Rocío

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CAPITULO SEIS

Hace ya dos días que Rocío directamente pasa de Saúl y aunque sabe que esa relación le esta ya haciendo sufrir no puede evitar aus sentimientos hacia el muchacho y durante el recreo se dirige hacia él para que puedan hablar.

.- Tú diras, pequeña.

Esta frialdad deja a Rocío incluso más helada que las propias palabras del muchacho.

.- Quería pedirte perdón por el numerito del otro día en tu casa, sé que me dejé llevar por los celos y eso no está bien.

.- Realmente, te pasaste y en el lugar menos indicado, pero si te digo la verdad, eso me encanta porque demostraste que lo que sientes por mí es de verdad, lo que no entiendo es que durando dos días,¡Dos!, no me hayas dirigido ni tan siquiera la mirada, Rocío, no he hecho nada, Marta es mi mejor amiga, llevamos siendo amigos desde que estábamos en la barriga de nuestras madres.

.- Estaba muy enfadada porque durante toda la tarde me ignoraste completamente, me hicisteis un vacío que me dolió muchísimo.

.- Lo lamento si te sentiste así, teníamos tantas cosas de las que hablar... Que en realidad no me di ni cuenta... Perdón.

.- Está bien, te perdono, y,¿Tu a mí?

.-Pues claro que sí, pequeña, te quiero.

Y se fundieron en un largo beso que tuvo que terminar con el sonido de la alarma avisando que tenían que volver a retomar las clases de nuevo.

Tras terminar el día de clases, Rocío había quedado con las chicas para ir a casa de las gemelas a estudiar,hacia  demasiado tiempo que Rocío no sé unía a ellas para prácticamente nada que a las cinco les resultó tan extraño como agradable el poder pasar de nuevo una tarde de chicas y estudiar, se les avecinaban los exámenes de fin del segundo trimestre y no les quedaba de otra que inflarse a estudiar como locas y no tener apenas ni cabeza para rollos amorosos, había que seguir aprobando si o sí.

A todo esto, a media tarde, el móvil de Rocío comenzó a sonar, era Saúl para pedirle que fuese a verle, al tener que escuchar una negativa por respuesta de parte de Rocio, el joven comenzo a insultarla y a gritarla.

Los gritos podían escucharse casi a dos kilómetros a la redonda, por lo que las chicas levantaron la cabeza asombradas al igual que asustadas por semejante griterío del joven.

Tras colgar, Rocio tremendamente antustiada,no pudo contener las lágrimas a pesar de que no era chica de llorar delante de nadie.

.- Cariño,¿Hasta donde estas dispuesta a llegar por lo que sientes? Ese niño no se merece tenerte asi,¿No lo ves? Te va a joder la vida y aún somos unas niñas para que aguantes esto.-Dijo Diana.

.- ¡Estoy hasta el moño de que este tio te trate asi! Te pone los cuernos en tus narices, ¡Y ahora esto! Yo lo mato, mañana en cuanto lo vea se le van a quitar las ganas hasta de respirar, como que me llamo Tamara Gutiérrez.

.- No Tammi, por favor .Te suplico que no le digas nada,por favor.- Suplicó Rocío entre lágrimas.

.- Lo siento, Rocío, ya estamos aguantando demasiado y ya no más, mañana me oye... Y si no reaccionas, con el tiempo tu también, porque para que te dé un guantazo un tiparraco como ese, te lo doy yo,que te lo iba a dar como si se lo diese a mi hermana.

Hablado todo esto y habiéndose calmado un poco, las chicas volvieron a sus libros, aunque Rocío ya no era capaz de volver a concentrarse como antes de la llamada.

Se le estaba juntando todo, los exámenes, Marta, los gritos casi a menudo de Saúl y encima...¡No le bajaba la regla desde hacía más de mes y medio! Sus nervios estaban a punto de descontrolarse y lo que más le descontrolaba a ella era el no tener con quién soltar todo aquello puesto que sus amigas prácticamente no querían ni oir el nombre de Saúl y sus padres muchísimo menos, se sentía completamente sola en estos momentos tan duros para ella.

Al día siguiente, a escondidas de Rocio, Tamara puso en su lugar a Saúl, quien extremadamente frío le contestó que metiese las narices en sus asuntos,sobre todo en lo relacionado con su novio, al que últimamente veía muy cambiado y todo era por culpa de ella y sus pajaritos mentales.

Esa misma tarde, tras finalizar las clases, Rocio se dirige a casa de Saúl, quien le habre la puerta muy friamente.

.- Pasa tengo que hablar contigo.

Rocio, cómo siempre, le hace caso y pasa con la cara colorada.

Nada más pasar al cuarto... Plasss, un guantazo llegado de la mano de Saul, le atraviesa la cara y llega hasta su corazón partiendoselo en un millón de pedazos.

.-¿Se puede saber que cojones le has dicho a tu amiguisima Tamara?

En un intento por no llorar y mantener la calma, Rocío le contesta.

.- Te prometo que nada, simplemente ayer estábamos todas juntas cuando llamaste.

Plasss,otro guantazo, este mucho más fuerte,el cual le hizo sangrar el labio partiendoselo por la mitad.

.- No quiero que vuelvas a acercarte a semejante puta nunca más,¿Me oyes?

.- No... No hables así de mi amiga... Y la veré cuando quiera porque es mi amiga...¿Vale?

Plasss. Plasss. Plasss. Una lluvia de golpes calló sobre Rocío,que ya no sabía cómo pedir ayuda, cuánto más gritaba, golpes más fuertes recibía, así estuvo durante casi dos horas, hasta que a duras penas pudo salir de la casa de Saúl.



Cristina María Fernández

Editado: 23.10.2018

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