Protectora Celestial

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CAPITULO OCHO

Miguel aterriza en el puente de cristal enfrente de las puertas que conducen al interior del castillo de nube y me deja en el suelo. Las puertas plateadas se abren dejando al descubierto a Calista que nos espera para comenzar con la misión. Observo que su cabello castaño tiene pequeñas flores rosadas a lo largo de sus mechas y que lleva puesto un vestido blanco en escote V con un cinturón dorado y pequeños aros de oro que sostienen su vestido sobre sus hombros. Sus ojos verdes se iluminan al divisar a Miguel y noto que sus alas doradas resplandecen ante los rayos del sol.

Creo que a ella le gusta el arcángel.

—Al fin llegan —murmura cruzándose de brazos—. Pensé que se te había olvidado medir el tiempo.

—No hemos tardado tanto —contesta Miguel mientras caminamos hacia ella.

—Cada segundo que transcurre es tiempo valioso —dirige su mirada hacia mí y su rostro se llena de seriedad—. Tenemos que terminar con esto antes de que encuentren el arma.

—Estoy de acuerdo —asiento.

Calista se da la vuelta y caminamos por la habitación hacia el punto de reunión. Ella tiene toda la razón. Cada segundo que transcurre los Ocronus pueden estar más cerca del arma y es primordial encontrarla antes que ellos.

Tenemos que darnos prisa.

— ¿Qué es lo que has averiguado? —pregunta el arcángel.

—Después de mucha búsqueda en la biblioteca he encontrado un libro muy antiguo —explica y escucho atentamente—. Contiene información sobre los posibles lugares donde se pueden encontrar diversas armas que han sido ocultas alrededor del mundo, pero no fue fácil encontrar el mapa de Luzoc ya que cada palabra escrita sobe ella era un acertijo. Por esa razón he tardado en descubrirlo.

—Entonces, ¿Dónde se encuentra? —interrogo.

—En el jardín de Edén —contesta mirándome de reojo.

—Maldición —susurra Miguel y lo veo confundida por su reacción.

— ¿Qué sucede? —pregunto intrigada.

— ¿Estás segura de que se encuentra ahí? —ignora mi pregunta e interroga a Calista.

—Estoy tan sorprendida como tú —comenta Calista y frunzo el ceño al no comprender lo que están diciendo— y pensé que era un error por lo que volví a leer la información, pero salió el mismo resultado. El mapa se encuentra ahí.

—Debí imaginarlo.

— ¿Pueden explicarme de que están hablando? —pido mirando a Calista y al arcángel.

—Después de que Adán y Eva fueron desterrados del Edén —explica Calista y miro al frente para seguir nuestro camino— nuestro creador decidió que era mejor separar el jardín de la tierra por si ellos decidían regresar por lo que se convirtió en una isla.

—Sin embargo, nuestro Padre sabía que tarde o temprano alguien la encontraría y trataría de profanar esas tierras —prosigue Miguel— por lo que resguardó el jardín de Edén. Haciendo que sea invisible para los pecadores y creando una criatura marina capaz de evitar que cualquier ser se acerque a la isla.

—Entonces, si saben la ubicación de la isla podrán encontrar el mapa más rápido —por el rabillo del ojo noto que Calista niega con la cabeza.

—Parece simple, pero no lo es —murmura la mujer—. No sólo le prohibió a Adán y Eva entrar al jardín de Edén sino también a nosotros. Cuando Lucifer se reveló nuestro Creador se dio cuenta que cualquiera de nosotros podría desear tanto el poder que entraría a la isla y encontraría la manera de ser más poderoso que nuestro Padre por lo que nos prohibió la entrada.

—No podemos aparecer directamente ahí transportándonos, pero si podemos a travesar el mar para llegar a la isla —comenta Miguel y asiento comprendiendo sus palabras—. Sin embargo, tenemos que hacerlo en barco ya que no se nos permite volar hacia allí.

Ahora entiendo porque el arcángel ha reaccionado de ese modo al saber dónde se encuentra el mapa y no es para menos cuando eres consciente de que los ángeles tienen prohibido transportarse al lugar donde se encuentra la solución a esta cacería. Esta información deja en claro que la búsqueda va a ser más difícil de lo que creí. El grupo que va a ir a esta misión tendrá que enfrentarse a criaturas para poder llegar a la isla y encontrar el mapa. Sin embargo, ¿lograran hacerlo? Los ángeles y demonios comparten un pasado, pero en el presente son rivales hasta el punto de pelear unos a otros. ¿Podrán dejar las diferencias de lado y trabajar como equipo? Si Lucifer ha aceptado ayudarnos para poder acabar con la amenaza puede que los demás también. Sin embargo, ese hecho no puedo afirmarlo por lo que es probable que no suceda.



Mariana Grey

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En el texto hay: aventura, mistica, angelesydemoios

Editado: 16.02.2018

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