Príncipe Oscuro

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Capítulo XII

Me quedo observandolo como si le hubiesen salido tres cabezas ¿acaso escuché bien? ¿quiere que lo atienda? ¿tiene la menor idea de que hora es? Aún tengo que lavar nuevamente toda la ropa y para cuando termine estoy segura que apenas me dará tiempo dormir un poco y aún así el decide venir a ordenarme más cosas. Él, que ha estado fuera el día entero y que básicamente todo lo que he tenido que hacer ha sido por su culpa. Margaret me dijo que no tendría que verlo hasta la mañana ¿por que rayos no pudo esperar? ¿que es eso tan importante que necesita que haga justo ahora?

-Bueno verás... -tomo un largo suspiro e intento explicárselo de la mejor manera que puedo, seguro que en el fondo no es tan nazi como parece -el caso es que ahora mismo estoy super ocupada ¿no puede esperar a mañana? Aún tengo que regresar al río y....

-Me da igual lo que tengas que hacer -en menos de un segundo me vi atrapada contra la pared mientras el susurraba en mi oído, a pesar del tono bajo de su voz su enfado era claramente palpable, no entiendo que rayos le pasa -Recuerda que estas aquí para servirme a mi ¿Acaso me estas sugiriendo que espere por un canasto de ropa sucia? Si no hiciste bien tu trabajo antes ese no es mi problema, yo soy el amo aqui y tendrás que hacer lo que te ordene sin rechistar, asi que si yo digo que quiero algo, lo que sea, tu trabajo es venir corriendo a satisfacer la mas minima de mis necesidades ¿he sido claro?

     Levante la cabeza, encarandolo con los ojos brillantes de ira y el simplemente sonrió. Esta mas que comprobado que en verdad esta disfrutando con esto. Planea hacermelo pasar mal, pero ni crea que va a conseguirlo, el ha lanzado su desafío y yo lo he aceptado, veamos quien renuncia primero. Si esta esperando que le grite o monte una escena por como me esta tratando va listo, no le pienso dar esa satisfacción, si quiere que le obedezca eso va a tener, quizás asi logre mantenerlo lo suficientemente alejado para idear un buen plan de escape.

      Respirando profundamente traté de formar la sonrisa más dulce de la que fui capaz y le dije con voz melosa.

-Perfectamente Alis-...

-Señor -me corta tajante aun con esa sonrisa socarrona en su cara -Como te dije soy tu amo no tu amigo asi que me trataras de señor ¿has entendido?

-Si mi señor -respondi en voz baja apretando los dientes hasta tal punto que pensé que podrian llegar a romperseme, pero para el fue suficiente y soltandome, se encamino por el oscuro pasillo hacia una dirección desconocida.

-¿No vienes? -increpó levantando una ceja al ver que no lo seguía y rápidamente me coloqué a su lado -Tienes trabajo, asi que deja de olgazanear de una vez.

-No olgazaneaba -protesto, pero una mirada asesina por su parte me hace saber que quizás lo mejor para mi sea mantenerme en silencio, se ve que alguien está de malas pulgas hoy.

Camine a su lado observando cada cosa a mi alrededor y pude darme cuenta de algo sumamente interesante. El hermoso castillo que habia visto antes ahora de noche tomaba un aspecto sumamente aterrador, retiro eso que pensaba que quizas en otras circunstancias vivir aqui no estaria tan mal. Es que veamos, se que esto es basicamente como si hubiera retrocedido en el tiempo hasta la edad media, bueno... al menos asi lo veo yo, pero gracias a las pelis estoy más que conciente de que esos castillos se mantenían toda la noche iluminados con antorchas. Aquí no, no habia una sola antorcha en ninguna parte, la oscuridad era total y yo no era capaz de ver casi nada. De haber estado sola probablemente me hubiera echado a llorar, no es que le tema, pero todos los extremos son malos y estar en un lugar extraño que se vea asi no es algo que me entusiasme demasiado. Aunque a decir verdad supongo que prefiero estar sola antes que con Alistar, creo que asi correría menos peligro, el me ha demostrado que no es lo que se dice muy confiable.

-¿Pasa algo? -inquiere en tono frio sin siquiera voltearse a mirarme, se ve que la buena educación no es exactamente su fuerte -Puedo sentir el latir de tu corazón desde aquí, te noto agitada.

-No, no es nada -le respondo en voz baja -solo me preguntaba porque estaba tan oscuro por aqui.

-¿Por que no habria de estarlo? -inquiere confundido como si fuera lo más normal del mundo -los vampiros no necesitamos la luz, podemos ver perfectamente este iluminado o no.

-Si... -asiento duvitativamente aun a pesar de saber que el no esta observandome -Pero si no me equivoco en este castillo no viven solo vampiros, también hay humanos y creeme, para un humano esta inmensa oscuridad es toda una tortura.

-¿Hablas por ti? -inquiere risueño -supongo que los humanos que viven aqui ya estaran acostumbrados y pronto lo haras tu tambien.

-Nadie podría acostumbrarse a esto -afirmo con convicción -no veo que les puede costar iluminar un poco el lugar y asi hacerle la vida mas facil a todos.

-¿Más facil a quien? ¿A los humanos? -se burla -ellos no estan aqui para tener una vida fácil, ellos estan aquí para darnos una vida fácil a nosotros, recuerda eso.

-¡Pero eso es injusto! ¡¿Sabes lo sencillo que seria tener un accidente por aqui?! -le gritó y él se voltea molesto, vaya... quizas me he pasado un poco.

-¿Te parece injusto? -alza una ceja mientras se pone a solo unos milímetro de mi y me levanta la barbilla -Y dime "humana"... -recalca la palabra con desprecio -.... ¿que seria lo justo para ti?

-Y-yo... -traguo saliva sonoramente y me quedo hipnotizada viendo sus hermosos ojos azules sin tener la menor idea de que decir, su cercanía me asfixia y mi corazón se sentía acelerado como si pretendiera salirseme del cuerpo y se que el puede sentirlo.

-¿Ahora no dices nada? -pregunta con la voz ronca mientras que su mano libre acariciaba mi mejilla -¿Acaso te pongo nerviosa? -inquiere divertido y yo no soy capaz de formar una frase coherente para contestarle -Ustedes los humanos no significan nada para nosotros, nos da igual si se encuentran bien o mal, solo son meros esclavos destinados a obedecernos en todos, como.... nuestras pequeñas marionetas -su mano se va deslizando lentamente de mi mejilla hasta llegar a mis labios y acariciarlos suavemente con sus dedos enguantados, ahora que lo pienso jamas lo he visto sin ellos -podemos hacer lo que queramos con vosotros, nos pertenecen, vuestra vida esta en nuestras manos.... -acerca su cabeza a la mia hasta el punto que sus labios quedan casi pegados a los mios -.... tu vida esta en mis manos, pero parece que aun no lo entiendes, aunque tranquila, te lo demostraré -veo como se forma una siniestra sonrisa en su rostro e intuyo que no esta penando en nada bueno -puedo hacer lo que se me venga en gana contigo.... incluso esto.... -y sin mas me besa.



Mary

Editado: 13.10.2019

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