Princesa Juliana - Libro 1

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Capítulo 6

Se escucha el sonido de alguien que toca la puerta del humilde hogar. Grayson se apresura a abrir; su impresión es grande cuando observa quien está a la puerta.

―¿Nicole? ¿Qué estás haciendo aquí?

―Vine para entrenar a la princesa. He sido asignada como la maestra auxiliar de la doceava princesa Juliana.

Grayson la mira sorprendido. Era de su conocimiento que el consejo enviaría maestros para su hija pero, no pensó que uno de ellos sería Nicole.

―Entiendo, puedes pasar.

La mujer entra y mira expectante la sala en búsqueda de la niña. No tiene intención de estar ahí pero no puede oponerse a una orden.

―¿Dónde está la princesa? Necesita empezar a adiestrarse lo antes posible.

―Está dormida, apenas son las seis de la mañana, es muy temprano para ella. Siéntate ―señala un viejo sofá―, puedes esperar a que despierte. ¿Quieres algo de beber?

―No, gracias.

―Como quieras. Voy a terminar unas cosas. Siéntete como en tu casa.

El hombre se marcha de la sala mientras Nicole observa con desprecio todo lo que hay en ella. El espacio pequeño que sólo contiene tres sofás, una mesa de centro, un mueble viejo donde se encuentra el televisor y el diminuto espacio con unos cuantos juguetes que supone es el lugar de juego de las hijas de la pareja. En resumen, apenas hay lugar para moverse hacia la cocina y hacia las tres puertas que probablemente son las habitaciones. No obstante, tratando de ver algo bueno, se percata que aunque todo indica que la casa es vieja, no está sucia y demuestra que Caroline se ha esforzado por mantenerla arreglada.

La mujer cierra sus ojos cansada de todo. Ha transcurrido una semana y sigue desconcertada por su nombramiento como maestra pero aún más, por las palabras de Padre. Le cuesta trabajo creer que Julia enfrentó al consejo con un carácter digno de una reina y que sus ojos cambiaron de color, siendo poseída unos instantes por la verdadera princesa. Además, aún le parece sorprendente, que Julia, siendo miembro de la séptima familia usara un ataque que no es propio de su estirpe.

―Nunca pensé que tú serías una de las encargadas de entrenar a mi hija.

Nicole abre sus ojos y se levanta. Caroline ha interrumpido sus pensamientos, está frente a ella con una niña de cabello castaño y ojos negros en brazos, al lado de Grayson.

―Lo soy ―dice orgullosa―. Me dieron el honor de entrenar a la princesa debido a mis habilidades.

―Más bien, creo que tu nombramiento se debió a que fuiste la primera de la organización en tener contacto con ella ―habla de forma retadora para sacar su enojo― y porque como psicóloga, puedes ayudarla a resolver los problemas psicológicos que le han provocado a mi hija.

La joven maestra mira enfadada a su ex amiga. Una buena parte de su fundamento es cierto; Padre creyó pertinente que ella, la persona que descubrió a la princesa, se hiciera cargo de su entrenamiento pero también fue debido a sus habilidades y, porque ella es de su entera confianza.

―No discutiré contigo mis habilidades y no entiendo de qué problemas psicológicos hablas.

―Sabes muy bien a lo que me refiero. ―Contesta con enfado―. Julia no es la misma niña dulce y tierna de siempre. Desde que regresamos a casa no habla mucho y sé que es debido al miedo que tiene y sobre todo, a las miles de preguntas que rondan su cabeza.

―Eso no es ningún problema, yo aclararé todas sus dudas ―explica restándole importancia.

―Eso espero y no, que empeores el estado de mi hija.

Ambas mujeres se observan fijamente con enojo. Grayson las mira turbado. La opinión del joven padre es que aunque no lo deseen, ambas deben estar juntas y lograr la manera de que sus problemas personales no interfieran con Julia.

―Nicole ―llama Grayson, dispuesto a cambiar de tema―, Julia está dormida, se despertará más tarde. Debemos irnos a nuestros trabajos pues en cuatro días nos mudaremos a nuestro nuevo hogar y a nuestros nuevos trabajos, así que debemos dejar todo listo. Por lo cual quiero pedirte que…

―Yo no soy su niñera ―contesta furiosa.

―Sé que tu trabajo es entrenarla y no cuidarla pero…

―Si se requiere, debes de convertirte en su niñera, ―Interviene Caroline con una sonrisa para hacerla enfadar―. Además, debería ser un honor para ti ser la niñera de la futura reina del mundo.

―¿Qué dices? ¿Cómo te atreves a hablarme así?

―Cariño, por favor no hagas enojar a Nicole. ―Mira a la maestra de su hija y explica ―: Planeábamos llevarnos a Julia y a Anne a un centro de cuidado de niños mientras trabajábamos pero… Nosotros nos llevaremos a Anne. No serás una niñera, sólo harás tu trabajo. Julia es una niña muy tranquila, te obedecerá en todo, no te dará problemas. Tú entrénala, enséñale todo lo que debe hacer. Lo único que harás de extra será darle de comer. En realidad no tienes que cocinar, la comida está hecha, sólo sírvele. ¿Puedes hacerlo?



Julissa Snchez Arias

Editado: 31.07.2018

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