Predicciones Erróneas

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Milena

         El llanto de mi hijo se escucha como un eco en mi mente, sigo en el subconsciente de Jalt y lo odio por ello, quiero ver a mi pequeño, ver sus ojitos, pero no, este imbécil no quiere nada de mí. Mucho menos que vea a mi propio hijo. Quiere criarlo a su antojo, un soldado.

_Te ves terrible – comenta Jalt apareciendo frente a mí.

_ ¿Cuándo me dejarás ver a mi hijo?

         Tiene su traje de batalla así que puedo asumir que está peleando contra las fuerzas de mi padre, aprieto los puños hasta sacarme sangre y gruño ante su presencia, quiero matarlo y este maldito espacio no me deja hacerlo.

_Hoy estás de suerte – sonríe y hace que la imagen se vuelva el lugar donde me encuentro en el castillo – Tienes treinta minutos para verlo y sentirte en tu cuerpo, no intentes nada fuera de lo común.

         Mis fuerzas regresan y mi tacto en mi cuerpo también, respiro profundo jadeando por la fuerza de regresar a mi cuerpo y miro a todos lados sorprendida, tengo un vestido de Ilkram y un estoque en la cintura, la habitación tiene paredes de madera y un suelo de piedra pulido, está decorada para ser la de un niño. Mi niño.

         Miro alrededor para ver a Jalt y no está, sé que me vigila, pero soy libre de estar con mi hijo unos minutos. Me acerco a la cuna para verlo, pero está vacía, unos peluches reposan en ella junto a su muda de ropa nueva, la tomo entre mis manos llorando y dejo que su aroma entre en mí.

         Mi hijo, mi pequeño, no pude sentirte cuando estabas en mi cuerpo, pero puedo verte ahora ¿Dónde estás?

_Hola – escucho la voz de Oscar a mi espalda.

         Me giro con lágrimas y dejo salir un gemido al notar que trae a mi niño en brazos, tiene ropa color turquesa y está mirando con mirada soñolienta el entorno, Oscar tiene un traje de combate y se ve algo incómodo al verme.

_Aquí traje al niño para que le des de comer – dice mientras me lo entrega con media sonrisa – Ya todo el reino termino de conocerlo.

         Miro al bebé en mis brazos y lloro, lloro como si nunca lo hubiera hecho, es mi bebé. Dios, como estaba pidiendo a todos para que estuviera bien. Sus ojos turquesas me miran sorprendidos y sus manitos buscan tocar mi mejilla, tiene una pequeña marañita de cabello castaño, tan fuera de control como los de su padre.

_Yo soy tu mami – le digo a mi niño dándole mimos – Soy tu mamá y no sabes lo orgullosa que estoy.

_Milena ¿estás bien? – pregunta Oscar sorprendido al verme.

         Miro a mi esposo y asiento con una gran sonrisa en el rostro, gracias Oscar, enserio gracias por esto. Quiero agradecerte por todo, pero Jalt notaría un cambio de planes para él.

_Estoy perfecta ahora que mi niño está conmigo – digo sonriendo, miro a mi hijo que abre su boca en busca de comida y sonrío – Dios, gracias por traerlo de vuelta a mí.

         Me siento en uno de los sillones de la habitación y comienzo a darle de tomar a mi pequeño, es un comelón, no para de succionar mi pezón en busca de leche, sonrío dejando correr unas lágrimas por los recuerdos que esto me trae y suspiro. Solo un poco más, solo un poco más.

         Milena ¿eres tú?

         Miro a Oscar en su forma de sombra frente a nosotros y luego miro a mi niño asintiendo, Oscar es cuidadoso al hablarme de esa forma, su cuerpo ya no está, así que debo hacer como si le hablara al bebé.

         ¿Cómo lograste escapar de Jalt?

_Solo tengo treinta minutos para estar contigo – murmuro a mi pequeño mientras come – Solo quiero que sepas que te amo, te amo con toda mi alma. Algún día estaré a tú lado como yo misma, ya lo verás.

         Jeys está en camino a Ilkram, solo te lo digo para que estés más tranquila. No está herido.

_Gracias.

         Miro de reojo y suspiro al notar que Oscar ha desaparecido, ahora solo estamos mi hijo y yo. Miro a mi bebé de nuevo y sonrío ante sus ojitos expectantes y curiosos por lo que lo rodea.



Laczuly0711

Editado: 30.10.2018

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