Reina de Corazón [saga griegos#7]

Tamaño de fuente: - +

Capitulo 14

Eileen

Eileen... — abró los ojos y lo veo sentado junto a mi con el rostro lleno de preocupación — cielo, siento lo que pasó en el restaurante. Estaba preocupado no sabia que había pasado contigo y no respondiste el teléfono... — sus palabras quedaron suspendidas por que me tire en sus brazos.

— Dimitri... — él me separó de su pecho y me miró a los ojos.

— ¿qué pasa?

— yo... — hago una pausa, respiro profundo y le relato mi encuentro con Alek.

Él se queda en silencio por un momento y luego se pone de pie.

— ¿tú madre podrá enviarte una foto del dije? — lo miró sin comprender.

— ¿por qué una foto?

— podemos buscar información acerca de la rosa negra.

Asiento y tomó mi móvil para llamarla, me llevó un rato convencerla para que me enviará la foto, cuando terminé de hablar me senté en la cama, Dimitri me observó de pie junto a la cama, se veía imponente y muy deseable, enarcó una ceja y subo una pierna a la cama,dejándola doblada de manera que él podía ver mi ropa interior,  su mirada se dirige rápidamente a mi centro, sonrío y lo llamó con un dedo. Él se acerca y veo sus pantalones que están algo tensos de su bragueta.

— quítate la ropa Dimitri — mi voz ha sonado a una orden y lo veo obedecer.

Cuando se ha quedado solo en bóxer, abró más mis piernas.

— totalmente desnudo Dimitri — lo veo sonreír de medio lado y obedece. Me acercó más en la orilla de la cama y pasó una uña por su torso desnudo y voy descendiendo hasta llegar a su miembro, posó ambas manos en su trasero y lo acercó más, lo miró a los ojos antes de posar mi boca en él.

Dimitri

— ¿puedo saber qué es lo que está pasando? — Xander moja sus pies en el agua y luego se queda pensativo.

— son los diamantes, ya te lo dije.

— ¿en la colección existen rosas?

Lo veo mirarme con sorpresa y luego su rostro se volvió impacible.

— ¿rosa negra? Dimitri son diamantes lo que buscamos.

— entiendo, cenamos juntos, iré a ver a Eileen.

Caminé hacia mi habitación, saque mi teléfono móvil y entre a la galería, la rosa negra era espléndida. El diamante con el que estaba conformado era magnífico.

— ¿pasa algo? — Eileen estaba de pie en el centro de la habitación con la llave en la mano.

— no les dije que la rosa lleva diamantes negros, no sé que rayos pasa.

— es extraño que Ana siendo tan interesada no busco a vender la cadena, es un diamante.

— quizás es por que tu madre no sabia distinguir a los diamantes.

— puede ser — la tomé de la mano y decidimos salir de la habitación, esperaba que pudiéramos ver a Alek.

Eileen me guió donde Alek se había acercado a ella el día anterior, se sentó y su mirada iba de aquí y allá.

— puede que no venga Dimitri.

No respondí y tomé el periódico que alguien había dejado olvidado y comencé a hojearlo aunque estaba pendiente de Eileen.

Todo el tiempo no le diriji la palabra, la veía impaciente pero tampoco me habló.

— Eileen — muevo el periódico para ver al visitante, un hombre alto, elegante estaba frente a ella — perdona por que te asuste el día de ayer.

— nuevamente usted — bajó más el periódico y estoy más pendiente de ellos.

— necesito saber si eres mi hija.

— como usted dijo si soy su hija estaré en peligro, creo que es mejor que estemos así.

— es mejor saberlo — niega y suspira.

— ¿cómo me encontró? No creo que sea coincidencia.

— no lo es, cuando llegué a Grecia tu ibas de salida así que mi gente investigó tu destino y aquí estoy.

— ¿su gente? — él asiente y me mira de reojo, lo veo ponerse tenso.

— no sé preocupe él es mi pareja —Alek no responde pero su cuerpo está tenso.

— debo irme.

— ¿por qué Ana debía entregarle esa cadena a Eileen?

Alek apreta los puños y luego se sienta.

— ella lo robó, sabía que estaba destinada a mi primogénito.

— pudo venderla — murmure, Alek me miró.

— si la rosa negra hubiera llegado al mercado, se hubiera sabido.

— ¿aún en el mercado negro? — cruzó las piernas.

—  aún en el mercado negro, nadie debe saber que Eileen tiene la rosa negra.

— ¿está seguro que ella la tiene?

Alek negó y bajó la mirada.

— no lo estoy pero es mi anhelo que ella la tenga.

— ¿Alek? — la conversación se ha detenido al llegar Katerina — ¿qué haces aquí?

— Katerina — suspira — deseaba alejarme de todo por un tiempo.

— no debes estar aquí y lo sabes — Katerina mira hacia todos lados y se deja caer junto a Alek.

— hablaremos luego Katerina — Alek acaricia su mano y se levanta.

— cuídate Eileen.

— ¿la conoces? — Alek se queda quieto y luego se gira hacia ella.

— conozco a su padre  — mira a Eileen — un buen hombre que daría su vida por su hija.

— Alek.... — Katerina se pone de pie y lo abraza fuerte — no soportaría otra pérdida.

Alek besa su cabeza.

— hay una esperanza Katerina, no todo está perdido.

— pero no teníamos ninguna...

— pero la hay — se giró y se dio la vuelta para salir de ahí.

Katerina se abrazo a sí misma y luego miró a Eileen.

— nos vemos más tarde Eileen en la cena.

— espera — Eileen se ha puesto de pie.

— ¿Quién es él?

— ¿puedo confiar en ti Eileen? Veo que él confía en ti y espero no se equivoqué por que él es un gran hombre y no merece que le hagan daño.

— puedes hacerlo Katerina.

— El es mi tío Alek Kozlov — asiente Eileen pero me doy cuenta que el nombre no le suena para nada.

— tú eres una princesa — declaró pero mi mirada está fija en Eileen.

— lo soy — avanza para retirarse.

— ¿Alek Kozlov que es?

Katerina se detiene pero no nos mira a ninguno de los dos.

— se podría decir que es el hermano del rey.

Se marchó pero había algo que no encajaba en está historia.

— para ser el hermano del rey hay mucha preocupación en Katerina por su seguridad.



Kgerals

#147 en Otros
#24 en Acción
#435 en Novela romántica

En el texto hay: amor mafia venganza, saga griegos

Editado: 18.04.2019

Añadir a la biblioteca


Reportar