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Capitulo uno - BukhaI

Escritora del capitulo: BukhaI

Bella, radiante, intelectual y honesta. Cristina poseía aquellas cualidades, entre muchas otras que realmente le encantaban a Daniel. Él era un completo desastre sin ella, tenía un pasado oscuro lleno de vicios y errores en los cuales fue ella quien finalmente lo salvaba una y otra vez. La familia de él nunca los había apoyado, a diferencia de la familia de la femenina.

Cristina había caído rendida a los encantos de Daniel, desde el primer día que se conocieron. Nunca pareció importarle que tuviera vicios, siempre mantuvo la esperanza, pensando en que ella podría deshacerse de aquello en algún momento, quería darle todo con el fin de que no le hiciera falta nada, amor incondicional era una buena forma de catalogar a ese sentimiento, pero la verdad era que Daniel estaba lejos… muy lejos de haber abandonado aquella viciosa vida que llevaba, simplemente se lo sabía ocultar muy bien a su mujer.

— ¿Por qué andas tan pensativo? — musito ella acostada a su lado, acariciando el torso desnudo de su marido. Él la detallo y le acaricio la mejilla con el pulgar, acomodo su cabello detrás de la oreja y le sonrío.

—Nada en particular — musita, besando su frente — ¿te toca trabajar hoy? — él llevaba dos semanas desempleado, todavía no encontraba un trabajo y eso comenzaba a estresarlo. Causando nuevamente que aquellos fantasmas del pasado se hicieran presentes.

—Sí, llegaré en la tarde cariño — menciona la femenina dándole un beso en los labios.

Así pasaban los días sucesivamente hasta llegar al mes. Daniel no había aguantado mucho más, el estrés de no encontrar trabajo lo superaba. Fue desde entonces que pequeñas escenas pasaban por la mente de Daniel día tras día… casinos, ruletas, blackjack y una gran pérdida, no solo monetaria sino también la de dos vidas… entre ellas su mujer, lo cual lo último parecía no tener lógica, así que lo tomaba como una simple pesadilla.

 Daniel no había soportado mucho más, le robo dinero a su mujer, para hacer de las suyas. Necesitaba dinero propio, algo que pudiera manejar de la forma que él quisiera, el no tener trabajo era bastante inconveniente, no podía dejar que Cristina se hiciera cargo de sostener el hogar, no se sentía correcto. Pensaba que solo podía utilizar lo que le sacará a ella y luego devolverlo sin más.

Esa tarde, después de robarle dinero a su mujer, decidió ir al casino. No solo lo veía como una fuente de ingresos, sino también como un modo de liberarse de todo el estrés y sus problemas. Había dejado de conversar con Cristina de la misma forma que antes, ya no se podían ver de la misma forma, ya ni siquiera se llamaban por las tardes, era una situación que los estaba afectando a los dos, cada uno a su propia manera.

Cristina por su parte estaba bastante estresada y cansada, llevaba noches sin dormir bien. Tenía que hacer turnos extras para poder sostener el hogar, de lo contrario era muy fácil perderlo. Llevaban un par de meses en esa situación, se estaba haciendo insoportable junto con aquella lejanía que iba teniendo el uno con el otro. Ese día al fin había recibido el depósito de su sueldo, no era mucho, pero era lo suficiente para sobrevivir. Cuando fue retirarlo se dio cuenta de que este no estaba y ya había sido retirado… la única persona que tenía autorización para hacerlo era Daniel.

La mujer se devolvió a su hogar en espera de su marido. Daniel por su parte, perdió todo el dinero que había sacado de la cuenta de su esposa, pidió un préstamo al casino y lo termino perdiendo también… ¿qué iba a hacer ahora? El dinero que había sacado también era para pagar el arriendo de donde vivían.

Ella se sentía traicionada por el hombre que más había amado en su vida, por aquel que le iluminaba su día a día. Daniel antes de convertirse en su esposo había sido alguien mujeriego, algo que vivía la vida al límite. Costo bastante ganarse la confianza de ella, pero ahora se veía rota nuevamente. Se había enamorado de aquel hombre aventurero, responsable en ciertos aspectos a pesar de su rebeldía. Pero ahora era totalmente diferente, eran adultos, ya no podían estar como locos.

—Al fin apareces… — hablo la femenina, sentada en el sillón, con la luz encendida mientras veía como su esposo aparecía borracho por la puerta.

—Oh… Cristina — se acerco para besarla, ella le sintió olor a alcohol y a perfume femenino.

— ¿Qué has hecho Daniel? — Estaba molesta, demasiado molesta — robar mi dinero para salir por ahí a perderlo con cualquier persona. ¿De qué forma planeas que sobrevivamos ahora?

—Cristina… — ella se hizo a un lado cuando intento abrazarla.

—Eres un fracaso, una completa perdida de tiempo — sin más salió de la casa, tomo las llaves del auto de su bolso y se puso en marcha.

Llevaba días hablando con un compañero de trabajo, era el único que parecía ser capaz de contenerla y escucharla. Últimamente se estaba sintiendo atraída hacia él. ¿Y cómo no hacerlo? Si con el sentía seguridad, sentía que pisaba firme… no como con Daniel, quien en esos momentos sentía que lo había arruinado todo. Sin darse cuenta condujo hasta la casa de Rowland, su compañero de trabajo. Las lágrimas inundaban su rostro, al igual que el cansancio era notorio en su cuerpo. Se bajo del auto y toco el timbre.

— ¡Cristina! — Exclamó sorprendido su compañero de trabajo, sujetando aquel rostro cubierto de lágrimas — ¿qué ocurrió?



SrOrtega, Litnet Clubs Oficial

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En el texto hay: enigmas, romance y traicion, magia sutil

Editado: 16.04.2019

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