Permíteme Amarte -Saga Amor o Atracción Libro 4

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CAPÍTULO 16

James.

Salí temprano de mi casa porque no pude dormir la noche anterior debido a la ansiedad por saber de qué se trataba el examen que el director de la UCL había preparado para mí.

Creí que tal examen sería similar a la prueba que hice en la competencia anual de arquitectura en el que participé meses antes, pero estaba equivocado.

El director me entregó algunos materiales. Él me dijo que estaba pensando en regalarle una casa de campo a su esposa por el cumplimiento de los veinticinco años de casados y me pidió que hiciera una maqueta que proyectara dicha casa.

Le pregunté qué estilo quería y me dijo que lo dejaba a mi criterio.

Tomé los materiales para empezar a diseñar la maqueta. Esperaba que las dos horas que el director me dio fueran suficientes.

Cuando terminaron las dos horas, vi entrar al director, pero no estaba solo, con él entraron dos hombres y una mujer. Él me los presentó como arquitectos canadienses que habían llegado a Londres para realizar un proyecto del que no me dieron detalles.

— Brown. Ya puedes irte, nosotros evaluaremos tu maqueta y mañana tendrás el resultado.

¿Y eso era todo?

Me sentí decepcionado, pero aun así, no dije palabra alguna y me fui, tal como me habían ordenado.

Llegué a mi casa y antes de llegar a la sala, escuché la voz de Larissa.

— ¡James, quiero conducir tu automóvil! —exclamó.

Entré a la sala y como siempre, la otra gemela la acompañaba.

— ¿Ya lo trajeron? —pregunté.

— Sí, Michelle lo trajo —habló Ivonnette.

— ¿Y ya se fue? —interrogué.

Tarde supe que no debí preguntar aquello. Las gemelas empezaron a decirme una cantidad de información sobre la que era su mejor amiga. 

— Ella es castaña de nacimiento, su cabello rojo no es natural —habló Ivonnette.

— Sus ojos son grises, pero los cubre con lentillas —dijo Larissa.

— ¿Por qué? —interrogué.

— Michelle tuvo una experiencia algo difícil. El que era su pareja, solía decir que le encantaban sus ojos y cuando su relación terminó, ella empezó a ocultar el color real de ellos —expresó Ivonnette.

— Desde entonces no ha tenido otra relación. Creo que ella sufrió más de lo que imaginamos —comentó Larissa.

— Pero no hablemos de cosas feas —dijo Ivonnette.

— ¿Por qué nunca le ayudaron a encontrar un buen empleo? —interrogué.

— Lo intentamos, pero ella es de las personas que buscan encontrar las cosas por sus propios medios —respondió Ivonnette.

— Ella tiene veintitrés años. Cumplirá veinticuatro justo el mismo día en el que tú cumplirás los veintitrés ¿No crees que es una gran coincidencia? —habló Larissa.

— Creo que he escuchado demasiada información sobre su amiga ¿Cuál es su interés en que sepa todo acerca de ella?

— ¿No es de tu tipo? —preguntó Ivonnette.

— Chicas, antes de venir…

— Había alguien en tu vida —terminó la frase Larissa.

— Solo lo diré una vez y les pido que por favor no mencionen nunca más el tema.

— Lo prometemos —dijeron.

Les dije absolutamente toda mi historia con Jesse a las gemelas y ellas intervenían ocasionalmente para hacerme alguna pregunta.

— Fue muy cruel lo que te hizo. Ya siento que la odio —expresó Ivonnette tras escuchar la historia.

— Pero hay algo bueno de todo esto, gracias a lo que te pasó, nosotras ahora te conocemos —Larissa suspiró—. Por cierto, yo también la odio.

— Entonces, tú realmente no estás interesado en Michelle —dijo Ivonnette.

— No, no estoy interesado en ella y dudo que esté interesado en alguien por un largo tiempo.

Más tarde nos reunimos en el comedor para almorzar.

— Creo que es un buen momento para hablar sobre lo que haremos para celebrar el cumpleaños de papá —habló Ivonnette.

— Pero faltan tres meses —expresé.

— El tiempo justo para planear lo que haremos —comentó Larissa.

— Bien —dije.

— ¿Y qué sugieres? —preguntaron.

— Papá trabaja demasiado, creo que un viaje sería lo ideal.

— ¡Fantástico! —exclamaron mis hermanas.

Escuchamos pasos acercándose y vimos aparecer a papá.

— Buenas tardes, hijos —expresó al mismo tiempo que se sentaba.

— Buenas tardes —respondimos.

— ¿Por qué estás tan temprano en casa? —preguntó Ivonnette.



Hellen

Editado: 02.12.2019

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