Príncipe Oscuro

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Capítulo VII

De nuevo aquí, en el claro del bosque que tan bien conozco, ya es la segunda vez en esta semana, el período más corto de tiempo que he permanecido lejos de este lugar. Normalmente siempre tardo a lo menos dos semanas en volver a pisar este sitio, normalmente necesito más tiempo para tomar valor y volver a enfrentarme a mis temores.

    Pero esta vez no vengo por mi hermano como tantas otras, esta vez vengo buscando a alguien más. No se en que loca idea se me ocurrio que podría estar aquí, él no es como yo, él no tiene ataduras a este sitio. Pero a pesar de eso, algo en mi interior me decía que estaba en el lugar correcto, algo me decía que aquí iba a encontrarlo. De todos modos tampoco es que tenga otro sitio en el que buscar, recién ahora me doy de cuenta de lo poco que se de él.

    Quizás después de todo el hombre de mis sueños tenga razón y lo mejor para mi sea simplemente matenerme alejada como él sugirió. Pero... ¿por que habría de creer en las palabras de un extraño? Eso intento decirme a mi misma a cada segundo, eso es lo que me ayuda a olvidarme de esa sensación que me dice a gritos que ya nos hemos visto antes ¿pero como sería eso posible? Siento que todas las respuestas estan al alcance de mi mano, pero cada vez que intento tomarlas simplemente se desvanecen, es extremadamente frustrante.

    Todo es su culpa, todos mis problemas se desencadenaron desde el momento en que lo conocí. No se por que le intereso. No se que vió ese maldito vampiro en mi, y no se por que diablos me siento tan condenadamente atraida hacia él. Es como una especie de magnetismo que no logro comprender y tampoco quiero hacerlo. Quiero de vuelta la vida que tenía antes, como si los problemas no fueran suficientes ya. Daría lo que fuera por retroceder el tiempo al menos un mes atrás, donde aún vivía pacíficamente con mi vida de mentiras y mi novio falso. Se que lo mejor que me pudo haber pasado es que todo se descubriera al fin, pero no puedo evitar pensar que antes todo era más fácil.

-¡Alistar! ¡Alistar! -lo llamo a voz de grito sin recibir respuesta -¿Estas ahi?

    El silencio es el único que responde a mis constantes llamados, él no esta aquí. Llevo unas dos horas buscandolo sin descanso por todo el lugar y no hay ni el menor rastro de él. Debí haber sabido que todo esto sería inútil, ni siquiera se me ocurría en que cabeza podía caber que el fuera a vivir aquí.... en medio del bosque... sin duda una tontería. Que fuera un vampiro no quería decir que fuera estúpido, seguramente tenía una comoda casa en la ciudad donde se dedicaba a hacer lo que sea que hicieran los de su especie.

      Ahora que lo pienso me doy cuenta de  que no se absolutamente nada acerca de los vampiros, solo lo que ponia en alguno que otro libro que me había leido de pequeña y que evidentemente no aplicaban con él. Como por ejemplo, se supone que los vampiros se queman con el Sol y recordaba que la última vez que lo había visto era de día y además... definitivamente no parecía una especie de muerto viviente flaco y sin color o alguno de los bichos extraños que había visto en las pelis, él era.... diferente.

      Pero había algo en lo que si se parecía a los que yo conocia... ambos eran monstruos. Alistar era hermoso, hablaba bien, te hipnotizaba.... y precisamente por eso era el más peligroso de todos, porque no sabias que estabas en peligro hasta que ya fuera tarde. Es como una planta carnívora, que desprende una sustancia adictiva para los insectos que van como hechizados hacia ella y cuando menos se lo imaginan ella los devora sin compasión. Quizás eso fue lo que pasó con Sara ¿pero por que? ¿que objetivo tendría que ese ser le hiciera daño?

    Suelto un largo suspiro y me dentengo al fin, me niego a seguir haciendo el papel de tonta, es hora de regrasar a casa. Ahora que estoy más calmada veo las cosas de otro modo ¿que diablos pretendía al venir aquí? ¿Acaso correr el mismo destino que Sara? ¿Como había siquiera imaginado que yo podría vencer a ese ser despiadado? Todo lo hice en un impulso.... ni siquiera hubiese sabido que decirle si en verdad lo hubiese encontrado. Ademas... Sara no se merece mi preocupación, seguramente Kamila tenga razón y solo este pasando la mota en casa de algún chico por ahí,  nada de que preocuparse.

-¿Te vas tan pronto? -se escucha una voz burlona a mis espaldas y yo ni siquiera tengo que voltearme para saber de quien se trata.

-A-Alistar... -me volteo y tartamudeo un poco al ser tomada por sorpresa pero enseguida me recupero -¿Qué haces aquí?

-Me llamaste -afirma y luego su voz cambia a un tono mas ronco, seductor, que parece resonar en mis oidos a pesar del metro y medio que nos separa -Siempre que me llames vendré....

-¿P-pero como? -pregunto confundida.

-No te preocupes, tengo mis métodos -me dedica una sonrisa -ahora.... ¿para que me buscabas?



Mary

Editado: 13.10.2019

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