Princesa Juliana - Libro 1

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Capítulo 7

―Aquí ocurrieron los mejores sucesos de nuestras vidas. Me duele dejar esta casa.

Las palabras pronunciadas por Caroline están llenas de melancolía. Su hogar ahora está vacío, las cosas personales de los ocupantes han sido retiradas. Su recorrido final junto a su familia le provoca muchas emociones.

―No te preocupes cariño. ―Pronuncia Grayson mientras deposita un beso en su cabello―. Yo también me siento triste pero piensa que es lo mejor para nosotros y nuestras hijas. Esta casa es muy pequeña, teníamos que mudarnos en algún momento.

Grayson abraza a Caroline tratando de consolarla. Julia mira a sus padres con tristeza. Pocas veces ha visto a su madre así de triste.

―Necesitamos irnos. ―Interrumpe Nicole el momento―. Debemos llegar al aeropuerto pronto. El avión que nos llevará a Los Ángeles, está listo.

La familia sale del domicilio con tristeza. La casa que los Byington dejan es pequeña, insuficiente para cuatro personas. También es antigua, con muchos deterioros, ubicada en un barrio de moradas con arquitectura similar cuyos habitantes viven en hacinamiento. Sin embargo, para la familia, todos los momentos vividos ahí fueron especiales.

Listos para emigrar y emprender un nuevo comienzo que esperan sea bueno, suben a un lujoso auto con sus equipajes que lo único que contienen es ropa ya que el consejo les ordenó que salieran sin nada, pues su nuevo hogar está acondicionado con todo lo que necesitan.

Por otra parte, el rostro de la señorita Carroll denota enojo. Su enfado se debe a las órdenes de Padre, quien tomó la decisión de que ella fuera la encargada de acompañar a la princesa y su familia a su nueva residencia ya que habría una posibilidad de que intentaran escapar. Sin duda, cada vez cae más bajo.

El viaje transcurre en silencio. Al llegar al aeropuerto, Nicole y la familia entran directamente al avión. La joven habla con un hombre que parece ser el piloto mientras los demás toman asiento. Julia observa maravillada todo lo que hay adentro; es la primera vez que viaja en un avión. Se acerca a su maestra y tira de su camisa, interrumpiendo su conversación con el aviador.

―¿Dónde están los demás pasajeros, señorita Carroll?

―Por si no te has percatado, estoy ocupada conversando con el señor. Eres la princesa Juliana pero debes aprender modales. ―Suspira y añade―: No hay más pasajeros. Es un vuelo privado. Somos los únicos que viajaremos.

―No se preocupe princesa Juliana, nadie molestará ni a usted ni a su familia. ―Menciona el piloto con una sonrisa―. ¿Le gustaría visitar la cabina donde están los controles del avión?

―¿Puedo ir? ―Pregunta Julia a su maestra con una notable emoción.

―Está bien, pero no te demores. Debemos irnos rápido.

La pequeña asiente y camina hacia el control de mando con el piloto. Nicole observa la preocupación de los padres de la niña así que camina hacia ellos para tranquilizarlos.

―¿Qué sucede? ¿Dónde fue Julia? ―Pregunta Caroline preocupada―. ¿Estás planeando algo?

―El piloto la invitó a visitar el centro de mando, parecía emocionada y se lo autoricé. ―Fatigada por el pensar paranoico de la pareja explica―: No estoy planeando nada. Deben pensar que la organización les quitará a su hija pero no es verdad. Llegamos a un trato con la princesa Juliana y lo respetaremos.

―¡Mamá! ¡Papá!

Los gritos de Julia los interrumpe cuando llega corriendo. Su rostro está lleno de felicidad.

―¡Este avión es maravilloso! El lugar donde está el piloto tiene muchos botones y con ellos hace que el avión vuele. El señor me dijo que aquí hay una habitación y otras cosas, es como una casa que vuela.

―Me alegra que te guste ―dice Nicole―. Este avión es tuyo.

―¿Es mío?

―No, no es tuyo. ―Niega su madre―. Es de la séptima familia y de nadie más.

―Las posesiones de la séptima familia pertenecen a la princesa Juliana. Julia es la princesa, por lo tanto, este avión le pertenece ―contraataca la señorita Carroll.

Caroline y Nicole empiezan a discutir. Anne despierta asustada y llora. Julia mira a las dos mujeres preocupada. Grayson al observar la situación, sujeta la mano de su hija mayor y le dice:

―El viaje será largo y cansado. ¿Sabes dónde están las habitaciones que te dijo el piloto? ―La niña asiente agitada―. ¿Por qué no vas a dormir? Puedes acostarte en la cama y descansar mientras llegamos a Los Ángeles. Sé una buena niña y duerme.

El hombre besa la frente de su hija y ésta se marcha algo preocupada. Grayson, toma a Anne entre sus brazos y trata de arrullarla para tranquilizarla. Las mujeres no hacen fácil la tarea del padre pues siguen discutiendo, lo cual no ayuda a que la niña se sosiegue.



Julissa Snchez Arias

Editado: 31.07.2018

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