Poesías de una noche

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El problema del comediante

Sus palabras son espejos empañados 
y el reflejo llega así distorsionado. 
lo que él dice y lo que piensas 
en bella danza entrelazados.

Es el comediante. El inventor 
de los momentos inesperados 
lector habilidoso que tiene 
el peor de los trabajos.

En su interior busca siempre 
entretener con sus actos, palabras, 
gestos, lo agota todo intentando. 
Se agota.

El problema del comediante 
es que bucea en profundas aguas 
oscuras, que se iluminan con su presencia 
y construye su propia ciencia, de sonrisas pintadas.

Pero no sabe que al buscar 
algo se está perdiendo. 
De disfrutar del momento 
y crear sus propios cuentos.

Porque con su presencia 
aunque así no lo quiera 
ilumina las esferas 
de pensamientos cuidados.

Lo lejano se hace humo 
y las distancias se borran. 
Cuando el comediante otorga
palabras a lo sentido.

Es peligroso el camino 
de querer entender escencias 
y cosechando experiencias 
no se vive más tranquilo.

El comediante lo ignora 
¿podría de igual forma evitarlo?
Y con el pecho incómodo 
sigue buscando, intentando.

Que circulo divertido 
es el que se ha formado 
con lágrimas de comediante 
que todavía no se han llorado.



Randax

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En el texto hay: poesia, reflexiones, drama

Editado: 16.08.2019

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