Plan para huir de Villa Norte *terminada*

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Leyendas

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Si creen que el beso fue maravilloso como esos de las películas están muy equivocados, por si no lo recuerdan era técnicamente mi primero beso, puesto que lo de Andros fue un accidente.

Así que sí, efectivamente aquel era mi primer beso.

Toby hizo uso de su encanto y experiencia, de forma lenta y suave atrapó mi labio inferior con los suyos y me dio pequeños besitos despacio. Su mano se aferraba con fuerza a mi cintura y la otra mano tomaba mi barbilla con delicadeza. Sentía que me estaba llenando la barbilla de tierra, pero eso no parecía importarle.

Yo por otro lado tenía mis inexpertas manos en su barriga, aunque decirle barriga a aquel firme abdomen sería un insulto. Dejándome llevar imité su movimiento y saboreé sus labios. Eran suaves, tan suaves como una chupeta bombombum después de chuparla largo rato.

Nos separamos torpemente, yo terminé bajando el rostro avergonzada y sentí su mano en mi hombro.

—Debemos continuar— susurré. Me giré y crucé el pequeño espacio que separaba aquel camino del patio del Sr. Scoty. Estaba nerviosa, me sentía un saco de costal, aquel era mi primer beso real. ¡No había sido con mi mano en un intento de aprender! 

Cuando estuvimos en el patio me despedí con la mano y casi corrí hasta mi casa. No quería alargar aquello. ¿Qué iba a decir? ¡Me había dejado besar! ¿Eso me hacía una cualquiera? Además evadí el tema del noviazgo así que tenía que dejar de verlo de momento y respirar en mi cuarto para tranquilizarme.

Ya se imaginarán lo que pasó cuando llegue, mi mamá puso el grito en el cielo al verme y sacó al pobre José del baño para que yo me bañara. No hizo preguntas— Gracias al cielo— si las hubiese hecho no habría sabido cómo responder.

El mojarme en la lluvia de cierta forma trajo resultados positivos, mi mamá me permitió acostarme y descansar. ¡Milagro divino! Eran pocos los días en los cuales mi madre me daba una tregua.

Aunque sabía que le había prometido cuidar a mi hermana, así que cuando se hizo de noche me cambié de ropa y salí sigilosa a la sala.

Efectivamente no sé si era cosa divina u obra de mi buena suerte, pero justo cuando salía a la sala Daniela caminaba despacio en dirección  a la puerta para fugarse ¡Lo sabía! En fin, esperé que saliera y cuando deje de escuchar sonidos hice lo mismo.

No fue necesario que la siguiera con la vista, por el camino que tomó alrededor de la casa sabía perfectamente a dónde iba. Mi corazón se aceleró cuando pude percatarme de una sombra familiar que la esperaba en medio de toda aquella oscuridad.

Por suerte no me habían visto, ni siquiera me vieron cuando se besaron ahí en el patio del Sr. Scoty.

 

 

¿Soy yo o los días pasan de forma sumamente lenta? Al siguiente día bueno el sol se levantó agobiante, parecía mentira que tan solo el día anterior cayó un aguacero que arrastró todo a su paso y con todo me refiero a TODO. Hasta secretos que estaban muy bien guardados.

Creo que aquí debo hacer un alto y hablarles un poco acerca de la vida de los Müller, o sea de la familia de Toby. Es importante que empecemos desde el inicio.

Había una vez… Okey es broma, bueno resulta que los Müller son prácticamente los fundadores de Villa Norte, tengo entendido que sus antepasados fueron los que crearon el pueblo y por ende son la familia más antigua. El caso es que a pesar de eso y por desgracia del destino nunca han logrado ser una familia muy numerosa.

Hay un rumor que dice que ninguna mujer Müller ha llegado a los 30 años —Es un rumor aterrador, pero al parecer bastante certero— La verdad es que no recuerdo a la madre de Toby, la veo algo borrosa, pero es imposible que no recuerde las grandes fiestas que aquella familia hacia cuando la mujer estaba viva.

Tras la muerte de la esposa del Sr. Scoty, este se encerró en su mundo y se alejó de todos. Manejaba muy bien sus negocios, pero era conocido por el temor que inspiraba en mucha gente— Además de su poder económico, claro está— el detalle es que nunca se le conoció otra mujer que no fuera su esposa.

Hasta ayer.

Deben estar con la boca abierta al igual que yo cuando vi a mi hermanita, de 17 años besándose con un hombre que podía ser su padre y no, no era un beso inocente, era un beso sumamente apasionado.

Se estaban comiendo la boca ¡Padre santo! ¿Cómo se suponía que iba a parar eso? Al principio no lo creía, imaginaba que era Jhon o hasta el mismísimo Toby, pero no, era el Sr. Scoty en carne y hueso el que sujetaba por la cintura a Daniela.



Sajoraleirbag

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En el texto hay: amor, amistad, metas

Editado: 09.04.2019

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