Relatos de Muerte con Sabor a Vida

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FLOR DEL TIEMPO (QUINTA PARTE)

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La anciana desvistió los cuerpos inertes para luego depositarlos en medio del campo. Acaricio las flores antes de guiar a sus nuevos huéspedes al interior de una cueva donde un moribundo fuego apenas resplandecía.

“— que es todo esto, ¿Por qué brillan esas flores? ¿Por qué esos hombre murieron y nosotros no?”

La anciana les ofreció en silencio un poco de carne de llama seca para luego sentarse cerca al fuego. Les relato toda la historia sobre la flor del tiempo, y como los incas las escondieron de los españoles, pero agregó algo más. Las flores necesitaban de un guardián y ellas mismas la escogían.

“— que tonto es el hombre al anhelar la vida eterna. La eternidad es la peor maldición, es por eso que las cosas más hermosas son tan efímeras. La eternidad solo marchita todo a su paso”

Dijo moviéndose lentamente por la caverna, los vio un instante, antes de sentarse y cerrar los ojos.

“— es una estupidez, en la biblia no se dice nada acerca de flores que te den la vida eterna. ¡Todo lo que dices es una vil blasfemia! Ana, tenemos que marcharnos de aquí lo antes posible.”

“— por favor no nombres a ese vil libro, mataron a muchos de mis hermanos en su nombre y en el solo están escritos palabras que los españoles quieren escuchar. Hay casas que la religión jamás podrá explicar y mucho menos destruir”

“— no permitiré que insultes la palabra del señor eres…”

Ana Calfaccio lo detuvo tirando de el para sacarlo de la cueva.

“— muchas gracias por la comida pero necesitamos seguir moviéndonos o nos encontraran, lo mejor será irnos”

“— solo uno de ustedes vivirá, el que como la flor será el guardián, el otro morirá— con pesadez abrió los ojos antes de agregar— la decisión ya está tomada, las flores han decidido. Ustedes están malditos”

Atravesaron el campo donde reposaban más cuerpos. Sorprendida Ana Calfaccio se detuvo.

“— creo que será mejor quedarnos, hay todavía más hombres buscándonos”

“— si nos quedamos estaremos rodeados al amanecer, nos moveremos por la quebrada y los burlaremos”

La tomo del brazo y corrió hacia la oscuridad, las flores brillaban con más intensidad a medida que las abandonaban. Tomaron la quebrada más empinada y bajaron por ella, fue cuando llegaron al primer claro donde vieron la silueta de varios hombres en caballo sigilosamente dieron la vuelta pero otros hombres les apuntaban con espadas.

“— las peores alimañas son las más difíciles de cazar— la luna dejo de a entrever a Fernando Vela montando un bello caballo blanco— fuiste una presa muy dura y sin querer diste con un gran tesoro. Creo que no eres tan inútil como pensé— se acercó tomándole de la barbilla— gracias a ti seré el primer hombre inmortal y con el tiempo el rey de toda España, aunque por que conformarse con solo España. ¡Seré el rey del mundo! ¡Seré un dios!”

“— ¿Cómo sabes acerca de la flor? ¿Cómo sabias en donde encontrarnos?— pregunto Ana Calfaccio”

“— te di algunas horas de ventaja para tu escape, habría sido demasiado fácil matarlos sin divertirme un poco pero casi los pierdo cuando entraron por un extraño túnel. Fue la luz de esas flores las que nos guiaron y vi como algunos de mis hombres caían muertos mientras ustedes se marchaban con una anciana. Mande algunos hombre y ellos también murieron. Entonces lo entendí, las largas historias de mi padre sobre una flor que otorgaba la vida eterna era verdad, por años pensé que se volvía demente por la edad y por venir a este lejano lugar en su búsqueda pero todo era verdad y ahora tendré mucho poder. ¡Seré venerado como un dios!

“— nunca serás un dios, estúpido blasfemo, solo eres un pedazo de basura”

“— me sorprendía lo callado que estabas, descuida, me tomare mi tiempo para matarte sin embargo necesito de la flor. ¡Ana Calfaccio te dejare vivir y huir si en cambio me entregas la flor! Estoy de tan buen humor que le daré una muerte rápida e indolora a tu novio si me lo das sin rechistar.

“— no la tengo— susurro con algunas lágrimas en los ojos”

“— pues es una pena”

Fernando Vela tomo una espada y se la clavo a Ermendio Quispe atravesándole el abdomen.



fenix azabache

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En el texto hay: desamor, amor, esperanza y conflictos

Editado: 30.09.2019

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