Princesa por Equivocación (libro #2)

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Capítulo 10

Me puse la capucha de la sudadera negra para después ir saliendo de manera silenciosa de la habitación de mi hermana, es muy temprano para predecir que alguien de mi familia pueda estar despierto pero eso no quiera decir que con un mal paso que dé, la madera pueda dejar ir un crujido y al final uno de ellos no llegará a despertarse por el ruido ocasionado por un mal paso y a la vez darse cuenta que saldré sin decir ni una palabra. Mis padres no creo que se preocupen mucho pero sé de una persona que si lo hará.

Abro la puerta y antes de salir, le doy una última mirada a la casa hasta cerrar la puerta y comenzar a correr para alejarme rápido de mi casa, debía de ir a aquel lugar para recordar ciertas cosas que quizás solo así pueda olvidar y pueda terminar con las pesadillas. Mis zapatos terminan por deslizarse unas cuantas veces entre las piedras y la nieve que ha quedado en el camino y al pasar cerca de un puente donde cae un pequeño riachuelo me doy cuenta como este permanece congelado y hecho un hielo duro. La madera con la que está construido el puente empieza a temblar y a crujir con cada pisada que doy haciendo que vea los primeros huecos que han comenzado a destruir el puente; antes de poder seguir con el camino, dejo de caminar para pensar sí seguir adelante o regresar para dejar las cosas como son pero pienso que si no hago nada por mí, las cosas no cambiaran y además de ello tengo demasiada aversión ante las pesadillas que suelo tener una o dos veces a la semana con ese suceso.

Después de haber pasado entre calle y calle voy buscando el camino que da al inició de la ciudad Low Village, la primera ciudad del lado Sur. Claramente para que nadie se dé cuenta que vengo del palacio, tuve que ponerme las ropas sucias y rotas que tenía hace unos meses, los zapatos por supuesto tuve que mancharlos con ceniza y barro para que no se vieran muy nuevos, lo único que parecía no ser de aquí es el suéter negro pero posiblemente podía ser fingido por haberlo robado, ya que una parte de la población del Sur les toca subexistir por medio de robos, asaltos, extorciones y si es posible algunas que otra amenaza que puede llevar a la muerte a las víctimas.

Low Village no es un pueblo con mucha delincuencia pero sí puedo decir que la población ha incrementado en los últimos años, antes el censo que habían hecho decían que ese pequeño pueblo constaba de 150,000 habitantes pero ahora se menciona que hay unos 820,000. Y eso que la tasa de mortalidad ha pasado de ser media a alta y ahora la natalidad también ha empezado a aumentar.

Si por lo menos los de clase alta no gastaran en comer grandes cantidades de comida hasta parecer unos cerdos y que también no se lucieran en bañarse en tinas de oro y repletas de monedas posiblemente los del Sur tuvieran otra vida y a su vez no fuera un distrito tan peligroso como se reconoce hoy en día. Las posibilidades de cambiar el país son altas, creo que una mano no solo puede hacer el cambio sino que debe de estar apoyada de varias para que las obras vayan creciendo y así se les de mejores oportunidades a los de clase baja.

Cuando vi un enorme tronco que mantenía varias señales diciendo a qué lugar quedaba cada ciudad, observe la que llevaba el nombre de Low Village así que al pasar por el lado izquierdo, empecé a ver la penumbra de plena mañana, por ser lado sur no caía muy temprano los rayos del sol y a su vez el día tardaba en aparecer mientras que por la tarde costaba que anocheciera, así que al ver la neblina, solo tuve que tener la seguridad de tener los ojos bien alzados y la espalda muy cubierta por cualquiera que me sorprendiera con alguna arma, en realidad no es que desconfiara de estas personas que tienen peor vida que yo pero tampoco puedo dejar desapercibido de que algunos puedan llegar a atacarme solo por obtener alguna riqueza de mí.

Al llegar al pueblo, observo las casas que apenas se mantienen en pie, muchas de ellas se les ha ido cayendo la pintura por las lluvias. Trato de ir a pasos ligeros pero no muy largos a la vez, necesito mantener mi postura antes de que cualquiera se dé cuenta que no soy proveniente del Sur. Además que ellos se reconocen por tener mudadas peores que los del Oeste también es por las enfermedades o por el semblante que manifiestan al ver uno con un estatus mayor que ellos.

De Low Village debo de pasar a Iquita y de ahí a Teptis para poder llegar a mi destino que es Valley of the Evil; por lo menos todos los pueblos estaban cerca solo era un par de metros de diferencia que tienen ambos, del bolsillo de mi pantalón saque un poco el reloj de muñeca que me traje para visualizar la hora, 5:30 am; iba en perfecta hora además no debía de tardarme mucho porque debo de regresar antes del atardecer sino llegó en buen tiempo pueda ser que termine en problemas y unos problemas muy graves con respecto a mi vida.

(...)

Me detengo debajo de un árbol y me acarició mis piernas, ir a pie ha sido más difícil que pedir un burro y que este me llevé hacía el lugar donde quiero pero debo de ser muy cautelosa con mis acciones sino capaz alguien me pondrá el dedo y dirá que tengo dinero para que un animal me llevé a cierto lugar. Dejo ir un suspiro hasta secarme las gotas de sudor de la frente y la garganta, el calor ha empezado a aparecer aunque estemos en época de invierno, tengo ganas de quitarme el suéter pero me aguanto al saber que es lo único que puede llegar a cubrir mi rostro así que de nuevo tomo aire y enderezo mi cuerpo para seguir caminando solo falta un kilómetro y por completo llegó a Valley of the Devil".



Isabel Moz

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En el texto hay: principe, princesa, corona

Editado: 29.11.2018

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