¿quien dice que no existimos? Ojos Violeta

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Capitulo 8. Sospechosa

—Muy bien, la vigilaras y extraerás todo lo que puedas de este tema, si no lo consigues pondremos cámaras, ¿le parece bien señorita Kelly?—Carlo la vigilaría.

—No me parece muy bien, pero sé que ella no oculta nada sobre esto, si así se puede demostrar que ella no tiene nada que ver entonces adelante.

—Muy bien, Carlo, procede.

—Gracias señor. ¿Dónde está la guardería?

—Al final de la calle Metisia hay una plaza, cerca de la fuente azul hay una guardería llamada El paraíso de la infancia—Carlo llegó al lugar indicado.

—Y entonces la princesa mágica salto de un lado a otro y abrazó al oso de las montañas, así los dos fueron muy amigos y juntos vivieron más aventuras que os contare después de comer. Ahora id a lavaros las manos—Maia les termino de contar un cuento, eran niños de entre dos y tres años, estaban muy concentrados en las historias que les contaba.

—Maia, un chico pregunta por ti—Dijo una compañera de trabajo abriendo la puerta de la clase.

—¿Por mi?

—Sí, tranquila, yo te cubro, está en la planta de arriba.

—“¿Quien será?” “¿Qué? No puede ser”—Al verlo sus manos formaron puños—¿Tú qué haces aquí?

—No sabía que te molestaba tanto mi presencia.

—Pues ahora ya lo sabes, ¿qué quieres?

—Te quiero hacer unas preguntas.

—¿Sobre qué?—Preguntó poniéndose de brazos cruzados.

—Sobre los eyepow.

—¿Por qué me las quieres hacer a mi?—Preguntó poniéndose un mechón de su pelo detrás de la oreja.

—Pareces tener algo que ver con ellos.

—¿Y eso? ¿Cómo habéis llegado a esa conclusión?

—Cuando estuvimos en tu casa no parabas de mirar el maletín negro que al parecer el documento no se encuentra en su sitio, y además, Kelly nos ha dicho que ayer los defendías en una conversación con ella.

—Los defendía porque quiero comprender los dos puntos de vista.

—Eso no te corresponde, si te sigues metiendo en este asunto saldarás perjudicada.

—¿Pero es que nadie lo ve igual que yo? Yo no los veo como una amenaza, solo seres incomprendidos que quieren liberarse de todo lo que les rodea.

—Maia por favor ¿puedes cerrar tu hoy?—Preguntó una joven de cabellos rizados y dorados. Parecía tener prisa.

—¿Qué te pasa?

—Acaban de llamar del hospital, tengo a mi padre ahí, dicen que una persona lo ataco, dicen que fue uno de esos eyepow, lo siento tengo prisa—Dijo saliendo de la guardería.

—¡Silvia! Espera, pero…

—¿Lo ves? ¿Ahora te parecen inofensivos? Son malos, quieren venganza.

—¿Venganza? ¿Por qué venganza?

—Eso es confidencial.

—Estáis todos igual de locos, no veis más allá de vuestra rabia, me vuelvo a mi clase—Dijo bajando las escaleras.

—Tú sí que estás loca, ¿de qué parte estas? ¿De ellos o del nuestro?—Maia seguía bajando sin mirarlo. Las horas pasaron y llego el momento de cerrar, como la directora se tuvo que ir, Maia cerró la guardería, saliendo la ultima de ahí. —¿Siempre cierras a las 17:45?

—Que susto, ¿qué quieres?—Dijo yéndose a lo que el se puso a su lado.

—No me has contestado. ¿Por qué te importan tanto?

—No es que me importen, me importa la justicia, e intento verlo desde los dos puntos de vista, si Kelly te ha contado nuestra discusión, dile que te cuente lo que le dije ayer, y deja de seguirme—Dijo cruzando la esquina. —Eres un pesado.

—Di lo que quieras pero no me voy hasta –

—No vas a tener nada porque no te voy a contar nada, ¿entiendes?

—Sabes que así aumentas las posibilidades de que seas uno de ellos?

—Ya me encantaría ser uno de ellos, para poder perderte de vista.

—Yo no te lo recomendaría, estamos investigándolo muy al fondo, incluso hemos llamado a una vieja amiga muy inteligente.

—¿Entonces tú no eres inteligente?

—Sí que lo soy.

—Parecía que estabas diciendo que no.

—No la subestimes

—¿Y porque iba a hacerlo? “Tengo que despistarlo como sea”

—Perdona pero, tu casa es por aquí—señalo.

—No voy a mi casa. Y no puedes venir conmigo.

—¿Es algún secreto?

—¿Que más te da? Todo el mundo tiene secretos. Oye ha sido una bonita charla pero no me puedes seguir, ¿no has oído hablar de la privacidad de las personas?

—Está bien, como quieras, no te seguiré.

—“Más te vale”—Pensó mientras andaba hacia otra dirección.

—Sospechosa número uno, Maia Martínez—Anotó en su móvil.

—Hola, creía que ya no venias—Dijo Sol al verla.



Heart Moon

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En el texto hay: poderes magicos, secretos, venganza

Editado: 06.06.2019

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