Princesa por Equivocación (libro #2)

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 13

Como si tanto lo deseara el viernes había llegado con tanta rapidez que ni siquiera yo lo vi venir, el tiempo en que he pasado estudiando y practicando el baile de ballet ha hecho que mis horas se agoten de una manera muy acelerada, si antes pensaba que el trabajo se llevaba todo mi tiempo y no tenía ni un descanso, no me imaginaba tener obligaciones en el castillo como una princesa, después de todo, las cosas no han variado con los días. He tenido la esperanza de poder ir a ver a la reina a la enfermería pero el tiempo que sigue estando en aquella habitación privada ha hecho que no me dejen pasar por el estado grave en que se encuentra; no puedo suplicarle a los guardias que me dejen verla porque ellos rápido hacen que me retire sin poder pronunciar las palabras mágicas de dejar que la vea; aun así, por medio de Xavier, le he estado enviando tarjetas para animarla y no hacer que se sienta desesperada por curarse o ver de manera negativa su estado de salud.

Con respecto a Xavier, por la cita que tendremos el viernes, no se ha dejado ver hace días aunque me llegó el rumor que el día de ayer tuvo una pelea con Lucas, lo cual ambos llegaron a golpearse tan fuerte que cada quien tuvo sus par de moretones. La razón por la que discutieron y llegaron a la fase de los golpes no diría yo que fue algo sencillo sino complicado y quien lo hizo ver así fue Neil; mi querido tutor fue quien le contó a Xavier que Lucas había entrado a medianoche a mi habitación haciendo que ni yo ni nadie se diera cuenta desde que horas estaba observándome o haciendo lo que hubiera estado haciendo en mi habitación y no solo eso, le comento Neil sobre el beso y por lo visto Xavier no se quedó con los brazos cruzados hasta que en una de esas se encontró a Lucas por los pasillos y así comenzó todo.

El rumor llegó solo por una pelea entre ellos que tuvieron por una confrontación entre un trabajo pero yo sé la verdad gracias a que Neil me contó lo sucedido con la verdad y a su vez se llevó un buen golpe con una almohada de mi parte por no haberse callado la boca y evitar que eso sucediera.

Neil me comentó que Xavier solo mantenía un moretón en su pómulo mientras que Lucas ahora tiene un ojo morado pero eso no es todo, el rey Arturo les dio un castigo a ambos el cual consistió en dejarlos en el calabozo por una noche. Y aunque la idea no fue la mejor elegida, a uno lo tuvo que dejar en el calabozo mientras que el otro durmió de nuevo en el sótano oscuro del castillo. Me sentía culpable de todo eso por ser la principal participante de esto pero sé que por el bien de Xavier no debo de abrir la boca y más porque ahora veo que Lucas está sacando varias cartas debajo de la manga de su camisa.

Observe los dedos de Wayberly y más de cómo pasaba un labial suave por mis labios mientras yo trataba de quedarme callada y evitar decirle que no me pusiera tanto maquillaje en el rostro; me sentía extraña en dejar que ella como amiga me ayudara en lo que sucederá en la noche, habérselo contado fue una enorme sorpresa tanto para ella como para Neil que ambos dijeron que sería una buena oportunidad para que Xavier y yo termináramos revelando lo que en verdad sentíamos sobre el uno del otro pero eso nada más hizo que mis manos temblaran y comenzara a sentirme nerviosa de lo que sucediera en la noche.

No sabía si Xavier tendría los mismos síntomas que yo pero esos escalofríos de pensar todas las ideas que él puede tener para dejarme atónita son una manera para alterarme y no aguantar la paciencia que sigo conservando para no ir hacía él y decirle de qué trata la sorpresa.

Wayberly me acompaño desde después de la cena a ver la ropa que me pondría, el peinado, los zapatos y por si fuera poco el maquillaje. Sigo sin entender mucho sobre la mezcla de glamour y belleza que ella como princesa interpreta pero como sabe que soy una persona sencilla, doy gracias que no se puso a darme tips de cómo comportarme o que usar para cualquier ocasión. Sencillamente ella decidió lo más cómodo para mí y no tengo la manera en como agradecérselo.

—Ya está. —Se alejó de mí.

Abrí los ojos y me mire al espejo y me di cuenta la nueva imagen que estaba viendo al frente. Todo era distinto de como Calvin me maquillaba, los tonos suaves en mi piel resaltaban y más el labial rosa hace que mis labios se vieran tan naturales.

—Wow. —Fue lo que apenas salió de mi boca.

Un destello de orgullo brillaba en los ojos de Wayberly haciendo que pusiera las manos en mis hombros y sonriera de la felicidad al ver cómo había quedado, en realidad, Wayberly tiene su toque único, había hecho que mi cabello quedara ondulado como suele ser y el vestido que había escogido con los zapatos quedaban a la perfección.

—Faltan diez para las once, será mejor que me vaya antes que Xavier me encuentre aquí. —Empezó a tomar sus cosas.

—Gracias Way. —La abracé.

—De nada Kiara, sabes que lo que más deseo es que Xavier se quedé contigo ¿no es así?—Asentí sin remedio.

Antes de salir de mi habitación, se detuvo y tomó la puerta mientras intentaba recordar algo; quería ayudarla pero al ver que estaba a punto de hablar puso una mano en frente para que no dijera nada y ella tratase de recordar lo que quiso decirme.



Isabel Moz

#528 en Novela romántica
#68 en Joven Adulto

En el texto hay: principe, princesa, corona

Editado: 29.11.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar