Prodigios|| saga The Last

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CAPITULO XII

Decidimos hacer caso a la última voluntad de Vicctoria y comenzamos a buscar algo que nos fuera útil de todo lo que había en aquel cuarto.

Nos separamos y cada quien comenzó a buscar por su lado. Yo me adentre en lo más profundo de lo que parecía ser una antigua biblioteca. Había cientos de libros, unos más viejos que otros. No tenía ni la menor idea de cuál ver primero, así que decidí que la suerte fuera quien eligiera. Cerré los ojos y giré con mi dedo señalando, cuando me detuve mi dedo apuntaba un antiguo libro, de pasta desgastada y muy grande. Se encontraba sobre una pequeña mesa, apartado de todos los demás. Me acerque lentamente hacia él, trate de leer la portada, pero estaba tan desgastada que las letras se habían borrado. Lo abrí con cuidado y leí la primera página, la cual estaba un poco más cuidada.

"bitácora de la realeza imperial de Londres, día uno;

El ejercito enemigo ha tomado posesión de las instalaciones del gobierno de Estados unidos. Una de las potencias globales ha caído."

No supe lo que significaba, así que di vuelta a la página y continúe leyendo;

"bitácora de la realeza imperial de Londres, día treinta;

El vaticano ha caído. El líder religioso fue asesinado. El enemigo ha tomado el mando de la isla."

Yo seguía sin entender ni una palabra. Sin embargo, sabía que había encontrado algo verdaderamente importante. Continúe leyendo.

"bitácora de la realeza imperial de Londres, día cincuentaicuatro;

Nuestra reina, ha muerto. El reino ha caído, pero la lucha continua. El enemigo aún no tiene la victoria.

Cerré el libro de golpe y llamé a los demás a gritos. Estos no tardaron llegar, agitados y un tanto molestos.

─ ¿Qué paso? ¿encontraste algo? ─ Pregunto Philipe. Apunte el libro sin decir nada. Thara se acercó a él.

─ Esto es demasiado antiguo.

─ Dime algo que no lo sea, ¿acaso esa mujer no tenía nada mejor que hacer, que guardar estas baratijas? ─ Dijo Favela molesta.

─ ¿baratijas? ─ Dijimos Tadeo y yo al unísono.

─ ¿Qué clase de basura estas diciendo? ─ Le grite. No me había dado cuenta de que Thara había tomado otro libro de uno de los casilleres.

─ Estas verdaderamente equivocada, Favela. Esta es, sin lugar a dudas la biblioteca más rica de todas. Toda la información que está aquí puede ayudarnos muchísimo.

─ ¿Y que? ¿esperas que nos llevemos todos estos malditos y polvorientos libros?

─ Eso no será necesario─. La niña se inclinó y descolgó una pequeña mochila que llevaba en la espalda, la abrió y saco un pequeño paquete, dentro venían algunos aparatos con forma de bichos, nos dio uno a cada quien y luego se apartó un poco.

─ ¿Qué se supone que haremos con esto? ─ Pregunto Wnyu.

─ Es obvio ¿no? Guardar los libros. Este pequeño aparato se llama recaudador, es algo que invente una tarde. Es capaz de digitalizar todo tipo de información, siempre y cuando esta esté escrita. Podemos llevarnos toda la información que necesitemos. Solo tenemos que colocarlo sobre aquello que queramos guardar y esperar.

Nos digo mientras colocaba el escarabajo sobre la portada del libro. El aparato se aferró a este como si de verdad fuera un bicho, con sus cuatro latas, después de un rato de separo del libro y cayó sobre las manos de Thara.

─ Listo. Ahora tenemos todo un libro aquí─ nos dijo señalando el bicho. Toco un poco al centro de este y de inmediato aparecieron unas letras olograficas, tan claras como si de verdad se tratara de un libro verdadero.

Yo estaba verdaderamente asombrada. No podía creer que una niña tan pequeña pudiera ser capaz de creer un invento como este.

─ ¡Thara, eres todo un genio! ─ Le dije mientras la abrazaba y le daba un beso en la frente. Sin embargo, mi hermanita permanecía tan inexpresiva como siempre.

─ Si, lo sé, por esa razón estoy en el grupo de avanzados─. Respondió ella. La solté y de inmediato volteé hacia los demás.

─ ¡Rápido! Copien tantos libros como sea posible, necesitamos toda la información que podamos. Favela, Dorothy, ustedes encárguense de buscar cualquier cosa que podamos usar como armas. Philipe, Wnyu, ustedes encárguense de vigilar la entrada por si llegan algunos soldados─ dije. Me sentía importante dando órdenes a todos, aunque, no era precisamente tan placentero como esperaba.

─ ¿Y porque tengo que recibir órdenes de una recién llegada como tú? ¿Quién te ha nombrado la líder? ─ Me cuestiono Philipe molesto. Yo lo vi con profundo resentimiento.

─ ¡Cierra la maldita boca Phill! ─ Le dijo Dorothy─ Ella es la única que sabe lo que hace. ¿o es acaso que tú tienes un plan mejor? ─ el chico se quedó mudo y salió junto con Wen, no sin antes dedicarme la mirada más amenazadora que había visto. Nunca imagine que Dorothy pudiera ponerse de mi lado, pero en una situación como esta me sentía realmente feliz de tenerla como amiga, a tener que verla como mi enemiga.

─ Muy bien, ¿Y para nosotros que tienes planeado, hermanita? ─ Me pregunto Patrick.



Mariiah Cisneros

Editado: 11.07.2018

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