Princesa de Plata

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Capítulo 1

El sonido del despertador me despierta al amanecer y me recuerda que debo asistir a clases.

Es mi primer año en la universidad así que estoy muy nerviosa. La universidad a la que asistiré es la más prestigiosa en el país, eso se lo debo a lo mucho que me esforcé para tener las mejores notas y claro, al dinero de mis padres.

Mis padres son dueños de una de las más grandes empresas del país, por eso estudiaré administración de empresas para así yo poder ayudar con su manejo en el futuro. Tengo que retribuirles todo lo que me dieron.

Me comienzo a alistar para llegar temprano a mi primer día de clases y al terminar bajo hacia el comedor para desayunar.

—Buen día señorita Aileen—Al llegar me saluda Teresa, la ama de llaves

—Hola Teresa, ¿Mis padres? —Ya sé la respuesta pero igual pregunto

—Ya salieron hacia su trabajo—Duele que no los vea casi nunca—La comida ya está lista en el comedor

—Gracias—Desayuno mientras pienso en mis padres

Al terminar parto rumbo hacia la universidad. Mis padres insisten en que el chofer me lleve, pero yo prefiero caminar, y aunque sé conducir no lo hago, no me gusta llamar la atención por mi apariencia o lo que poseo gracias a mi familia; aunque es algo difícil por mi apellido.

Hasta ahora todas las personas de mi entorno solo se fijaron en lo que tenía y nunca tuvieron en cuenta lo que en verdad soy, por eso no tengo amigos, al menos no verdaderos.

Al llegar puedo ver que hay muchas personas en especial chicas reunidas en el estacionamiento. Seguro es un chico lindo que estará también en esta universidad, casi todos los hijos de millonarios son muy superficiales, tal vez ese chico es un mujeriego o alguien con un ego por las nubes.

Paso por el estacionamiento directo hacia mi facultad sin detenerme siquiera a mirar a aquel chico, sería solo una pérdida de tiempo.

Al llegar hacia mi facultad me dirijo directo hacia el ala sur donde se encuentra la coordinación para recibir mi horario y donde estarán ubicados mi casillero y los salones de clase. Al llegar pido permiso para ingresar, al recibirlo entro y me recibe una señora que al parecer se llama Fiorella.

—Buen día señorita— Creo que es amable— ¿Viene a recibir su horario?

­—Así es­— Busca algo en las gavetas

— ¿Su apellido y nombre?

—Bellido Aileen — Sigue buscando hasta que lo encuentra

—Aquí está—Me entrega un folder—Aquí encontrará todo lo que necesita y tenga sus libros—Me entrega ocho libros—Venga en la tarde a recoger el resto

—Gracias

—De nada, que tenga un buen día

Salgo de la coordinación mirando el contenido del folder para ver a donde debo dirigirme. Cuando estoy volteando por un pasillo choco con alguien.

—Lo siento, estaba muy distraída—Me disculpo inmediatamente

—No hay problema, yo también estaba distraído corriendo—Lo miro y quedo quieta al ver sus ojos al igual que él

[— ¿Nos volveremos a ver? — Pregunto mirando sus ojos azules

—Te buscaré en la siguiente y el resto de mis vidas hasta encontrarte]

— ¿Te conozco? —Pregunto confundida—No, creo que no— Me respondo a mí misma

— Pues deberías, soy el más popular en estos momentos

—No lo creo—Digo—No deberías correr aquí, es peligroso y contra las normas

— ¿En serio? No me importa eso, las normas están hechas para romperse—Responde a mi comentario

—Claro que no—Se oyen pisadas y murmullos de chicas por uno de los pasillos

El chico se da la vuelta y comienza a caminar pero se detiene y habla—Si alguien pregunta por mí, no me viste

— ¿Por qué debería de hacerlo?

—Porque me amas

—Yo no te amo, ¿Por qué crees que es así? —Digo desafiante

—Hasta luego muñequita—No responde a mi pregunta y se hecha a correr

— ¡No soy muñequita! — Grito, pero él solo se ríe

Continuo caminando mientras miro hacia donde debo dirigirme. Mi aula está en el ala oeste, es el O306 y mi casillero es el 912. Sigo caminando hasta que unas chicas me detienen, creo que algunas son las que vi en el estacionamiento.

—Hola—Me saluda una de ellas

—Hola—Respondo por cortesía

—Por si acaso, ¿No viste un chico lindo por aquí? —Pregunta otra

—Creo que aquí hay un montón de chicos lindos—Respondo obvia

—Sí, pero me refiero a uno alto, de ojos azules, de cabello totalmente negro­ y de sonrisa totalmente perfecta—Creo que se trata del chico arrogante, es mi turno de fastidiarlo

—Bueno, en ese caso sí. Creo que se dirigió hacia el ala este, pero no estoy muy segura—Se ven confundidas—Es en la dirección contraria a la que voy

—Gracias—Luego se van por la dirección a la que voy

Estoy segura que ellas son nuevas al igual que yo, por eso no sabían dónde queda situada el ala este. Yo sí lo sé pues vine unas semanas antes para conocer el lugar para no tener problemas con la ubicación. Finalmente llego a mi casillero y guardo todo lo que no necesito y me quedo solamente con lo necesario para la primera clase.



Emma Portillo

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En el texto hay: reencarnaciones, reinos, amor

Editado: 04.05.2019

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