Regrésame la vida

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Capítulo I

¡Hola! Espero disfruten el primer capítulo de esta historia. Es parte de una saga en la que he estado trabajando, llamada "Leyendas Inmortales" y que planeo abarque distintos personajes y distintas épocas históricas. Esta, en particular, tiene lugar en 1592.

Gracias a todos por leer :)

¡Hasta pronto!

Love,

Nikky Grey.

Capítulo I:

Donde Claire descubre más de lo que habría querido saber:

Clun, Inglaterra. 1592.

Claire se levantó esa mañana con un extraño presentimiento. Quizás era el mudarse a Inglaterra y la nostalgia que sentía cada vez que pensaba en su querida Francia. Quizás era el cielo cargado de nubes grises, alertando la inminente tormenta. Quizás simplemente estaba paranoica, pero lo cierto era que sentía que algo malo iba a ocurrir. Algo horrible.

Por esa razón fue que se mostró tan enojada con sus hermanos mayores cuando estos, a la hora del desayuno, le comentaron su decisión de ir a cazar al bosque.

-¡¿Es que acaso se volvieron locos?! -gritó, levantándose de la silla y golpeando la mesa con el puño- ¿No llevamos ni una semana en Clun y ya están buscando como matarse?

Como si la experiencia los hubiera sincronizado, los tres muchachos sentados a su alrededor pusieron los ojos en blanco al mismo tiempo.

-Claire- dijo Guillaume con voz tranquilizadora-, no es necesario que te pongas así.

-Gil tiene razón- añadió Nicolas, y luego dijo en tono burlón- No nos vamos a perder.

-Sabes bien que no es eso- respondió ella tercamente- tengo miedo de que se lastimen, no de que se pierdan.

-Ya no somos niños- terció Tristan-. De hecho, somos varios años mayores que tú, y más que capaces de valerlos por nosotros mismos.

Quizás, de haber sido ese un bosque normal, no habría sentido miedo de que algo malo les pasara, pero no lo era.  

Era EL bosque. El bosque que se encontraba prudentemente alejado del pueblo, el bosque más tétrico y oscuro de toda Inglaterra, el bosque donde ningún animal podía sobrevivir, el bosque con la mayor cantidad de historias tenebrosas…

Ese bosque, entre todos los bosques,  era el que sus hermanos habían decidido explorar.

-Escucha Claire -continuó Guillaume con expresión seria (aunque a decir verdad, el siempre parecía tener la misma cara)-, vamos a ir, no importa lo que digas.

-¿¡No han escuchado lo que dicen de ese lugar?! ¡Es peligroso! – La impotencia hizo que le ardieran los ojos, y apretó el borde de la mesa con las manos. Esos tarados se matarían, y no podía hacer nada para detenerlos.

De repente, se le ocurrió una idea. Quizás el que ellos la trataran como una niña pequeña (a pesar de que ya tenía 15 años) le sería finalmente de utilidad. Se cubrió el rostro con las manos y rompió a llorar, gimiendo con la voz más infantil que pudo.

-Son la única familia que me queda. Si algo les pasara, si no volviera a verlos yo…yo…-sollozó con fuerza, dando a entender que no era capaz de seguir hablando.

Los tres se miraron sin saber que decir. Luego de un largo rato, Nicolas se levantó de su asiento y se arrodilló frente a ella, colocándole una mano sobre el hombro.

-Oye, Claire -susurró–. Claire, no llores. Nosotros… Volveremos tan pronto podamos.

No le hizo caso, y el muchacho le apartó las manos del rostro y la abrazó con fuerza.

-Escúchame- dijo con voz firme- nosotros nunca te dejaríamos sola. No tienes nada de qué preocuparte, partiremos mañana temprano y volveremos antes del almuerzo.

Se apartó de su abrazo, mirándolo fijamente.

-¿Lo prometes? -Él sonrió y le revolvió el cabello, de un rubio muy claro, casi blanco, y corto a pesar de ser una chica.

-Es una promesa- Claire sonrió, más confiada, y luego asintió con la cabeza. No había logrado lo que quería, pero al menos había conseguido que prometieran volver. Habiendo ellos bajado las defensas, tenía todo el día para convencerlos de cambiar de opinión.

Su hermano debió de adivinar sus intensiones, porque dijo:

-¿Sabes qué? ¿Por qué no te tomas la mañana libre? Ve al pueblo, diviértete, nosotros nos encargaremos de preparar el almuerzo.

Claire arqueó las cejas, escéptica. Incluso le pareció ver como Guillaume y Tristan abrían la boca con estupefacción.



Nikky Grey

Editado: 15.10.2019

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