Princesa Juliana - Libro 1

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Capítulo 15

Un escalofrío recorre el cuerpo de Nicole. En acto reflejo, baja la cabeza y cierra sus ojos, aprieta con fuerza sus labios y puños. Estos signos revelan lo alarmada que está ante tal situación; acaba de percibir algo imposible. ¿Será que su percepción de la energía está equivocada? La energía que ha distinguido le recuerda su tormento de años, aquella otra cruz que ha llevado a cuestas y que ha pesado en su conciencia.

Entre tanto, el joven padre trata de llamar la atención de su hija tocando su hombro.

―¿Estás bien, Julia? ―Pregunta desconcertado.

Ante este acto, no recibe respuesta alguna por lo que se preocupa de sobremanera. El hombre sigue intentando pero a pesar de los múltiples llamados que hace, su hija no responde.

John y Leonti que han llegado junto a Dan, observan la escena preocupados por Julia y a la vez por Nicole que se ha limitado a estar encerrada en sus pensamientos y no, en sacar de aquel trance a la niña. Por otra parte, el nuevo maestro, a diferencia de los demás presentes, no demuestra ninguna emoción en su rostro.

Góluveb, como el médico del equipo, trata de acercarse a la pequeña para cerciorarse de su estado pero es detenido por Dan. El pelirrojo da un paso hacia adelante para acercarse a Julia y ella de inmediato reacciona. Su primer movimiento es cerrar su puño con fuerza.

De pronto, un gran estruendo es escuchado y todos dirigen su mirada hacia el objeto del cual se desprende el sonido y se percatan de que proviene de un árbol situado al lado de la casa que ha sido roto en mil pedazos; sus hojas están en el suelo pero los pedazos de madera están flotando en el aire. La impresión más grande la dan los trozos de madera que tienen una extraña forma de lanza con la puntas afilada a la perfección como si alguien se hubiera tomado un largo tiempo en trabajarlas para que adoptaran esa forma.

Repentinamente, los pedazos empiezan a ser rodeados por una especie de energía de color azul y con un movimiento de mano de la pequeña, se embisten con gran fuerza y velocidad en dirección de donde se encuentran juntos, los tres hombres de la organización.

Con maestría, los hombres esquivan el ataque. Leonti y John sacan sus armas por motivo de defensa. Nicole quien ha vuelto a ser consciente, observa a los hombres con furia.

―¿En qué están pensando? ¿Cómo se atreven a levantar sus armas contra la princesa?

―Pero Nicole, ¡¿qué se supone que hagamos si nos proporcionas órdenes?! ―Objeta Lauper.

Irascible consigo misma por su debilidad momentánea que le causó congoja, decide dejar a un lado su percepción y centrarse en Julia. Hace un esfuerzo por concentrarse y reorganizarse mentalmente para solucionar la situación y no seguir cometiendo errores.

―¡Leonti! ¡John! ―Grita sus nombres―. Diríjanse a los extremos de la residencia Byington y levanten un escudo de ilusión alrededor del perímetro para que los civiles no se percaten de la situación. ¡Es una orden de su capitana!

―¡Entendido! ―Responden al unísono mientras guardan sus armas y se retiran.

Luego de redimirse dirigiendo el mandato, Nicole levanta su cabeza hacia el cielo y sonríe cuando percibe la energía alrededor, enunciando la presencia del escudo, ahora hay una cosa menos de que preocuparse. Posterior, presta atención a Grayson quien está notablemente conmocionado.

Para Grayson, observar a una persona utilizando poderes psíquicos no es nada nuevo debido a Caroline. Sin embargo, la diferencia radica en que ahora se trata de su hija, su pequeña hija de tan sólo seis años que está fuera de control. De forma inconsciente, sostiene con fuerza a Anne entre sus brazos, colocando una de sus manos en el cabello castaño de la niña con el fin de protegerla.

―Entra a la casa y resguárdate en la habitación principal ―ordena Nicole.

Ante estas palabras, Grayson dirige su mirada perpleja a Nicole. A pesar de su turbación, se trata de su hija la que está en problemas.

―¿De qué estás hablando? ¿Cómo se supone que me proteja dejando a una de mis hijas de esa forma? ―Menciona Grayson desesperado― ¡Nunca me perdonaría hacer algo así!

―¿Y qué planeas hacer? ¿Acaso sabes usar un arma para protegerte? ¡No seas idiota! ¡Ni siquiera tienes poderes como nosotros! ―Contraataca la señorita Carroll enfadada―. Tienes que irte. Debemos aprovechar que está centrándote en Dan. En cualquier momento, Julia puede apuntarnos a nosotros.

Grayson no quiere creer lo que profiere Nicole. No obstante, su declaración es cierta, Julia aún no los ha atacado a ellos sino que los ignora. Su mente libra una batalla ya que desea ayudar a su pequeña pero no sabe cómo y al no tener poderes, no ayudaría en lo absoluto.



Julissa Snchez Arias

Editado: 31.07.2018

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