Reencarnación: El comienzo

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CAPÍTULO 15: DIVISIÓN DEMONÍACA

Escucho sonido de pajaritos, pero aún no abro los ojos, ya que si los abro, veré el brazo de Rinne todavía encima de mí, pero esta vez es algo diferente, mi brazo que estaba rodeado a Rial, este más bien está junto a algo, abro un ojo y lo primero que veo es que mi cara está más cerca a la de Rinne, él está aún dormido y mi corazón late más rápido, no me salen las palabras, pero sigo viéndolo y… parece lindo, se ve como un niño, hablando de niños, veo abajo, a donde Rial Skadi supuestamente debería estar y lo que veo es a la pequeña, adorable y linda Rial bebé.
– R… Rinne. – Hablo en voz baja, intento llamarlo para que vea lo que pasó, pero no me responde. – Rinne, despierta ya, mira a Rial. – Al fin abre los ojos, nos miramos por unos segundos y eso provoca que me ponga nerviosa.
– ¿Por qué tu cara está roja? – Toco mi cara y está caliente.
– Cállate, mira a Rial. – Ambos la vemos y ella está durmiendo, sin hacer ruido nos salimos de la cama, dejándola ahí.
– ¿Cómo dormiste? – Rinne me pregunta de la nada y mi respuesta es poner una mano en su frente.
– Se supone que debió pasarte la fiebre ¿Estás bien?
– ¡¿Qué te pasa?!
– Cállate, vas a despertarla. – Muy tarde, Rial despertó. – Mira lo que haces. – La cargo, está tranquila. – Volviste a esta forma durante la noche ¿No?
– Ella dijo que en esa forma solo se puede comportar así, tendremos que esperar hasta su próxima transformación. – Lo miro y luego observo a Rial.
– Es verdad, pero me pregunto: ¿En qué te convertirás ahora? – La miro fijamente, también lo hace. – Vamos a la cocina, debes tener hambre. – Comienzo a caminar, detrás de mí está Rinne. Antes de llegar a la cocina, un olor asalta mi nariz, Rinne y yo nos miramos y entramos al mismo tiempo para encontrar a una Arisa sentada y en la mesa hay Pie de manzana.
– Buenos días, Arisa. – Ella se limita a vernos, me acerco a la mesa a observar bien el pie, se ve delicioso. – No sabía que sabías preparar postres. – Le digo alegremente.
– Con mi padre preparaba muchos, coman de unas vez. – Arisa lo parte y nos lo da, como tengo a Rial en los brazos, pongo el plato en la mesa y desde ahí lo pruebo.
– ¡Está muy rico! – Lo digo después de dar el primer bocado, después sigo comiendo más y más. – Está demasiado rico. – Veo a Rinne y él solo lo mira. – Sabes que es de mala educación no comer lo que te invitan ¿No?
– No está envenenado, cómelo de una vez. – Arisa lo dice algo molesta y ofendida.
– ¿Por qué decidiste prepararnos esta delicia? – Lo pregunto por curiosidad y miro al pie, tengo hambre y quiero más, Arisa lo nota y me da otra tajada.
– Lo hice en agradecimiento. Ahora soy humana gracias a ustedes.
– Bueno… no hay problema ¡Ja, ja! – Reía nerviosa.
– Buenos días a todos. – Amenadiel entra. – Arisa, estás bien, parece que la purificación funcionó.
– Sí lo hizo, no tengo poderes ahora, soy humana nuevamente.
– Pero… no pareces contenta. – La miro un poco desanimada.
– Estoy feliz, Alexa, es solo que… cuando era demonio, me sentía… fuerte, que nadie podía conmigo, ese poder me abrumaba y a la vez me satisfacía. – Arisa lo decía mirando su mano derecha. – Pero siempre me decía que este poder no era mío para no entrar a la locura.
– La ambición de poder es algo propio de demonios, por suerte no caíste en ella. – Rinne lo confirma.
– Es verdad, además esa clase donde me metieron era horrible. – Gracias a Arisa puedo recordar.
– ¡Es verdad! Me iban a explicar sobre las clases sociales de los demonios.
– De acuerdo, comencemos la explicación. – Todos seguimos a Rinne a la sala y nos sentamos, pero antes preparé leche para Rial. – El mismo Infierno está clasificado socialmente por diferencia de poderes y nacimiento, cada clase tiene un propio líder, Arisa era líder de la clase social Phi, pero nació en la división de avaricia. – Siento que esto ya lo escuché antes. – Las Clases Sociales de poderes están divididas en 24 letras: Las primeras 6 son las más fuertes y la División de nacimiento son 9, en el último está Lucifer. – Sí, esto ya lo escuché antes.
– Rinne, esto suena a la famosa obra de Dante Alighieri: La Divina Comedia. – Todos me miran. – Y las Clases Sociales parecen letras griegas.
– Correcto, Alexa. – El padre está detrás de nosotros tomando un café. – Las letras griegas antiguamente eran muy conocidas, por eso lo usan hasta ahora. – Toma un sorbo de café. – Y también, Dante Alighieri describió el infierno de una forma única o, mejor dicho, realmente la describió, es como si hubiera visto el mismo infierno. – Quedo anonadada.
– Como iba diciendo: Arisa obtuvo sus poderes demoníacos en donde están todos los pecadores de la avaricia y su clase social es en la letra Phi, las últimas 6 letras son las más débiles.
– Ya veo, existen demonios más fuertes que enfrentaré en el futuro. – Miro a Arisa. – Tu clase social te eligió como su comandante, pero parecías como que amenazada.
– Sí, lo estaba, si no cumplía la misión, ellos matarían a mi padre.
– Una pregunta: ¿Tu padre aún sigue hospitalizado? – Amenadiel hace la pregunta.
– Sí, aun cuando era demonio, iba a verlo, deseando que ya despertara.
– Durante tres años esperabas, pero todo ese tiempo no sucedía nada, típico de un demonio: El engaño. – El padre lo afirma. – ¿Qué hacías durante tres años?
– Estaba con ellos, conocí casi todo el infierno, excepto el noveno piso.
– En donde está el Señor del Infierno, Lucifer. – Rinne lo afirma. – Incluso los demonios tiene lugares prohibidos a dónde ir.
– Por supuesto, tres años estuve entrenando, viendo cómo se castigaban a las almas pecadoras, algunas lloraban y otras se reían horriblemente, sin arrepentirse de nada.
– Que horror. – Rial termina su leche y se queja. – Rial, ya no hay leche ¿Ves? – Le muestro el biberón vacío. – No entiendo, Rial dijo que ella era consciente, pero no lo demuestra. – Rial seguía quejándose y escucho al padre reírse.
– Ay, Alexa, parece que lo que quiso decir es que ella es consciente de lo que pasa, pero ahora su mentalidad es de una bebé, la personalidad de la otra Rial es como un sueño, ella está soñando, nos entiende y escucha, pero ella no está, ahora es la pequeña Rial y ella es una bebé. – Miro al padre y entiendo todo, Rial desde el principio es una bebé, por ende, se comporta como tal y la otra Rial es otra personalidad separada, como si fuera un sueño, esto me recuerda a un anime gore de una chica con tres personalidades, cada una está dividida, una es la personalidad original, la otra es de una chica inocente y la otra es asesina, pero es consciente de lo que hacen las otras dos.
– Entiendo. – Miro a Rial y le sonrío. – Te prepararé leche después, si te doy más te dolerá la pancita. – La meso y se tranquiliza.
– Dime Alexa: ¿Cómo llegaste a aceptar tener una hija con un Shinigami? – Me sonrojo de lo que dice Arisa. – ¿Qué te ofreció? – Miro de reojo a Rinne y él está tranquilo.
– No le ofrecí nada, solo sucedió. – Me sonrojo más.
– Entonces, siendo la reencarnación de la arcángel más fuerte, tuviste una hija. – Arisa lo dice relajada, pero yo estoy sonrojada, ya quiero que pare.
– No… no… – No me salen palabras de la boca, pero me esfuerzo. – ¡No lo hice por que quería! – Al fin lo digo. – Esto sucedió de un momento a otro, yo… yo… – Mi sonrojo que estaba desapareciendo vuelve. – Yo… ¡AÚN SOY VIRGEN! – Todos se quedan callados por mi declaración, siento mi cara muy caliente y quiero llorar.
– ¡Ja, ja, ja, ja! – Esa risa es de Arisa y la miro. – No tenías que decir eso, bastaba con que me dijeras qué sucedió. – Mi sonrojo desaparece poco a poco. – Cuéntenme qué fue lo que pasó para que terminara así.
– Bueno… – Le explico todo, desde que conocí a Rinne hasta cuando nació Rial, Arisa estuvo seria durante toda la explicación. – Eso es todo.
– Entiendo. – Se para y se acerca. – No quería hacerle daño, simplemente seguía órdenes y también... gracias… por lo que hiciste. – Arisa lo dice algo tímida.
– No hay de qué, por cierto ¿Irás a ver a tu padre? – Arisa se sorprende.
– Claro que sí, me convertía en humana cuando iba al hospital, pero ya no es necesario hacer eso, ya que volví a ser humana. – Lo dice alegremente, el brillo en sus ojos es distinto a comparación de cuando era demonio. – Padre, me haría un favor. – Lo mira.
– Dime.
– ¿Podría acompañarme a mi casa? Quisiera que la verifique si hay algo de energía demoníaca.
– No hay problema, deja que me aliste y nos vamos. – Así pasó, el padre demoró 10 minutos en prepararse y mientras él sacaba el auto, Arisa se iba despidiendo.
– Gracias por todo, Alexa y adiós pequeña Rial.
– Eres diferente ahora. – Lo digo y eso provoca un leve sonrojo a Arisa.
– Bueno, nunca soy malagradecida. – Rinne y Amenadiel se acercan.
– Cuídate mucho, Arisa. – Amenadiel lo dice alegremente.
– ¿Ustedes dos no me tienen rencor de los problemas que les provoqué, tú aún más? – Se dirige a Rinne.
– Dejaste de ser demonio, mientras sigas así, olvidaré lo que sucedió. – Miro a Rinne por un instante es tan antipático.
– Oye, al menos deberías agradecerle de que no le hizo nada a tu hija ¿No? – Lo que digo provoca su enojo.
– No importa, además… – Arisa se sonroja un poco. – Creo que comenzaste a gustarme, un poco. – Se voltea por su declaración y yo me quedo en shock, no sé cómo reaccionar, el padre toca la bocina, ya está listo. – Adiós a todos. – Arisa corre rápidamente y se sube, Arisa baja las ventanas y mientras van avanzando, Rial sonríe y alza los bracitos, como si quisiera despedirse también, Arisa ve esto y ella también le devuelve la sonrisa y se van.



_Katzuma_

Editado: 14.02.2020

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