Predestinados a Encontrarse

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Oscar

       Después de unos minutos Milena salió del vestidor con una chica que trabajaba en la tienda que la estaba ayudando con el vestido, al verla no pude reprimir la sorpresa en mi mirada, Milena no era una chica para nada fea, se decía siempre que las mujeres Millenians eran muy guapas pero Milena supero cualquiera de esas expectativas.

       Se acercó a mí con una sonrisa y me mostró como estaba el vestido que había escogido, solo logré asentir, por la sorpresa no conseguí las palabras adecuadas. Estaba hermosa, y si así se veía en un vestido Ilkram no puedo ni imaginarme como se vería en uno Zenogard.

       El vestido era de un color lila claro y tenía un cierre en la parte trasera para que no estorbara para colocar una armadura y era a la altura de las rodillas, como todos los vestidos en Ilkram, a Milena le quedada simplemente hermoso, las mangas largas se ajustaban a sus brazos y su piel hacía un juego perfecto con el color del vestido.

_Supongo que te comieron la lengua Oscar – dice Milena – ¿Tan mal está el vestido en mí?

_No. Está perfecto – digo como si estuviera hechizado por Hatifars, muevo la cabeza y digo un poco más serio – Te queda bien, te dije que era tu estilo.

       Si le queda perfecto, resalta las curvas en su cuerpo, su delgada figura, sus piernas largas y pálidas, vaya, no me había fijado que Milena parecía una princesa ahora, la miro y está inspeccionando el vestido sobre su cuerpo como si fuera la primera vez en usarlo.

_Bueno – dice – Si me gusta mucho, es cómodo – me mira – Llevaré solo vestidos Ilkram, claro si no te importa.

_Haz lo que desees. Si te sientes cómoda así.

       Nuestras miradas se quedan de esta manera por unos cuantos segundos y casi siento una atracción desenfrenada hacía ella, ella parpadea un par de veces algo aturdida por algo y mira a la chica que la estaba atendiendo; yo no retire mis ojos de los de ella, parecía brillar frente a mis ojos.

_Llevaré cinco vestidos – dice algo apenada.

_Que sean veinte – digo serio, miro a la mujer y sonrío – De diferentes colores y telas, también cuatro de gala al estilo Navi y uno al estilo Hatifar.

       Ella me mira un poco molesta pero luego aceptó girando los ojos, se fue con la chica y me dejaron solo a un lado del mostrador, Milena era la primera mujer que me inspiraba para gastar  dinero, no me importaba si quedaba sin oro, para eso que Brandom creará con sus manos.

       Después de unos minutos guardaron los vestidos en bolsas y los colocaron en el mostrador, Milena seguía cambiando su ropa para salir, mientras aguardaba vi un collar detrás del mostrador y le pedí a la cajera que me permitiera verlo, era una flor pero no conocía cual era, lo tome entre mis manos y lo observe con cuidado, sus pétalos eran rosas y sus hojas eran de un color verde aguamarina.

_Es una Arkais – dice la cajera en un Zenogard con acento Navi – Es una flor proveniente de Millenian, una de las más hermosas, se utilizan para curar heridas y sanar recuerdos, su semilla otorga fortaleza.

_Lo llevaré – digo en Navi – Pero no con las demás bolsas, a parte de ellas.

_Como desee – dice ella en Navi – Permítame lo guardo en una caja para que pueda llevárselo.

       Le entrego el collar y sonrío, esa flor me recuerda a Milena, debo leer más sobre ella para saber su origen.

_Termine con los vestidos – dice Milena un poco cansada detrás de mí.

_Bien ahora dame la bolsa que te di para pagar – digo volteando a verla.

       Ella me la entrego y suspiró, la gravedad la sigue afectando un poco, le entrego a la cajera las cuarenta monedas de oro y guardo la bolsa, miro a Milena y me seguía pareciendo linda, aún con la ropa que tenía puesta. Escondo la caja del collar entre mi camisa cuando la cajera me lo entrego y salimos de la tienda.

_ ¿Ahora qué hacemos? – dice Milena cansada.

       Llevo las bolsas porque sabía que la gravedad no ayudaba a Milena, apenas se estaba acostumbrando a ella, la dirigí a una de las bancas cerca de la cascada en el centro de la plaza y la senté para que descanse. No quiero que se sobre exija.

_Toma un poco de aliento y luego vamos a cambiar tu aspecto Millenian – digo mientras me sentaba a su lado – dime una cosa ¿De dónde viene esa ropa que traes?

_La ropa de Allebasi, los guantes de Ilkram y las botas de Jaryam – dice ella como si fuera algo que tuviera que aprenderse.



Laczuly0711

Editado: 12.10.2018

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