Predestinados a Encontrarse

Tamaño de fuente: - +

77

Milena

       Entro a mi habitación y suelto un gran suspiro de agotamiento, ya son diez meses que Oscar despertó, los entrenamientos son cada vez peor y Brandom comenzó a hacer sus jugadas en esta guerra.

       Me siento frente a la mesa del escritorio y apoyo mi rostro entre las palmas de mis manos, ya falta poco para que todos los Shadows vayan a la guerra y todo esto se vuelva un infierno.

       Las primeras semanas de Oscar luego de despertar fueron muy monótonas, entrenamientos con Rickson, un hombre de edad madura, de complexión fuerte, alto, sin cabello, piel morena y ojos negros, terrorífico para mi parecer. Luego de los entrenamientos lenguaje, con mi instructor Sam, y por último entrenamiento con la espada con Patrick, aunque, para mi parecer el chico de corpulento de cabello castaño y ojos grises aprendió de Oscar en vez de enseñarle. Esos entrenamientos en Ilkram fueron muy beneficiosos ahora.

       Por las noches cuando nadie observaba escapábamos a los bosques de Legna para estar a solas, por supuesto que el cuervo de Brut nos vigilaba para evitar que nos hicieran daño; por si no lo había nombrado antes, Brut tiene una habilidad Shadows sobre los animales, y eso les permite vigilar a muchas personas, en mi caso tengo su cuervo a donde quiera que vaya, gracias a eso no me siento sola, supongo.

       Miro los papeles frente a mí y comienzo a traducir las ordenes a los distintos idiomas que conozco para mandarles las cartas de alianza a esos planetas, es una suerte que aprendiera a hablar Shadows en tan poco tiempo; es un idioma algo complicado, mucho más al mezclar las oraciones con otras, y bueno, leerlo es otra historia. ¡Parecen jeroglíficos de Sun!

       Leves golpes en mi ventana hacen que me sobresalte un poco, me levanto despacio y al abrirla el cuervo de Brut está mirándome fijamente con una nota atada en su cuello, sonrío y tomo la nota con cuidado; ese cuervo a veces le da por morder a las personas, mucho más a mí.

       Cierro la ventana y al ver la nota frunzo el ceño por completo, todo el mensaje esta encriptado, esto no es normal en Brut, lo coloco sobre el escritorio y busco entre los documentos los códigos para descifrarlo.

_Milena – dice Oscar algo apenado mientras entra – ¿Podemos hablar?

_Claro – lo miro y sonrío.

       Tiene su ropa negra de siempre y por primera vez su cabello está arreglado, vaya, esto ya es un logro, sonríe un poco apenado y con un movimiento de cabeza hacía fuera desaparece por la puerta, oh…

       Ya comprendí esa seña: Vamos al bosque.

       Me levanto de mi silla con una sonrisa de idiota y lo sigo a través de los pasillos, miro mi ropa y frunzo el ceño ¿Cuándo me cambie? Tengo uno de esos vestidos de Ilkram que Oscar me compró hace un tiempo, es de color morado oscuro y también tengo puestas mis botas. Mm… ¡Claro! Mi entrenamiento era con este vestido, ya estoy comenzando a olvidar las cosas.

       Salimos del cuartel sin hacer el menor ruido y caminamos por las calles de Legna, como cada noche, están llenas de gente, algunos con sus puestos de venta y otros comprando o riendo. Vivir en Shadows es tan normal como cualquier otro planeta.

       Oscar me toma de la mano algo nervioso y sonríe, frunzo el ceño y lo miro, está muy nervioso ¿Qué tiene preparado ahora? La última vez fue una cena bajo la luz de la luna ¿Qué toca ahora?

_Esto será rápido – dice sonriendo y me mira – Regresaremos antes del toque de queda.

       Asiento y miro al frente; el toque de queda, por los movimientos de Brandom se comenzó a tomar un toque de queda, luego de las diez todos los lugares son cerrados, es mejor prevenir que lamentar, faltan escasos veinte minutos para que el toque comience, espero que Oscar sea rápido.

       Llegamos a la entrada del bosque y se gira nervioso con una sonrisa. Miro alrededor y todos los lugares están comenzando a cerrar, incluso la casa abstracta de tres plantas a nuestro lado está cerrada, lo único que se logra atisbar son las antorchas del interior.

_ ¿Qué tienes planeado para hoy? – Digo sonriendo y miro el cielo – Es luna llena y además está hermosa.

_Quise que fuera especial.

       Sonríe y coloca una rodilla en el suelo mientras me muestra un anillo plateado brillante en una pequeña caja de terciopelo roja, cubro mi boca y creo que estoy saltando como una niña pequeña, esto debe ser una broma ¿quiere casarse conmigo?



Laczuly0711

Editado: 12.10.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar