Plan para huir de Villa Norte *terminada*

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Suma de disculpas

Suma de disculpas

 

Es extraño despertarte un día y percatarte de que estás “cambiando”, la verdad todo se había vuelto raro tras mi vuelta. El clima en mi hogar no era el mismo, mi familia no era la misma y yo tampoco.

Después de darle mil vueltas a los motivos que llevaron a Fabiana a marcharse pude ponerme de alguna forma en su lugar. Ella sabía lo que hacía o eso era lo que quería pasar para dejar de comerme las uñas muerta de preocupación.

Cuando hablo de cambio me refiero a crecer. Los dolores, las pérdidas, los errores, ayudan a eso: Crecer. Lo que antes daba risa o no era motivo de preocupación se vuelve un dolor de cabeza constante. Lo que antes podía gustar se vuelve desagradable. Lo que antes era desagradable empieza a gustar. ¿Acaso la vida tiene sentido?

Me estiré en la cama refunfuñando mientras recordaba la conversación que había tenido con mi mamá.

—Debes trabajar— fue lo único que dijo mientras cruzaba los brazos. Decirlo era más fácil que hacerlo. ¿Dónde se suponía que encontraría trabajo en aquel pequeño pueblo? A Marisela ni siquiera le importó que mi mejor amiga me hubiera abandonado y que estuviera en un semi estado depresivo.

Intenté protestar, pero tenía aquella mirada que no daba derecho a réplica. En fin, el detalle es que se suponía que debía buscar trabajo y eso iba a hacer.

Me alisté poniéndome mis mejores prendas —Un jean y una camisa manga larga de cuadros con botones delanteros— me peiné como cosa rara y apliqué en mi rostro un poco de maquillaje. Cuando terminé sonreí al espejo. El sonido de un quejido robó mi atención y me giré para observar a mi hermana que me observaba como un zombie  desde su cama.

—¿Iras a ver a Toby? — preguntó con la sabana cubriendo más de la mitad de su rostro.  Solo podía ver sus ojos.

—No. Buscaré trabajo— estaba intentado tener tolerancia con mi hermana, sabía que debía estar pasando por un proceso doloroso, pero los días pasaban e insistía en permanecer en aquel estado deprimente—. Lo mismo deberías hacer tú Daniela.

—Menos mal que no verás a Toby. No quiero que también te persiga la maldición— Al decir aquello se cubrió por completó con la manta y se convirtió en un cojín, literalmente.

Bufé y terminé de arreglar mi cabello.

Salí de la habitación con un estado depresivo, el humor de mi hermana podía afectarme y lo peor era que yo lo permitía. El lado positivo de un trabajo era que me iba a ahorrar las limpiezas de la mañana. ¿No era genial? Aquella era la excusa perfecta para salvarme de aquel martirio.

Traté de repetirme que debía ser positiva una y otra vez. Me despedí de mis padres con un beso y me dispuse a recorrer el pueblo en busca de empleo. El ponerme unas sandalias con dos centímetros de tacón estaba haciendo que me dolieran los pies.

Las carreteras de tierra eran lo peor. Extrañaba la ciudad. El ruido y movimiento en las calles. Todo en Villa Norte era silencio total, a excepción del ruido de los grillos y los sapos. Las personas estaban en sus casas y los que trabajaban salían de sus hogares casi en la madrugada.

Pregunté en la panadería, en el cementerio, en el correo— dónde estaba la mujer que seguro esparció el rumor de que estaba embarazada—, la universidad…

—Deberías preguntar en la que era la casa del señor Scoty, escuché que necesitaban nuevo personal en el telar— dijo el señor que limpiaba en la institución.

Asentí y di las gracias mientras que pensaba: Nunca.

Deambulé por un camino hasta que me percaté de que había llegado al patio de la casa de Toby. Inconscientemente lo había buscado. Siempre lo estaba buscando por más que quisiera negarlo.

Estaba a solo pasos de la persona que quería, solo tenía que llegar hasta él. Con paso firme rodeé la casa y llegué hasta la entrada. Toqué la puerta y esperé. Lastimosamente abrió Jhon.

—¿Vienes a?— preguntó con fastidio.

—Buscar a Toby — respondí imitando su tono.

—¿Ya te cansaste del gordito?

—¿Por qué no te callas?— inquirí mirándolo con furia — Tú eres el que anda esparciendo espermatozoides por todos lados — agregué levantando una ceja.

Por un momento creí que Jhon iba a pegarme, levantó el brazo y estaba a punto de hacerlo cuando Toby apareció detrás de él.



Sajoraleirbag

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En el texto hay: amor, amistad, metas

Editado: 09.04.2019

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