Promesa de amor

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Capítulo 18

En la mañana siguiente

Leticia: ella despierta a su lado, para darse cuenta de que él también lo había hecho. Le dice no puedo creer que esto sea una hermosa realidad, toda la vida te voy agradecer por haber regresado por mí.

Humberto: mi amada Leticia. Nuestra historia de amor se desarrolló de esta manera y no me arrepiento de nada, pero me volvería a casar contigo, porque te amo.

Leticia: nada más quiero que lo hagamos por la iglesia, esa es mi gran ilusión y sobre todo ponerme un hermoso vestido de novia.

Humberto: tendrás todo lo que quieras con tal de verte feliz a mi lado. Ese sería mi deber como tu esposo. Ahora, debemos de levantarnos de nuestra cama, quiero llevarte a tu nueva escuela.

Leticia: será mejor que me vaya sola. No quieres que descuides tu trabajo. Seguramente, nos vamos a volver a ver cuándo llegues de la empresa.

Humberto: no me gusta la idea de dejarte mucho tiempo, sola. Le dice te voy a llevar a tu escuela, pero no voy a poder ir a recogerte de eso se encargara el chofer y el tendrá órdenes precisas de llevar a donde quieras. Además, la mejor opción sería que fueras a nuestra empresa cuando terminen tus clases.

Leticia: me encantaría conocer el lugar donde trabajas. Entonces, así quedamos mi amor. Espero que no estés ocupado cuando llegue.

Él siempre iba a tener todo el tiempo del mundo para ella y se lo demostraría. Ella se levanta de la cama para dirigirse al baño, tiempo después sale, se empieza a desenredar su cabello para posteriormente cambiarse

Humberto: nos vemos en un momento, llegó el turno de bañarme. Le dice es que no puedo dejar de verte, además necesito hacerlo, porque este día acaba de empezar.

Leticia: tienes razón. Todavía es temprano y tenemos tiempo suficiente para hacer lo que nos hace falta, te voy a estar esperando hasta que salgas para poder desayunar juntos.

Humberto: igual que a ti, todo esto es nuevo para mí, porque al fin estamos juntos. Esta vez no me siento solo, eres la única persona que me complementa, siempre lo hemos sabido.

Leticia: hace mucho tiempo que no hablamos de esa manera. Debes de irte a bañar. Si, quieres que desayunemos y no quiero llevar tarde a la escuela y mucho menos quiero que se te haga tarde a ti.

El sonríe y se levanta de su cama para dirigirse al baño. No podía dejar de sonreír ahora que ella estaba a su lado. Humberto se mete al baño y ya que termina sale para posteriormente empezar a cambiarse, pero después de que termina dirige su mirada a su esposa

Humberto: ahora que los dos estamos listos. Podemos ir a desayunar, mi amada Leticia. Lo único que me falta decirte es que te ves hermosa. No voy a poder concentrarme en mi oficina, porque estaré pensando en ti.

Leticia: muchas gracias, Humberto. Le dice recuerda que estaremos juntos en unas cuantas horas, eso nunca ha sido un impedimento para amarnos como lo hacemos.

Humberto: así siempre ha sido nuestro amor. Este sentimiento se vuelva más fuerte con el pasar de los días.



Karen Pamela De La O Jaimes

#1211 en Novela romántica

En el texto hay: boda, romance, fea

Editado: 22.10.2019

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