Príncipe Oscuro

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Capítulo lX

   Con extrema suavidad, cuidando de no despertarla, depósito a Erika sobre la cama de la que será su habitación a partir de ahora. Se que es inútil que tenga cuidado, gracias a lo que he hecho antes sus ojos no se abrirán en un buen rato, pero aún asi no puedo evitar tratarla con delicadeza.

    La observo dormir y no puedo más que admitir que se ve hermosa. Su cabello rubio se encuentra desparramado sobre el colchón y eso sumado al sutil ritmo acompasado de su respiración le dan un aspecto sumamente tranquilo, tierno.... Y los labios ¿que decir de ellos? Esos labios tan finos y sugerentes que solo me invitan a besarlos, parece un completo ángel, mi ángel.... o al menos eso pensé.

   Casi no puedo creer que esa apariencia que tanto me atrae esconda en su interior un ser tan sumamente interesado y calculador. Por un momento llegué a pensar que ella podría ser diferente, pero Marcel tenía razón, los humanos son codiciosos por naturaleza. Él me lo advirtió y yo ya lo sabía de ante mano pero aún asi me ha decepcionado mucho. A pesar de ser un ser de la oscuridad carente de sentimientos y corazón como muchos podrían afirmar hay ciertos limites que son irrevasables hasta para mi. Esto me ha enseñado que los humanos no tienen eso, Erika, una chica que parecía tan diferente al resto fue capaz de cambiar totalmente su modo de actuar en unos pocos minutos ante la mera mención del dinero. Fue capaz de venderse solo por un puñado de billetes, pero en el fondo no es eso lo que me molesta, me molesta haberme equivocado, me molesta tener que darle la razón al imbécil de mi amigo.

    De cualquier modo un trato es un trato y aunque en ese momento hubiese deseado solo dejarla y marcharme al conocer su verdadera naturaleza no pude, habíamos llegado a un acuerdo y yo le di mi palabra. Ella tendrá su dinero, pero a cambio yo la tendré a ella y juro que haré que se arrepienta hasta el último segundo de haber firmado un contrato con el mismo demonio, su demonio a partir de ahora.

    Cuan diferentes podrían haber sido las cosas, a mi lado pudo haberlo tenido todo, la hubiese tratado como siempre soñó ser tratada. Pero ahora las cosas son diferentes, ahora voy a hacer que se arrepienta de su decisión, no será más que una esclava, mi esclava, totalmente a mis órdenes, aprendera cual es su lugar aqui. Aunque ahora que lo pienso será una divertida situación,  estoy seguro de que en su vida ha hecho algo más que asistir a la escuela, a las pijas como ella no se les da bien el trabajo, lástima que no tenga otra opción, al menos siento que yo voy a disfrutar de lo lindo.

-No te quedes parada en la puerta, entra si vas a hacerlo -digo de malos modos al verme interrumpido -saben que odio que me espien.

-P-perdonadme señor... -trastabilló avergonzada y yo me sonrei interiormente.

       Estoy conciente de que ella no tenia ni idea de que yo sabia que habia estado espiandome, pero la habia escuchado desde que venía por el pasillo, ventaja de los vampiros, no es mi culpa que tengamos super oido o como sea que lo llamen los humanos.

       Me volteo irritado para encararme con la humana y como lo imaginé, es nueva, eso explica su descuido, pero eso no quiere decir que vaya a tolerarlo, este castillo tiene normal muy estrictas y no permitire que ninguna infracción quede sin castigo, tendré que hacercelo saber a su superior más tarde.

-Que no se vuelva a repetir algo como esto -le informo con voz dura, se ve que la intimido y eso me encanta -o si no habrá consecuencias ¿he sido claro?

      La chica me mira con nerviosismo y asiente, al parecer esta sorprendida de mi apariencia, tampoco es que me importe mucho, estoy acostumbrado a que las mujeres se sientan atraidas hacia mi solo con verme, otro detalle de ser vampiro, por lo general somos seres hermosos, perfectos... y por eso mismo sumamente letales. En caso normal hasta me divertiria con las atenciones que solo con verla se que esta dispuesta a ofrecerme, pero hoy no me encuentro de humor para ello y esta comenzando a ponerme incómodo con tanta observación. Tendré que dejarle claro algunos puntos a esta atrevida sirvienta.

-P-perfectamente mi señor.... -dice rápidamente -es solo que... bueno... ya he terminado el trabajo y venía a descansar.... lo siento... -se disculpa nuevamente -no sabía que estabais aquí... y con compañía.

-Esta chica de aqui se llama Erika -le digo haciendo alusión a la "compañía" que mencionó -y por lo que creo que puedes ver será tu nueva compañera de habitación.

-¿Mi compañera? -abre los ojos sorprendida, no se esperaba que le dijera eso -Pero ella... ella parece...

-¿Si? -arqueo una ceja esperando a que termine la frase aunque ya puedo imaginarme que va a decir.

-Ella parece tan diferente a nosotros -suspira -tan hermosa, tan delicada.... no creo que el trabajo duro le haga bien, a simple vista podría decir que quizas no este acostumbrada a el.



Mary

Editado: 13.10.2019

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