Que no parezca amor

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Capítulo 10

Capítulo 10 | Conociendo el trabajo de Drew, y lo que eso conlleva

 

Me abrazo con fuerza a su cuerpo. Ahora está en silencio, y yo estoy celebrándolo por todo lo alto en mi interior. Soy importante para él... lo soy. A su manera, y eso me agrada. Me hace sentir que no soy tan insignificante como creía, que después de entregarme a alguien, éste puede continuar a mi lado. Quiero que el mundo se detenga, lo ordeno. Necesito saborear eternamente este silencio en su compañía. Firmaría cualquier documento para que así fuera, ya fuera el dueño de dicho trato el mismo demonio. No importa, con Stab... con Drew, nada importa. Solo él. Y yo así me siento feliz.

Alguien toca a la puerta y ambos nos sobresaltamos. A pesar de que la música ahí abajo es exageradamente alta, hemos conseguido aislarnos de ella, y este ruido inesperado ha hecho que nuestros corazones vuelvan a acelerarse.

—Kelly, ¿estás ahí? Te estoy buscando por todas partes... no sabes lo que me ha pasado...— escucho a Viviane mientras sorbe por su nariz. Creo que está llorando.

Drew se levanta con gesto serio, a él también le ha incomodado que Viviane rompa este momento tan mágico.

—Estoy aquí, Viviane, dame un momento— pido y Viviane aunque bufa, acepta esperar. Tan rápido como sabe desvestirse, también lo hace para justamente lo contrario. Cuando yo aún estoy buscando, algo avergonzada entre mi sábana, la ropa interior por él suelo, él ya está listo.

—Kelly... vamos...— se queja Viviane.

—Me iré por la ventana— dice Drew midiendo la altura del balcón—. Así será más rápido.

—¿Qué? No, no, no, no vas a hacer eso, ¿estás loco? — digo rápidamente, con el corazón agitado—. No importa que Viviane se entere.

—Imagino, pero no es cómodo para mí que sea tan descarado— dice alzando sus cejas algo divertido—. Mañana tendrás un mensaje mío, ya sabes que huir de mí no te valdrá de nada. Sé dónde vives.

Besa fugazmente mis labios y en apenas un pestañeo, Drew ha saltado por el balcón. Sin importarme que estoy desnuda enrollada en una sábana, me asomo y veo como me lanza un beso sano y salvo desde el jardín y a lo lejos también veo a Rotten, que le mira extrañado. Pocos segundos pasan hasta que ambos se juntan y se marchan de allí.

Me quedo estática por momentos, viendo el jardín por el que acaba de cruzar Drew. Es real... Drew. Sienta tan bien llamarle así. Aún no me creo lo que acaba de pasar, pero el caso es que necesitaba estar entre sus brazos. Sentirme acobijada, no sentirme sola. Mi vista ahora se centra en una figura femenina, algo entrada en años por su postura encorbada, pero no llego a ver bien su rostro. Se me hace raro, no parece ser Stephanie y es la única mujer que podría estar en este momento en la casa...

—¡Kelly, joder! ¿Qué coño haces?— bufa Viviane dando una pequeña patada a la puerta y me vuelvo a sobresaltar. Ruedo los ojos y cierro el balcón, para después ir a la puerta y abrirle.

—Pesada— bufo mientras ella pasa por mi lado para entrar. A su paso cierro la puerta— ¿Qué te pasa?— añado cuando veo todo su rímel corrido.

—Rotten... me ha dejado— hipa mientras me abraza. Me destroza verla así—. Pero tú... estás desnuda— continúa alejándose un poco de mi mirándome de arriba abajo.

—Sí, bueno, ¿pero qué ha pasado?— contesto armando un poco el desastre de la cama y Viviane alza levemente la comisura de sus labios.

—Parece que soy la única a la que la fiesta le ha ido mal...— comenta tumbándose de golpe en la cama—. Estaba bailando con Drake... o quizá con Francis... no sé, unos del equipo, y Rotten nos vio... e hizo una salida merecedora de un premio. En serio, me siento horrible.

—¿Y cómo bailabais? Digo... no veo a Rotten alguien tan celoso como para que te deje solo por eso.

—Kelly, no seas tonta. Si Rotten no hubiera llegado, me lo hubiera tirado en el baño— bufa obviando la respuesta y yo cojo aire en mis pulmones. Vaya que Viviane es coqueta...

—Joder, Viviane... ofende un poco que ahora estés llorando. Te lo has ganado.

—No te lo he contado para que me comas la cabeza, Kelly, sino para que me dejes dormir aquí.

—Vale, fiera...— río levemente—. Yo... yo voy al baño mientras.

—Falta te hace.

 

 

Un ruido me hace sobresaltar. Abro los ojos ampliamente, entra demasiada luz por el balcón. Intento no moverme mucho para no despertar a Viviane, pero cuando palpo con sigilo para saber dónde está... me doy cuenta de que no está. Me desperezo rápidamente y voy al baño para darme una ducha rápida, y lo que veo mientras me enjabono, hace saltar todas mis alarmas.

—¡Oh, mierda!— grito cuando veo un camino lleno de pequeños moratones que comienzan en mitad de mi garganta y terminan más debajo de mis clavículas.



AnaTurquoise

Editado: 01.03.2019

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