Permíteme Amarte -Saga Amor o Atracción Libro 4

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CAPÍTULO 15

James.

Terminé de arreglarme y salí de mi habitación para ir directo a la de Larissa. 

— James, puedes pasar —escuché antes de entrar.

— ¿Cómo sabías que era yo?

— Papá está casi todo el día por fuera.

— ¿Y las empleadas?

— Ellas siempre dicen un '¿Puedo pasar, señorita Larissa?' Y antes que lo menciones, mi gemela entra sin avisar.

— Tienes razón, a esa niña le hace falta educación —expresé.

— Escuché eso, James —habló ella desde el baño y yo sonreí.

— Ella también es algo cotilla, seguro estaba pegada a la pared, escuchando —dijo Larissa.

Ivonnette salió y nos fulminó con la mirada.

— ¿Hablando mal de mí, hermanos? 

— Nunca haría tal cosa —expresé.

Me acerqué y le di un beso en la mejilla.

— Feliz cumpleaños.

— A mí aún no…

Interrumpí a Larissa y de igual forma le di un beso en la mejilla y luego atraje a mis dos hermanas para abrazarlas.

— Siempre quise tener una hermana a la que pudiera proteger y la vida me premió con dos. Las quiero, enanas.

— ¡No somos enanas! —dijeron ambas.

— Tienen razón, no lo son —expresé.

Nos separamos y Larissa entró al baño.

— Yo iré a ducharme, solo quería pasar a felicitarlas, en la fiesta les daré su regalo.

— ¿Qué me compraste?

— Aún no debes saberlo.

— No es justo que hayas venido y luego te vayas, dejándome algo curiosa.

— La vida no es justa, Ivonnette.

Salí y me dirigí a la sala donde encontré a mi padre.

— Hola Aaron —saludé. 

Todavía no me nacía llamarlo papá. Seguro algún día lo haría.

— Hola hijo.

— Creí que estarías en la compañía.

— Solo fui a firmar un contrato, por nada del mundo me perdería el cumpleaños de mis hijas.

Me senté frente a él y aunque no lo miraba, sentía sus ojos sobre mí.

— ¿Por qué no lo dices?

— ¿Qué cosa?

Levanté la vista y lo miré.

— Lo que realmente fuiste a hacer a la compañía.

Él tomó aire y lo soltó.

— Está bien. No fui a firmar ningún contrato, fui a despedir a tu secretaria, pero al parecer ya estás informado al respecto.

— ¿Despedirás a todas mis secretarias?

— Solo pienso en tu bienestar ¿Olvidaste mis tres condiciones?

Bufé al recordar las tres condiciones: vivir en su casa, cambiar mi apellido y no ser un promiscuo.

— Solo has accedido a vivir aquí.

— En realidad he cumplido todas tus condiciones.

Le mostré mi nuevo DNI donde ya no era James Atrack sino James Brown.

— Bien, has cumplido dos condiciones.

— Como dije, he cumplido todas tus condiciones.

— Tu ex secretaria te engañaba. Tiene marido y ya se había casado dos veces.

— Sus dos matrimonios anteriores terminaron por infidelidad de parte de ella.

Mi papá me miró con curiosidad.

— No eres el único que ha investigado. También sé que además de su marido, también hay otro —bufé—. Terminé lo que tenía con ella hace un par de días. Ella es la promiscua.

— No me arrepiento de haberla despedido.

— No he dicho nada. Ahora, si me permites, es hora de ducharme.

Horas después nos dirigimos hacia el centro de la ciudad. 

Aaron había reservado uno de los más prestigiosos edificios de la ciudad.

— Lindo lugar —dije al ver el estilo de arquitectura.

— Lo es. Yo lo construí —dijo sorprendiéndome.

— ¡Wow! Eres un gran arquitecto.

— Lo es y estamos segura que tú harás diseños tan hermosos como los de nuestro padre —dijo Larissa.

Entramos y vi que habían muchos invitados. 

— Todos nuestros compañeros de clases están aquí —habló Ivonnette.

— Iré por algo de vino —dijo Larissa.

— Ven hermano, te presentaré a algunos amigos —expresó Ivonnette.

Ella me llevó hacia donde estaban tres jóvenes, dos chicos y una chica. Ellos no quitaban sus miradas de mí y eso me incomodó un poco.



Hellen

Editado: 02.12.2019

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