Recuerdos De Un Amor Bonito

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1980

—¿En qué piensas, preciosa?

—Tengo miedo.

—¿De qué?

—Cuando me vaya, tú te olvidarás de mí.

—Jamás podría olvidarme de mi amor bonito. Y solo será por un tiempo, cuando me gradue iré por ti.

—Gracias, necesitaba que me lo dijeras.

—Nada ni nadie me alejará de ti, te lo prometo.

Actualidad

—Muy bien chicos, el tema para su proyecto es libre, ustedes escojan sobre que quieren hablar. Tienen un plazo de cuatro meses para hacerlo, piensen que es un regalo de mi parte, no cualquier profesor les va a dar tanto tiempo.

Ahora se creía el mejor profesor del mundo solo por darnos un plazo mayor, eso solo fomentaba la vagancia de mis compañeros, seguro hacen el proyecto cuando falte días de cumplirse el plazo.

—Oíste, tenemos 4 meses para el proyecto, puedo descansar un buen tiempo— sonrió mi amiga Loriana, ahí estaba una de las primeras que hará el trabajo cuando se le de la gana.

—Es demasiado tiempo, un mes era suficiente.

—A veces te odio, cómo puedes decir semejante estupidez ¿Tienes alguna idea sobre qué hacer?

—El trabajo es individual— musite

—Lo sé, solo quería saber, pero ya veo que andas sin ánimos ¿Estás menstruando?—habló

—Dilo más fuerte

—¿ESTAS MENSTRUANDO?—Se le ocurrió gritar en medio salón. La observé con ganas de matarla.

—Tú me dijiste—la agarre del brazo y la saqué del aula

—Ya, ya, suéltame. Kate, me lastimas, era broma.

—Tus bromas son las peores, me hiciste quedar en ridículo.

—Y qué tiene, tú no les haces caso y ellos tampoco. A decir verdad, solo te hablas conmigo ¿Por que eres tan amargada?

—No me interesa hacer amigos, solo quiero terminar la carrera e irme de este lugar—Nunca me había gustado esta ciudad, era tan pequeña, que todos se conocían. Mi sueño era ir a un lugar diferente, donde pueda ejercer mi carrera y ganar bien.

—Ya me se toda esa palabrería. Pero un novio... o novia si ya no hay alternativa, no sé, alguien que te haga sonreír.

—¿Novia? ¿Tú crees que soy enferma?—masculle, cómo se atrevía a pensar algo tan estúpido.

—Kate, cálmate. No digo nada más. Pero piénsalo, no te vendría mal un amor. 
Me voy porque mi Gabriel me espera, nos vemos mañana— se despidió con un beso en la mejilla, sé que lo hizo para enfadarme porque sabe que odio esas demostraciones de cariño.

Solo negué con la cabeza, y me dirigí a la salida. Debía pensar en algo suficiente bueno, para destacar de mis compañeros, un tema diferente.

Estoy a meses de graduarme de la universidad y quiero tener las mejores calificaciones. Psicología clínica había sido la carrera que opte por seguir, no soy buena hablando pero me gusta escuchar y meditar sobre sus problemas.

Iba meditabunda que no me fije cuando choqué con una anciana, de inmediato me disculpe con ella.

—Perdóneme, venia distraída, mil disculpas.

—No te preocupes hija, es normal, a una persona mayor nadie la ve, somos invisibles.

—No, claro que no solo fue un descuido mío —volví a hablar, me sentí mal, por lo ocurrido. La señora negó con su cabeza y siguió su camino.

Lo que había dicho aquella anciana me llamó la atención, "somos invisibles" en cierta parte tenía razón, a esa edad no puedes tener un trabajo, familiares te ignoran. Tal vez yo podría... Sí, tenía tema de proyecto.

1980

—Sé fuerte corazón, yo te voy a estar esperando allá—aquella despedida era demasiado dura para las dos. Habían pasado dos años desde que aceptaron sus sentimientos y eran demasiado felices, pero Gabriela había logrado ganar una beca para terminar su carrera en el extranjero. Lo pensó mucho antes de aceptar, fue Martina quien la convenció que era una excelente oportunidad. Y solo sería un año alejadas.

—Soy fuerte por ti, porque te amo. Y ten por seguro que cuando termine mi carrera estaré contigo, siendo felices, donde nadie nos juzgue.

—Hasta pronto, princesa. Nunca me olvides.

Gabriela intentó tomar su camino hacía el autobús, pero sintió que no sería capaz, se giró y corrió hacia ella, su amada Martina, quien la esperaba con los brazos abiertos a punto de llorar. Nada importaba, estar abrazadas era la felicidad misma, una recarga de amor para ser fuertes y lidiar con esa despedida. Juntaron sus frentes sabiendo que era el momento de separarse, sus miradas se encontraron transmitiéndose todo el amor que sentían, las palabras sobraban. Con un dolor instalado en su pecho, tomó aquel autobús que la llevaría a una ciudad cercana, donde se embarcaría en un avión que por desgracia cambiaría sus vidas.

No se emocionen mucho, es un capítulo piloto, un aperitivo de la historia 😂
 



May

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En el texto hay: chicaxchica, lgbt, romancelesbico

Editado: 08.02.2020

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