Príncipe Oscuro

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Capítulo V

Erika llegó corriendo al patio de la escuela que en ese momento se encontraba completamente desierto y dejándose caer en uno de los bancos se permitió llorar abiertamente a sabiendas de que nadie la vería. ¿Por qué le pasaba todo esto? ¿Por qué las cosas tenían que ser tan difíciles? ¿Tan mala había sido? Es verdad que no había sido la típica chica perfecta, tenía fallos como toda persona, pero a pesar de eso siempre había procurado ser buena hija, buena hermana y buena amiga, sus calificaciones eran las mejores y no estaba exenta de realizar una buena acción de vez en cuando ¿entonces por qué? ¿por qué....?

-¿Por qué me pasa esto? -susurró en voz alta -¿Tan mala he sido?

-No has sido mala -dijo una voz a sus espaldas -los idiotas son ellos.

     Erika da un pequeño brinco producto de la sorpresa y se voltea para encontrarse con el causante de su falta de sueño. Se encontraba recostado cómodamente en lo alto del único árbol del lugar. Por un momento fue incapaz de apartar la mirada de esos ojos azul eléctrico que la miraban fijamente y que, a pesar de que odiara admitirlo, tanto le atraían. Pero entonces se dió cuenta de la situación y un terror mezclado con ira comenzó a surgir en su interior. Hubiera jurado que cuando llego se encontraba completamente sola ¿como era posible que ahora el estuviera aquí? 

-¡Tú! -casi gritó mientras lo señalaba con un dedo- Eres ese chico que me estaba acosando en el bosque ¿Qué haces aquí?

-Tsk, tengo nombre ¿sabias? -Alistar chasqueo la lengua -aunque la pregunta más bien sería que haces "tú" aqui ¿por que no estas en clases?

-Salí a tomar el aire -dijo ella dandole la espalda y limpiandose disimuladamente las lágrimas esperando que él no las hubiera visto pero ya era demasiado tarde, odiaba hacer escenas frente a desconocidos.

-No te escondas -le dijo con voz dura -Mirame....

      Como si su voz poseyera algún tipo de magnetismo casi sin saber por que se encontró obdeciendolo. Increiblemente cuando se dio la vuelta él estaba tan cerca que chocó contra su pecho y jadeo sorprendida ¿acaso se estaba volviendo loca? ¿como había hecho para llegar ahí tan rápido? Hace solo unos segundos estaba en el árbol y ahora.... ahora estaba... aqui...

-¿Como has hecho eso? 

     Él la ignoró y dirigió sus dedos a su dolorida mejilla, que aún presentaba una tenue rojez. Alistar apreto los dientes enojado y Erika pudo ver como sus ojos se volvían de un tono carmesí, pero fue a penas un segundo antes de regresar a su color original y no estaba segura de si fue real o solo lo imaginó. 

-¿Quien te hizo eso? -preguntó con voz ronca.

-Nadie, no importa.... -ella fue a alejarse pero el la sostuvo fuertrmente de los hombros y con su mano libre le levantó la barbilla obligandola a mirarlo.

-He. Dicho. Que. Me. Digas. Quien. Fue. -hablo lentamente,  remarcando cada palabra, pero con un fondo terrorífico que hizo que a Erika se le pusieran los pelos de punta -¿Quien te lastimó? 

-¡Déjame en paz! -la chica comenzó a removerse pero le era imposible -ese no es tu asunto, solo tuve una pelea y ya.

-Fue esa chica del bar ¿verdad? -preguntó él mientras recordaba la singular escena que había presenciado.

-¿Y si fue ella qué? -lo retó altanera -ese no es tu problema.

-En ese caso tendré que matarla, nadie toca lo que es mio.... -le dijo como si fuera lo más normal del mundo mientras se alejaba de ella y regresaba a su lugar, pero en vez de volver a subir a la rama solo se recostó relajadamente en el tronco, la chica ya había visto demasiadas cosas raras para ella, al menos por el momento.....

-¡¿QUÉ?! -exclamó ella exaltada -¿Acaso es algún tipo de broma?

-¿Broma? -se rió él -¿Te parezco el tipo de persona que hace bromas?

      No, no lo parecía y eso era precisamente lo que más le asustaba. Todo con respecto a él era demasiado extraño. Su forma de aparecer y desaparecer de esa manera, la forma en la que parecía encontrarselo en todos lados, incluso en sus sueños, la estaban volviendo loca y necesitaba respuestas. Pero a pesar de eso, no podía estar hablando en serio ahora ¿verdad?

-¿Quién eres? -preguntó esperando oír una respuesta diferente esta vez -¿Eres algún tipo de mafioso o algo?

-¿Mafioso? -Alistar encarnó una ceja, primero acosador y ahora mafioso, esta chica en verdad jugaba con su paciencia -¿es en serio?



Mary

Editado: 13.10.2019

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