Promesa En Navidad

Tamaño de fuente: - +

Capítulo 2

Nadya


- Andrius ¿es verdad lo que dicen tus padres? – dije mirándolo


En ese momento estábamos en mi cuarto de nuevo mientras él me abrazaba, se mantuvo callado calmando mi llanto


- No quiero, no quiero – dije llorando más fuerte


- Calma Nadya – dijo


- Es que no quiero que te alejen de mí - conteste mirando el techo


- Nadya recuerdas nuestra promesa, cuando este así recuérdala – me dijo en susurros


Despedirme de Andrius fue lo más duro que hice, se llevaba parte de mí, aquella noche fue la despedida de ambos, él se quedó a lado mío hasta dormirme, sabía que no lo vería de nuevo cuando despertara.


Los siguientes días se sentían vacíos, no tenía más amigos además de Andrius, solo salía al patio a observar a Xaria, recordaba los detalles que creamos Andrius y yo, cada día aquella promesa era todo lo que necesitaba para seguir avanzando.

 


6 años después (14 años)


Después de la partida de Andrius los primeros meses fue difícil hasta que la conocí Arisha, al principio no podíamos siquiera decirnos “hola” sin pelear, un día se celebró una obra de teatro, donde era ella una de las protagonistas principales, tenían que ir los padres nadie fue a verla su mirada expresaba nostalgia, cuando vi eso le pedí a mis padres que me ayudaran a apoyarla, al entender lo sucedido lloró. Su madre estaba hospitaliza, su papá se esforzaba por darle lo que necesitaba el tiempo era muy reducido eso la lastimaba, mis padres hablaron con ella para que entendiera que tenia que ser fuerte, ser el apoyo incondicional de su padre, su relación cambió igual que la nuestra que nos hicimos amigas conociendo que la niña ruda también podía tener un corazón noble.


Cursábamos el 3 año en la academia, mi amiga Arisha y yo estábamos muy nerviosas el primer día, mi otra amiga Roselyne estaba desde hace un año por intercambio con una personalidad más madura que nosotras, reconocida a nivel internacional era la atracción solo con mirarla, sin embargo su actitud era variante no todos soportaban su forma de actuar, claro con los adultos era otra historia nos hicimos amigas cuando le dije que conocía a un compañero que antes estaba aquí, pero que unos meses antes de que ella llegara se habían mudado al parecer eran cercanos además ahora estamos en el mismo grupo. Ellas se volvieron mi fortaleza cuando más lo necesite.



Angeliik Soto

#4362 en Novela romántica
#2617 en Otros
#960 en Relatos cortos

En el texto hay: una amistad, una promesa, un amor para siempre

Editado: 17.12.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar