Reencarnación: El comienzo

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CAPÍTULO 17: EXORCISMO Y ALGUIEN EN COMÚN

– Bueno, según la dirección de tu casa, debería estar… aquí. – El padre se estaciona cerca de una casa de dos pisos color turquesa, pero presiente algo dentro de la casa. – ¿Qué es esta sensación?
– ¿Qué sucede, padre? – Ambos salen del auto.
– En esta casa hay algo extraño ¿Podría pasar para verificarlo?
– Adelante. – Ambos entran y la presencia extraña en realidad es maligna. – Me siento incómoda. – Arisa lo dice mientras caminan hasta la sala.
– Cuando invocas a un ser del otro mundo, llegas a abrir un portal que no lo puedes cerrar fácilmente. – Arisa escucha atentamente. – Ese portal aún sigue abierto, eso explica el por qué esta energía maligna, dime dónde lo abriste.
– Por aquí. – Ambos se dirigen a una puerta que lleva al sótano y bajan. – Aquí fue donde invoqué a Katome y Rolia. – En el suelo hay una figura de una estrella con un círculo que la rodea. – Esta figura se quedó así. – De esta sale energía.
– Aún está abierta.
– Sí, no sabía cómo sellarla o algo, pero me aseguré de que nadie salga de ahí.
– Bien hecho, podré cerrarla entonces. – El padre saca de su gran sotana una biblia, la abre y extiende el brazo hacia la figura, de pronto esta comienza a brillar y tiembla la casa.
– ¡Maldición! – La energía maligna que sale lo hace con fuerza y obliga a ambos a retroceder y ven que un ser va apareciendo .
– Saludos, ex comandante Phi, Arisa. – Arisa se sorprende, reconoce esa voz.
– Tú eres Sonuma, uno de los sirvientes de América.
– ¿Su sirviente? – El padre se sorprende.
– Correcto. Vine aquí a matarte por traicionarnos y unirte a nuestros enemigos. – En su mano derecha hace aparecer un hacha gigante color morada. – Los mataré rápidamente, después iré por esa niña extraña.
– No creas que podrás matarnos tan fácilmente. – El padre saca una cuchilla, sin guardar la biblia. – Arisa, retrocede. – Ella obedece.
– ¿Tú crees poder ganarme? ¿Un simple mortal? – Apunta su hacha hacia el padre.
– No soy un simple mortal, soy un exorcista. – Queda en silencio total. – Arisa, toma esto. – De su bolsillo saca un rosario y se lo entrega, todo sin mirarla. – Te protegerá.
– De acuerdo. – Arisa lo toma.
– ¿Creen que esos objetos mortales podrán protegerlos? En verdad que ustedes ¡Son muy estúpidos! – Se abalanza hacia el padre, pero este con la cuchilla lo detiene, en la punta del hacha comienza a salir un líquido que cae al suelo y lo derrite.
– ¡¿Veneno?! – El padre lo mira atentamente.
– ¡Y el más potente que pude fabricar! – El padre lo empuja fuertemente y obliga a Sonuma a retroceder. – Eres fuerte, pero no lo suficiente. – Vuelve hacia el padre, pero esta vez va hacia sus piernas y antes de que las ataque el padre hace un gran salto y clava su cuchilla en su espalda, Sonuma se queja de dolor.
– Eres rápido, pero tus movimientos son predecibles, ese es tu punto débil. – El padre saca otra cuchilla.
– Entonces, tendré que hacer algo. – Sonuma clava su hacha en el suelo y mucho veneno sale, pero no derrite el suelo, más bien lo va cubriendo. – Si este veneno llega a tocarte, morirás derretido por él.
– Ahora entiendo el por qué no derrite el suelo. – El padre lanza la cuchilla hacia el veneno y lo va purificando.
– ¡Maldición! – Sonuma se enoja.
– ¡Padre! – El padre mira a Arisa, pero aún atento al enemigo. – Sonuma, al igual que Katome y Rolia, son demonios de clase baja, por eso sus poderes son débiles y sus puntos débiles son más fáciles de reconocer, el de Sonuma es esa hacha, sin ella no podrá atacar más.
– Gracias por la información, Arisa.
– ¡Maldita Arisa! ¡Deberías ser agradecida!
– ¡¿Agradecida?! ¡Ustedes me engañaron con la promesa de salvar a mi padre, pero todo era mentira desde el principio!
– ¡Te dijimos que lo íbamos a cumplir, pero tenías que hacer algo a cambio!
– Eso era robar a la pequeña Rial ¿No? – El padre habla.
– Solo era ese favor y como no lo cumpliste, debes pagar las consecuencias. – El hacha comienza a expulsar mucho veneno, este sí derrite el suelo y nuevamente se lanza hacia el padre, por el choque de armas, pequeñas gotas de veneno caen sobre la ropa del padre y la derriten, el padre suelta la biblia y de su bolsillo saca unas perlas plateadas y las lanzan hacia Sonuma, algunas caen al suelo. – ¡¿Qué es esto?!
– Son perlas bendecidas. – El padre junta dos dedos y los acerca a unos centímetros de los labios. – ¡INMÓVIL! – Cuando dice eso, Sonuma deja de forzar su hacha, ya que este cae al suelo y suelta el hacha. – Las perlas bendecidas hacen debilitar al demonio, pero solo una vez puedo usarlas, debo bendecirlas otra vez. –  Mira a las perlas brillar.
– Mal… dito, no creas… – El padre mira al demonio caído. – No creas que con esto… ¡PODRÁS GANARME…! – De pronto, Sonuma toma el hacha y ataca directamente al padre, rasgándole la camisa hasta el pecho, haciéndole una herida profunda, todo esto rápidamente, Arisa se queda perpleja al ver la escena. – ¡JA, JA, JA, JA! ¡Nunca subestimes a un demonio! – Sonuma se para, ya que las perlas dejaron de brillar. – Parece que tus juguetes dejaron de funcionar. – El padre pone una mano en su pecho herido y escupe sangre.
– Me distraje… por un momento… – Sonuma apunta con su hacha a la cabeza del padre, Arisa solo mira la escena, pero llega a ver la cuchilla aún clavada en la espalda de Sonuma.
¿Por qué no se la saca? – Se pregunta mirándola.
– Dime ¿Cuáles serán tus últimas palabras? – Sonuma de ríe muy confiado, sin pensar en que el padre tenía algo planeado.
– Dime algo… ¿Por qué… no te sacas… esa cuchilla de... la espalda? – El padre se reincorpora con dolor y mira que Sonuma trata de sacar la cuchilla, pero no puede.
– ¡¿Qué… qué sucede?! – Intenta sacarlo, pero no puede moverlo ni un poco. – ¡Maldito! ¡¿Qué hiciste?! – El padre vuelve a unir dos dedos y los acerca a centímetros de los labios para decir…
– ¡RENDICIÓN! – Tanto las perlas, la cuchilla y la figura en el suelo comienzan a brillar y Sonuma recibe con descargar eléctricas fuertes.
– ¡MALDITO HUMANO… ¡ – Grita de dolor y Arisa se acerca.
– ¡Padre Rafael! ¡¿Qué sucede?! – Ambos ven cómo Sonuma sufre.
– Las perlas no solo debilitan a un demonio, también son como fuente pura de energía para hacer exorcismos, el portal que abriste no era fácil de cerrar, por eso debo usarlas y la cuchilla es un centro de reunión de energía pura, parecía una cuchilla normal, pero no lo era, esa es especial. – El padre recoge con dificultad la biblia, la abre y dice. – Con el poder que nuestro Señor me presta para derrotar a la maldad, la usaré ahora para ese mismo fin, cerraré el camino del mal para traer paz y felicidad en esta casa y que Dios la bendiga… ¡AMÉN! – Cuando termina de decirlo, Sonuma y su hacha son succionados a esa figura y después esta desaparece, dejando una gran tranquilidad en la atmósfera, Arisa se maravilla de esa atmósfera, mira las partes que el veneno derritió, pero nada que no pudiera manejarlo.
– Muchas gracias pa… – No termina, ya que ve al padre caer de rodillas y respirando con dificultad. – ¡Padre Rafael! – Arisa sostiene al padre y lo ayuda a pararse para salir de ahí y llevarlo a la sala, lo logra con dificultad, lo hace recostar sobre el mueble y voltea a ver el rastro de sangre que dejó. – ¡Qué hago! – Arisa revisa sus bolsillos y encuentra su celular, lo revisa y llama a Alexa.



_Katzuma_

Editado: 14.02.2020

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