Rosas para Annabeth

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La primera rosa roja

Era un día más en el campamento, un día inusualmente tranquilo.

Habían pasado solo tres meses del final de la guerra contra Gea y desde ese momento tantas cosas habían cambiado, como el que ahora hubiese intercambios de semidioses entre los campamentos, pudiendo así lograr que ambos grupos de chicos se conocieran mejor y convivieran.   

Annabeth no podía negar que las cosas habían mejorado, sus vidas habían mejorado; los monstruos ya no atacaban con tanta frecuencia, tenían muchas más libertades, aunque un poco más de responsabilidades. Como las suyas ya que hacía tan solo un mes había retomado su trabajo en el Olimpo.

Esa mañana se había levantado mas temprano de lo habitual y después de entrenar un poco había ido hasta las duchas al salir Annabeth se dirigió hasta la cabaña 6 para avisarles a sus hermanos que era hora de ir al comedor.

Entro en la cabaña y notó que algunos de sus hermanos ya habían salido.

─ Chicos es hora de ir al comedor ─les dijo a los pocos hijos de Atenea que aún quedaban.

Camino hasta su cama para arreglarla como habitualmente lo hacia ya que al salir muy temprano no la había ordenado apropiadamente.  

Al mover sus almohadas se sorprendió al encontrar una hermosa rosa roja entre ellas, la tomo con delicadeza mientras la llevaba hasta su rostro para disfrutar de su aroma.

La rosa más que hermosa era exquisita, tenia un aroma dulce e intoxicante, su color era tan intenso sin duda ella jamás había visto una rosa como aquella.  

Después de estar unos minutos disfrutando la rosa la deposito con delicadeza sobre sus almohadas.

Sonrió al ver la imagen de la rosa en su cama.

Después de eso ella salió de su cabaña rumbo al comedor. Al llegar fue sorprendida por Percy quien le había robado un beso al pasar.

─ Hola Listilla ─ le dijo con una enorme sonrisa de enamorado. 

─ Hola Sesos de Alga… gracias ─dijo dándole un corto beso en los labios.

─ ¿Gracias? ─ dijo en con expresión desconcertada. 

─ Si gracias, me encanto.

Percy la miro aún más desconcertado, pero antes de que pudiera preguntarle a que se refería llegaron Piper y Jason. 

─ Hola chicos ─dijo Piper saludándolos.

─ Hola ─respondieron ambos.

Después de ello los cuatro fueron a sus respectivas mesas, para después continuar con sus actividades cotidianas.

Por la tarde los siete decidieron reunirse en la playa para recordar viejos tiempos.

─ Propongo que todos entremos al mar desnudos ─les grito Leo mientras llegaba, provocando que todos lo miran muy mal─. Obvio era una broma, no aguantan nada.

─ Por que no surfeamos ─ les sugirió Piper.

─ Pipes para surfear se necesitan olas ─ se puso de pie extendiendo sus brazos─, donde ves las olas.  

─ Eso ya lo se Leo, pero para eso tenemos a Percy.

─ ¡¿Qué?! ─dijo el mensionado con una muy fingida indignación─ solo me trajeron para explotarme.

─ Obvio Aquaman sino para que más.

Después de un pequeño momento de discusiones y chantajes los chicos entraron al mar para surfear.

Y mas de alguno sufrió el accidental golpe de una ola. 

Provocando la risa descontrolada de cierto chico de ojos verde mar.

 

 

 



SophFrikk

Editado: 20.10.2019

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