Promesa En Navidad

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Capítulo 1

 Nadya

Mi nombre es Nadya Apalkova tengo 8 años, mi amigo es Andrius Smetona tiene 10; desde que recuerdo hemos estado juntos, siendo los mejores amigos, él cuida de mí siempre. Nos gusta jugar mucho tenemos guerra de bolas de nieve y mi favorito el ángel, mi mami dice que soy su angelito, por eso me encanta.

- Nadya, levántate ya que entre poco vienen Andrius y su madre – dijo mi mamá parece desde la cocina

- Ya me estoy levantando mami – conteste mientras me estiro, miro al techo de mi cuarto

- Bueno, apura antes que te encuentren aún en cama - dijo mi madre

Me fui a realizar mi aseo diario que era desde (mis necesidades básicas, cepillarme los dientes, bañarme, buscar mi ropa que me pondría, mi cabello lo peina mi madre asique lo dejo suelto), hasta arreglar mi cama.

En mi mesita de noche estaba una caja de música que me dio Andrius a mis 6 años, en la cual sonaba Казачья колыбельная (canción de cuna cosaca), la usaba antes de dormir era como una tradición me sentía segura al escucharla.

- Nadya baja a desayunar - volvía decirme mi mami

- Si mami - Dije 

Terminando de arreglar mi cama ya lista salí, cerrando mi cuarto detrás de mí, al llegar a las escaleras empecé a tararear una canción mientras bajaba cada uno de los escalones.

- Mi niña amaneciste contenta me alegra eso – me dice mami - desayuna en lo que busco para peinar esa cabellera

- Si mama - dije muy alto, ella solo me regalo una sonrisa esa era mi recompensa de cada día

Estaba desayunando tortitas con jugo de naranja

- Ven al salón al terminar – escuche que dijo mi madre

En lo que terminaba de desayunar apenas iba de camino al salón tocaron el timbre a lo que mi madre se levantó, me mando a sentar así hice.

- Hola – dicen entrando al salón

- ¿Eres tú, Andrius? – pregunté

- Te van a peinar - dice

- Si - dije contenta de verlo

- ¿Estas listas para hoy? – me pregunta

- Si, como siempre - contesto

- Hoy haremos un muñeco de nieve – dice mirándome

- Hoy si me enseñaras como los haces - dije

- Si ya es momento de enseñarte – dice firme haciéndome reír

Cuando regresó mi madre término de peinarme apenas eso paso, salimos como todos los días al patio

Empezamos a construir el muñeco de nieve, Andrius me enseñaba como podía ir la cabeza, él hacia la parte de abajo no me salía tan redondo como él lo hacía, solo nos reímos al no salirme como quería, me quedaba mirándolo hasta que término, me ayudo con la cabeza no quedo tan bien como la que hizo, para el primer intento me gusto le pusimos una nariz de zanahoria, agregamos piedras en la boca, ojos, en la parte de abajo, botones de una camisa imaginaria, una de mis bufandas violetas, unas ramas por brazos hice pequeñas bolas de nieve dando alusión de los pies, mientras le buscábamos nombre, Andrius me pregunto si me gusta el nombre de Xaria, le dije que sí, estábamos revisando el muñeco cuando el me pidió ponerme enfrente del muñeco, y le hiciera una promesa ese día, descubrí un sentimiento que no tenía ni idea de que existiera, al rato por el frío entramos, merendamos después fuimos a mi habitación él me contaba cuentos como de costumbre pero mi corazón sentía una alegría muy grande e incontenible.

 

 

24 de diciembre

 

-Nadya, Andrius bajen - escucho decir de mi madre

- Ya vamos mami – conteste de inmediato

- Nadya antes de bajar quiero pedirte que no olvides nuestra promesa – dice en un susurro - cuando dudes quiero que recuerdes a Xaria

- ¿Cómo podría olvidarla? – dije agarrando su mano, bajamos juntos al comedor nuestras madres juntas nos pidieron sentarnos uno a lado del otro mientras mis padres lo hacían a la cabecera, los de Andrius al frente de nosotros, la cena paso entre relajo de todos esto era normal de todos los fines de semana.

- Niños ... Queríamos decirles algo importante – hace mención el padre de Andrius

- ¿Qué es? - dije

- Hace un mes un familiar mío falleció, él era dueño de una empresa, como no tenia hijos la herencia quedo a mí, como su único familiar por esa razón nos mudaremos - terminó diciendo

Todo quedó en un silencio de muerte

- Pero él se puede quedar aquí - dije - ¿Cierto papá?

- Lo lamento Nadya, es decisión de su familia - dice mi padre

- Andrius se irá - dije con ganas de llorar, sentía como el me agarraba las manos recordándome que aún estaba ahí, me dolió mucho que solo me fui a mi cuarto mientras él fue detrás de mí hasta alcanzarme para abrazarme me llevó a mi cama hasta hacerme dormir.



Angeliik Soto

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En el texto hay: una amistad, una promesa, un amor para siempre

Editado: 17.12.2019

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