Plan para huir de Villa Norte *terminada*

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No te enamores nunca

No te enamores nunca

 

Decir que iba a caminar a casa de mi ex novio era más fácil que hacerlo, dando un paso torpe —uno tras de otro— me debatía en ir o no ir. ¿No debía disculparse él? Recordando los hechos estaba más que claro que él y únicamente él había terminado nuestra relación, además había que agregar que Teresa —Estoy tratando de evitar los insultos contra la especie animal— estaba en su casa.

Dejando mi orgullo de lado tomé el atajo más rápido para llegar a su hogar, no quería admitirlo, pero estaba preocupada. Caminar por aquel sendero me traía ciertos recuerdos… Ya saben, el primer beso. Mi primer beso. No me crean sensiblera, pero aquella tierra me lanzaba a la cara como un balde de agua fría mis memorias.

El charco, la tierra húmeda y los labios de Toby junto a los míos por primera vez. Un beso algo torpe que hizo que las barreras que nos separaban y las distancias de nuestros corazones disminuyeran.

El amor es algo loco ¿No creen? Entiendo que supongan que soy una idiota por darle tal definición al amor, pero es que sencillamente no se me ocurre otro modo de definirlo. Desde que me había percatado de la atracción anormal que Toby causaba en mí, mi vida se había puesto de cabeza. No era algo físico, no sé si me explico. Era como una necesidad, una necesidad como la comida. Si no comes no vives. Sin Toby no sonríes.

Cuando me di cuenta ya estaba en el patio de su casa, lo que debía hacer a continuación era tocar la puerta. No iba a cometer el error de entrar nuevamente sin tocar. Mis pasos mecánicamente se volvieron más pesados. Mis movimientos eran los de una tortuga temerosa de que un animal salvaje la devorara.

La puerta de madera estaba frente a mí, con una mano temblorosa toqué. Una vez, dos veces, tres veces. Nadie contestaba.

—Toby— llamé sin recibir respuesta —Toby.

Nada, silencio total.

Abrí la puerta, la casa estaba a oscuras. No quise pensar en el hecho de que mi ex y su hermano dejaban la puerta sin seguro. ¿Acaso no temían que los robaran? Hombres…

—Toby— repetí.

Subí las escaleras sintiendo que mi corazón estaba a punto de explotar —Subir, girar a la derecha. La primera puerta era el cuarto de Tob—. Ya no eran solo latidos, mi cuerpo sudaba como si estuviese en pleno desierto. Otra puerta que abrí, la diferencia fue que en esa ocasión lo vi. Estaba acostado en su cama con unos audífonos puestos en cada oreja.

—Toby— llamé con más fuerza.

El susodicho abrió los ojos y me observó con duda.

  • ¿María?

Estuve a punto de responder “No, tu abuelita muerta”, pero me contuve. Que descanse en paz la abuelita de Tob. Debía resaltar el hecho de que mi novio tenía un mp3 que su papá le había comprado en Villa Nueva. Los ricos y sus comodidades…

Asentí.

Él se levantó y se limpió los ojos con una mano mientras que con la otra se sacaba los audífonos de los oídos.

  • ¿Qué haces aquí?
  •  ¿Por qué no fuiste a la universidad? — inquirí obviando su pregunta.
  • No quise ir.
  • ¿Por qué?
  • ¿te importa?

Rodé los ojos sintiendo que había ido a su casa a perder el tiempo. Me giré para salir, pero antes de que diera el primer paso el me llamó.

  • ¿Estás feliz con esto? — preguntó levantándose.
  • Tú fuiste el que terminó conmigo.
  • Porque quieres ir corriendo detrás de Andros.
  • No sé si entiendes Toby que esto no se trata de Andros, se trata de nosotros. Me mentiste, ocultaste las cosas y de paso aceptas a Teresa en tu casa.
  • Tú no entiendes.
  • Pues tú tampoco.

Los dos nos quedamos en silencio, un silencio incómodo.

—Me iré de Villa Norte.

Cuando dije aquello el rostro de él se tensó, noté como formaba puños con sus manos y me observaba con algo similar a la decepción.

  • Es mejor que te vayas ya entonces.
  • ¿No tienes algo más que decir?
  • No.
  • Ok, entonces me voy. Disculpa por haber venido a molestarte. — dije aquello, pero en lo que realidad quería decir o gritar era “Toby quédate conmigo, no me dejes” al mejor estilo de película. Mi orgullo puedo más. Ya lo había ido a buscar, tampoco era que iba a insistir para que volviéramos. Me sentía decepcionada, pensé que iba a insistir en recuperarme, pero al parecer no me quería lo suficiente.



Sajoraleirbag

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En el texto hay: amor, amistad, metas

Editado: 09.04.2019

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