Perfect Imperfections

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Cap 9

Si alguna vez llegue a pensar que lo más idiota que haría sería entregar droga, creo que estaba totalmente equivocado.


 

Vuelvo a ver el cuerpo de Marisol en la cama, pero ese no es el problema, sino lo que encontré hace unas horas que desperté.


 

Tenía un dolor de cabeza, que sentía que tenía una pelota dando vueltas de un lado a otro. Pero cuando me incorpore me di cuenta de la falta de mis pantalones, también que Marisol yacía acostada boca arriba a la par mía, y peor aún, su vestido estaba levantado hasta su cintura.


 

Me levante rápidamente, pero entonces supuse que tuve sexo. Y lo pensé durante unos segundo, pero después vi la sangre en la cama y en mi pene. Odio ver sangre, cuánto más odie verla en mi cuerpo y de otra persona. Me dio asco, pero me dio más terror darme cuenta de lo que pasó.


 

Viole, quite la virginidad, a un chica con una pierna de metal.


 

¿¡Como mierda le voy a explicar lo que pasó cuando despierte?!. ¡Si es que despierta!. Porque ya llevo como una hora solo observándola y no se ha levantado, y ni siquiera se ha movido de donde está.


 

Soy hombre muerto. Soy hombre muerto. Soy hombre muerto. Si antes era un patan ahora soy un violador.


 

-¡Maldita Ramona y Maldito Roble! - exclamo furioso. Si no me hubiera besado con Ramona no hubiera hecho nada de esto, ahora ya se porque el sabor se me hacía familiar. Es la droga nueva, si algo tiene de nuevo es que puedes drogar a otra persona solo con besarla. ¡Por eso ella estaba tan cachonda!.


 

Jalo de mi pelo y me siento en la esquina de la cama, lo más lejos posible de Marisol. ¡Aahhh!. Si Roble no hubiera puesto los ojos en ella yo no hubiera tenía que demostrar que es mi chica, y nada de esto estaría pasando. Esto solo me pasa a mi, y por no pensar y por ser idiota y por dejarme llevar cuando el hablo de mi masculinidad.


 

Si hubiera tenido mi carro, jamás hubiera venido con ella. Recurrí a ella porque era la única que sabía podría ayudarme a venir con decencia. Jamás hubiera venido con ella si mi hermano me prestara uno de sus autos, pero él imbecil no es buen hermano. ¡Esto jamás hubiera pasado si mi hermano fuera tan mierda conmigo.!.


 

Me levanto y empiezo a dar vueltas por todos lados. ¡Ni siquiera he visto la hora!.


 

Voy al reloj que hay en el baño, raro para un reloj pero así le gusta a Roble, y cuando veo que hora es siento que me va dar un ataque.


 

Diez para las diez.


 

Tengo que pensar algo rápido. Hay dos grandes problemas en este instante.


 

1 - Hay una chica inconsciente en la cama.

2 - Pablo seguro se preguntará dónde estoy, y seguro Cristal ya tiene una patada lista para mi en el trasero para sacarme de la empresa.


 

¡¿Puede esto empeorar más?!.


 

Y como si lo hubiera gritado, aunque no estoy del todo seguro si lo hice, Marisol se empieza a mover y quejarse.


 

¡Ay, Dios!. ¡Ay, Dios!. Por favor que tenga amnesia y no recuerde nada. Que se olvide de todo, incluso de donde trabaja.


 

Me acerco lentamente y como puedo le bajo el vestido, ella se mueve más y no puedo bajar completamente el vestido, al menos ahora ya no puedo ver sus bragas o la sangre en la cama.


 

¡Mierda!. ¿Que haré con la sangre?. No puedo dejarla ahí, se que no se ha despertado del todo, por eso tengo sacar las sábanas para que lo vea nada y no vaya a recordar algo por eso.


 

Definitivamente esta es la primera fiesta a la que voy y termino enrollándome con una chica para nada de mi gusto.


 

Un momento, esta sería la segunda vez. La primera fue en él graduación de diversificado, recuerdo que fue con una chica pelona que se llamaba...


 

- ¿Mamá? - escucho la voz de Marisol. Me tensó por completo, que olvidó ser cuidadoso y de un solo tiro empiezo a quitar las sábanas.


 

Marisol empieza a estirarse y balbucear que le duele la cabeza. Espero que ese dolor de cabeza no la deje pensar.


 

Cuando logro quitar la sábana la hago un rollo y la meto debajo de la cama. Cuando me levanto, me encuentro la mirada de Marisol.


 

- Hola - es lo único que se me ocurre para decir.


 

- ¿Quien eres? - pregunta para después empezar a ver el lugar con cara desconcertada. Se fija en su ropa y trata de hacer el vestido lo más largo para cubrirse completa. - ¿Que hago aquí?. Esta no es mi habitación. - vaya, que observadora es - ¿Quien eres y que hago aquí?. - reclama.


 

Cuando dije que quería que no recordara nada, no me esperaba esto.


 

- Soy Jonny, ¿recuerdas?. - digo tranquilo y despacio - soy tu ídolo de la fotografía, trabajo contigo también...


 

Pero me detengo cuando ella reacciona y en un pestañear esta sobre mi abrazándome fuerte el cuello.


 

- ¡Santo cielo!. ¡Jonny!. ¿Qué pasó anoche?. Te buscaba y buscaba pero no te encontraba. Me asuste, que cuando alguien llego diciendo que sabias donde estabas lo seguí pero después no recuerdo, solo que sentí un dolor horrible en mi muslo - es lo primero que entiendo porque después empieza a lloroquear y ahí sí que no entiendo ni jota.


 

La separo un poco de mi, porque no es que sea un maniático de lo limpio. Pero no me gusta que me empapen de lagrimas.


 

- Hey, tranquila. ¿No recuerdas nada? - preguntó y ella solo niega con la cabeza - yo hasta hace una hora que te encontré, estabas aquí en la cama. Pero no había nadie.


 

-¡Oh Dios mío! - exclama y acto seguido se pone a llorar más. Y como si yo fuera un iman se pega a mi con todas sus fuerzas - ¿Que habrá sido de mi anoche?. ¡Dios mío!. Si me, si me... No puedo ni decirlo , ¡Oh Jonny!. ¡¿Que fue de mi?!



Roshell

Editado: 07.11.2019

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