Que no parezca amor

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Capítulo 13

Capítulo 13 | Te lo prometo

Me quedo callada por unos instantes y parece que Drew lo toma como un sí. Se dirige a la bañera y comienza a llenarla de agua caliente, y yo no salgo de mi asombro. ¿En serio lo ha dicho en serio?

—Tengo bañera en casa— digo una vez he reaccionado.

—Me alegro, pero ahora estás en la mía— contesta sin girarse y yo ruedo los ojos.

—De acuerdo, pero puedo hacerlo sola.

—¿Te da vergüenza?— pregunta poniéndose frente a mí, juntado su pecho con el mío. Me quedo apenas sin aliento por su cercanía, pero rompo el momento alejándome un paso de él. Debo recordar que estoy enfadada.

Drew alza levemente la comisura de sus labios y vuelve a echar la vista a la bañera, que ya está medio llena. He de admitir que es bastante más grande lo que podría haber imaginado.

Masajeo mientras espero mi cuello y noto un buen bulto, a pesar de que dijo la doctora que no era nada, duele y molesta bastante...

—Listo— pronuncia levantándose.

—Bueno, pues adiós— contesto haciéndole paso para que se vaya.

—Te comportas como si nunca te hubiera visto desnuda...— murmura en mi oído, pasando la palma de su mano desde mi clavícula hasta mis muslos. Siento el rubor en mis mejillas, tiene razón, pero estaba a oscuras, y ahora... además, ¡estoy enfadada!

Voy a hablar pero tapa mi boca con su dedo, y con delicadeza, se deshace de mi top y lo lanza al suelo. Siento el frescor del ambiente y Drew sonríe. Después me deshago de mis zapatos y me ayuda a bajarme el pantalón. Sus manos traviesas se dirigen a mis bragas pero le freno.

—Creo que eso no hace falta— mascullo con cierta maldad y él levanta una de sus cejas. Me hace reír, con una persona como él... no puedo estar enfadada. Pero debo estarlo, me debe una explicación.

—Tú ganas— dice esbozando una sonrisa—. Venga, métete.

Me hago paso y paso mi pierna por la bañera, para después entrar la otra y tumbarme con delicadeza. El agua está perfecta, de momento siento como se relajan mis músculos...

Escucho cómo Drew se agacha y noto sus frías manos posarse en mis hombros, y después, comienza a masajearlo con sutileza. Moja sus manos en el agua y repite lo mismo varias veces...

—¿Por qué has hecho eso?— rompo el silencio y siento por sus manos que está tenso.

—Te lo dije Kelly, no me gusta que te subas al coche de Ill.

—¿Sabes? Fui a verte, a ver a mi chico ganar la carrera, pero lo que recibí a cambio fue escuchar a Quinn decirme que era ella quien le acompañaba— cuento con más molestia al recordarlo—. Mi idea no era subirme al coche de Ill, mi idea era acompañar a quien pensaba que quería mi compañía.

Drew calla por un momento y hunde su nariz en mi cabello, que comienza a estar algo mojado por las puntas. Inspira y expira, una vez, dos, tres...

—No quiero involucrarte en este mundo, Kelly. Eres demasiado... frágil, para ese mundo. No quiero que te rompas, nunca, no podría permitírmelo.

—No soy frágil, Drew, puede que esa sea mi apariencia... pero créeme que no lo soy.

—Lo sé, pero para mí sí, porque quiero cuidarte, quiero que me dejes cuidarte para que... nadie pueda volver a hacerte daño. Mi idea era correr solo, pero Quinn siempre ha sido mi acompañante... y accedí a su petición. No quería ocultarte nada de ella, solo quería que no pasara esto, que no se acercara Ill, que no te subieras a ningún coche, Kelly, es peligroso... más de lo que crees.

—Yo tampoco quiero que te pase nada, Drew... solo quería acompañarte...

—Ahora mi vida eres tú, y no quiero ponerte en peligro, te necesito, compréndeme... no puedo arriesgarme a perderte.

Sus palabras consiguen disipar cualquier molestia en mi interior. Inexplicablemente... me siento la mujer más feliz del mundo. Su voz diciéndome eso... creo que se ha convertido en mi mejor sinfonía.

—Drew...

—Shh...— me interrumpe, y plasma un beso en mi cuello que me hace estremecer. Desliza sus manos por mi espalda y se deshace de mi sujetador, y hunde sus manos en el agua para acabar masajeándome los pechos mientras muerde con suavidad el lóbulo de mi oreja. Poco tarda en levantarse del suelo y levantarme a mí con él; me coloca frente a él y juguetea con su lengua con mis pezones. Siento que la respiración se corta. Me coge en volandas, agarrándome del trasero, y me posa sobre el frío mármol del lavabo. Se deshace con rapidez de sus pantalones y también de su ropa interior, al igual que la mía, excepto de su camiseta. Estrecho mis brazos para quitársela, pero él me lo prohíbe y agarra mis manos con una de las suyas y con la otra, comienza a hundir sus dedos en mi interior... Muerdo mi labio inferior del placer, debo recordar que abajo se encuentran Rotten y Viviane...

Lo hace con más intensidad, y me remuevo del gusto, pero él aprieta mis muñecas para que esté quieta. Continúa y siento sus movimientos magistrales en mi entrepierna, jadeo intentando que llegue la respiración a mis pulmones, y veo cómo Drew sonríe complacido. Saca sus dedos de mí y suelta mis muñecas, para presionar sus labios con los míos, busca mi lengua y juguetea con ella, muerde mi labio, tanto que siento que va a conseguir que sangre. Pongo mis manos en su cabello y tiro de él, y mientras me besa, vuelve al ataque a mi entrepierna... Jadeo con más fuerza, tiro de su pelo de igual manera y él me coge para que rodee su cintura con mis piernas. Pega mi espalda en la fría pared y mide a la perfección la altura ya que no le resulta costoso profundizarse en mí. Drew muerde su labio inferior cuando sabe qué está entre mis piernas, y con fuerza, comienzan sus embestidas sin más dilación. Mi espalda se arquea por cada vez que lo hace más fuerte, siento como las gotas del vapor de agua impregnadas en la pared empapan más mi espalda. Por cada embestida, Drew jadea con más fuerza y sé que está disfrutándolo. Cierro los ojos sintiendo que estoy a punto de alcanzar la cumbre, y con movimientos magistrales, Drew sigue haciéndose paso en mí.



AnaTurquoise

Editado: 01.03.2019

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