Princesa por Equivocación (libro #2)

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Capítulo 19

Miro el asiento vacío de Wayberly mientras tomo mis libros y cuadernos; la ausencia de ella cada hora para mí es un infierno. Ya no tengo a alguien de quien contarle mis cosas, de pasar la tarde hablando tonterías y por supuesto de reírnos de cuando Avery y Holliday empiezan a pelear por algún reto que se han hecho y no quiere dar a conocer quien fue la perdedora.

Suspiro resignada y salgo del salón para encontrarme con Avery y Holliday quienes están secreteando mientras que sólo paso a su lado y termino por poner los ojos en blanco tratando de imaginarme que algo deben de estar planeando. No me interesa mucho integrarme en sus asuntos, ya que para empezar a ninguna de las dos le agrado y para terminar tampoco ellas me caen muy bien de lo que digamos.

Al irme a mi habitación, me dejo caer en mi cama mientras observo como Neil entra sin avisar y se da cuenta del desorden que he ocasionado tirando los libros y cuadernos por un lado, los zapatos tirados a medio camino y por supuesto mi cabello ha empezado a estropearse al haberme tirado y arrastrado en la cama.

—Esto es peor que ver mi habitación cuando era un adolescente—reí.

— ¿Alguna noticia?—negó.

—Sé que ahora que Way se fue te sientes un poco sola y como Xavier ahora se la pasa en su despacho trabajando pensé que si querías salir un rato—me levanté y aplaudí.

—Es lo mejor que me has dicho hasta ahora—él sonrió.

—Entonces, ¿qué esperas?

Tome los primeros zapatos que encontré hasta empezar a caminar con Neil por todos los pasillos, él me empezó a mantener al tanto de todo lo que ha encontrado sobre la información de él y que la mayoría de cosas ya están casi eliminadas. Así como también que por la mañana recibió una llamada de Wayberly mencionando que ya había llegado a Hungría, eso hizo que me sintiera más relajada como también le dije a Neil que no sé sintiera mal que pronto la volvería a ver, eso él no lo negó y en vez de seguir hablando de cosas tristes nos pusimos a bromear y a la vez de contar sucesos que él se ha enterado.

Me encantaba poder ver a mi mejor amigo recuperado, necesitaba verlo feliz y despreocupado ya que en las últimas semanas se le ha visto demasiado cansado para enfrentar todos los problemas que le ha ocasionado Lucas, aún no le quería comentar acerca de lo que Lucas me contó como también de sus amenazas, no quería ponerlo en alerta como también que fuera a decirle a Xavier, porque para empezar los dos se pondrían en forma de ataque al ver que Lucas empieza de nuevo a fastidiarnos a todos.

—Kiara—me doy la vuelta al ver quien me llamaba.

Me detengo y me doy cuenta que es Avery quien se acerca a mí con brazos cruzados y manteniendo un rostro serio.

— ¿Necesitas algo?—digo sin ánimos de pelear.

—Hablar contigo—mira a Neil—a solas.

Neil y yo nos damos una mirada cómplice y asiento para que nos deje solas, sólo veo que en su rostro me dice que tenga cuidado con lo que ella me diga, así que al ver que su sonrisa se borra y se da la vuelta para irse a algún lugar del castillo, desaparece tan rápido que el silencio empieza a nublar a mi alrededor al tener a Avery cerca.

— ¿Qué quieres decirme?—digo con el mismo tono de voz que usa ella.

—Acompáñame—arqueo la ceja.

— ¿A dónde?—digo melódica.

—Tú solo obedece—negué.

—No me moveré de aquí sin que me digas donde vamos—dije sin reservas.

—Confía en mí—solté un ruido de mi boca.

— ¿Confiar en ti cuando me has tendido varias trampas? Si como no—ella murmullo unas palabras.

—Bien. Iremos a la sala de té, es mejor que hablemos ahí, aquí cualquiera nos puede interrumpir—no quería ir a ningún lado pero si es importante lo que debe decirme no me quedaba de otra que seguirla.

—Está bien. —Fue lo último que dije hasta seguirla.

Camine detrás de Avery hasta que ella abrió la puerta de la sala de té y me hizo pasar a mi primero para después ella, no estaba segura de lo que quiere hablar conmigo pero debe de ser muy importante para que ella tratara que sólo estuviéramos las dos y a la vez en un lugar donde nadie nos interrumpiera.

Me senté en una de las sillas que adornaban la mesa para después ver como ella llamaba una mucama y la hacía que nos trajera dos té con unas galletas de mantequilla, estuvimos en silencio durante un par de minutos mientras la mucama dejaba un platillo de galletas al centro de la mesa y dos té a nuestros lados; no estoy segura de querer comer algo de la mesa pero también tengo que reconocer que no puedo ser maleducada en cualquier momento que se me daba la gana. Así que partí una galleta en mitad mientras miraba por toda la sala esperando que Avery hablara aunque ella seguía muy concentrada en su té.



Isabel Moz

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En el texto hay: principe, princesa, corona

Editado: 29.11.2018

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