Predicciones Erróneas

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Milena

         _ ¿Qué está pasando? – preguntó Clark levantándose sorprendido del suelo.

         Lo imite con el ceño fruncido y desplegué protecciones para nuestras almas en este mundo. Esto era como el purgatorio y cualquier paso en falso nos llevaría a un sueño eterno. Bueno, tal vez solo a mí.

         El espacio estaba cambiando, leves brillos dorados lo iluminaban, mientras que una figura fina y esbelta se creaba frente a nosotros, el primer pensamiento en cruzar mi mente fue Anelim, pero la figura era otra persona que no esperaba en lo absoluto.

_ Clarissa.

_ Mamá.

         Susurramos Clark y yo al mismo tiempo que ella se presentaba frente a nosotros con un vestido en color blanco y sus cabellos brillando levemente con destellos dorados. Baje las protecciones con algunas lágrimas en mis mejillas y ella sonrió.

_ Es momento de ser libre, Milena – dice mi madre con una voz armoniosa. Miró a Clark con amor absoluto y sonrió – Y es momento de que descanses, Carter.

         Las lágrimas en Clark me sorprendieron por completo, él estaba temblando por los espasmos del llanto, demostraba el gran amor que sentía por ella y que yo no quise aceptar en todo este tiempo. Sabía que sus recuerdos eran los de Carter, yo conocí a mi padre todo este tiempo y no hablé con él sobre ello, ahora iba a perderlo para siempre y no aclararíamos nada.

_ Papá – solloce cubriendo mi boca. Me miró con ternura y sonrió mientras su cuerpo se comenzaba a iluminar – Perdóname, por todo lo que dije. No quise aceptar…

_ Te perdono – tomó mis manos con media sonrisa y limpio una de mis lágrimas – Tenías razón con lo que me dijiste, debí pelear por ustedes. Debí otorgarte amor y no solo entrenamientos, jamás supe ser un padre para ti y por ello entendí tu odio hacía mí.

_ Pero recibí amor de ti y jamás lo correspondí de la misma forma – digo sorprendida mientras mi madre se posiciona a su lado con una sonrisa.

_ Ese era el destino de Clark – explica mi madre – Él tendría a su familia, pero nunca podría ser feliz con ella. Ambos lo sabíamos y aun así quisimos arriesgarnos, quisimos tenerte.

_ Yo… yo no estaba escrita en su destino.

         Mi padre asiente tomando de la mano a mi madre y todo en su ropa se volvió blanco y luminosos, está sería la última vez que los vería y no tenía palabras para despedirme.

_ ¡Milena!

         Gire el rostro junto con mis padres al tiempo que escuchamos la voz de Jeys y lloré al verlo llegar entre la oscuridad junto con Camelot. Me envolvió en sus brazos enterrando su rostro en mi cuello y yo hice lo mismo con el suyo. Estaba aquí, en verdad estaba aquí.

_ Sebastián – susurré sorprendida apretando mi agarre en él – Enserio viniste por mí.

_ Y lo haré siempre – se separó de mí limpiando mis lágrimas y sonrió con las suyas propias recorriendo sus mejillas – Ya puedes ser libre, Milena. Y cuando salga de este lugar iré por ti a Zenogard. Ya no recibirás más daño de Jalt.

_ Espero que cumplas tu juramento, príncipe Vlad – llamó la atención mi padre.

         Me acurruqué el tiempo que me quedaba en este lugar en el cuerpo de Jeys y miré a mis padres con una sonrisa, mi madre con la mirada me hiso saber lo que aprobaba a Jeys y mi padre se mostraba orgulloso por el chico que se encontraba a mí lado.

_ Y lo haré – aseguró Jeys mirándolos a ambos – Gracias por permitirme estar con ella.

_ Gracias a ti por amar a mi hija – dice mi madre.

         Entendí sus palabras y la miré sorprendida, ambos asintieron sonriendo.

_ Sebastián es el príncipe del que te enamorarías – aceptan al mismo tiempo que sus cuerpos se desvanecían.

_ Por ello lo salvé – dice Clark.

_ Los amo – digo entre lágrimas.

         Desaparecieron llenando todo el espacio de su oscuridad absoluta de nuevo y me encontré con un vacío en mi pecho, había tenido el amor de mi madre, tenía y no sabía del amor de mi padre. Pedí amor cuando era lo que en realidad me sobraba, es cierto eso que dicen que no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes.



Laczuly0711

Editado: 30.10.2018

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