo volver a como todo era antes, y despertar mañana diciendo que esto fue una pesadilla y saber que puedo ir a fiestas y acostarme con chicas cuando quiera.


 

Ahora por eso debo trabajar y después de un mes me harán pruebas para ver cómo está mi cuerpo, si tiene o no alcohol o algún signo químico.


 

Eso es fácil, no soy adicto a las drogas puedo controlar mi cuerpo. Lo que no creo controlar serían las ganas de follarme a una de las modelos mañana. No estoy seguro de cuantas hay y quienes son, pero estoy seguro que tienen cuerpo de Venus y cara de Ángel.


 

-Ya he llegado pedazo de estiércol - escucho a mi hermano decir desde las escaleras. Ahora que vivo temporalmente con él, tengo que soportar sus hermosos tratos hacia mi.


 

No recuerdo ni una sola vez si mi hermano me hablo sin decirme un insulto.


 

-Me has dado tanto dolor de cabeza que cuando la señorita Moron llamo pensé que sería para decirme que fuiste un estupido con ella. - y de eso puede estar seguro. Al principio lo fui, pero fue instantáneo. - pero me dijo que si te dio empleo y créeme que casi me pongo a llorar al saber que no tendré que buscarte un trabajo, pedazo de puerco.


 

Como amo a mi hermano.


 

Tampoco entiendo ni recuerdo el momento en el que él me deja muy en claro que no me soporta. Fue como de la noche a la mañana que me trato horrible. Siempre nos decíamos estupideces, pero nunca nos odiamos. Pero no puedo decir lo mismo ahora.


 

-Te dije que este lugar sería el indicado - cuando mi hermano me dijo donde pensaba enviarme, me encantó la idea. Solo en pensar en trabajar en un lugar predominado de mujeres, se me bajan los pantalones.


 

Mi hermano ya había ido a muchos lugares. Pero todos decían lo mismo " no tiene la capacidad para este trabajo" " necesitamos a alguien con niveles académicos altos". Y más idioteces como esas.


 

-Aún no entiendo cómo acepto. Solo mírate - dice señalándome y tomando una cerveza para luego sentarse en el sofá frente al mío. - eres lo que las mujeres odian; engreído, bueno para nada, fanfarrón.


 

Odio cuando él me dice las cosas así. ¡Soy así! ¿Y que demonios?.


 

-¡Pero por lo menos he tenido más sexo que tu! - respondo enojado.


 

Mi hermano estalla en una carcajada y yo solo aprieto mi mandíbula para no decir nada fuera de lugar.



Roshell

Editado: 07.11.2019

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