Pintando Tú Corazón

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XXXVI Colores Diversos

 

 

--Buenos Días Señores Vitali. –Informe viéndolos a los tres, el menor me guiño el ojo, y solo lo ignoré viendo al dueño, y señor de está mansión.

 

 

 

 

--Srita. Rubio, puede tomar asiento, no pensamos hacerle daño. –Argumente, señalando el puesto y ella tomarme la palabra, mientras detalle que mis hijos, tomaban igual asiento.

 

 

 

//

 

    Cuando me senté en uno de los muchos asientos, puse mis manos sobre la mesa y no dejaba de moverlos, con algo de nervios, enseguida él Sr. Vitali solo me sonríe de lado, porque ya me conoce, pero no sabía que soy la novia de su hijo Oliver, y por los hermanos, el menor sonriente como siempre, él otro solo me mira con una seriedad, como tratando de explorar mi mente, si pudiera, solté un suspiro, cuando escucho la voz del sr. Vitali.

 

 

 

--Bueno este ambiente es raro, mejor vamos al grano. –Indiqué y miré de reojo a mis hijos, que se relajaron de tanto ver a la muchacha.

 

 

 

 

--Sr. Vitali, antes que nada, le pido disculpas por todo, y eso incluye la intromisión de estar en su casa, pero Oliver tiene un tanto de culpa. –Sugerí al bajar la mirada, estaba muy roja, no quería que me vieran, así de esa forma.

 

 

 

--Entiendo Srita. Rubio, conozco a mi hijo y sé cómo es… cuando tiene algo en su cabeza, nadie se lo puede sacar, a menos que él mismo se dé cuenta, pero lo importante no es eso, sino que quiero saber ¿si usted, y mi hijo son parejas? –

 

 

 

Solté un suspiro pesado, para poder hablar las miradas de los hermanos, me ponía muy tensa, pero hice caso omiso a eso, y hablé con seguridad:

 

 

 

--Sí lo somos Sr. Vitali. –Dije con firmeza, y él ampliando su vista.

 

 

//

 

--Padre… por favor deja de bromear con ella, no ves lo nerviosa que está. –Indique sonriendo de lado, mientras Sebastián no dejaba de verla.

 

 

 

--Cierto Carlos… pero fue bueno tener esta conversación, tan intensa. –Afirme curvando una sonrisa, donde ella bajaba la mirada.

 

 

 

    Cuando eleve mi rostro a ellos, hubo algo raro entre ellos, comenzaron a reírse por como estaba, y bueno al ver mi reflejo ante un espejo, que tenían a lo lejos, me di cuenta, que estaba muy roja, Dios… que horrible, me tape la cara escuchando la voz, de la persona que necesitaba en estos momentos, tan horribles para mi gusto. –Exprese en mi mente, viendo hablar con voz potente.

 

 

 

--Padre… dijiste, que te comportarías con ella. –Argumente, caminando con elegancia y llegando a su lado tomando asiento, para luego tomar su mano, y besar sus nudillos suavemente.

 

 

 

--Mil disculpas Srita. Rubio, solo queríamos hacer una broma, y veo que caíste muy rápido. –Dije al verla, y ella solo curvo una sonrisa, como tratando de olvidar el asunto.

 

 

 

--No sé preocupe Sr. Vitali, más bien creo que voy a tener que acostumbrarme, a esos juegos. –Aclaré frunciéndole el ceño al hijo menor, que solo amplio la vista por mis palabras.

 

 

//

 

--En eso tienes razón Srita. Rubio. –Dije y ella se me quedo viéndome. –Padre debo retirarme, tengo trabajo pendiente que resolver con una firma, en la empresa. –Sugerí al ponerme de pie, y todos mirarme.



Tessgreen

Editado: 09.10.2019

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