Saga Elemental I: El Legado

Tamaño de fuente: - +

SOFÍA

 

 

Algo le estaba pasando a Stella y era grave, y aunque no sabía de qué se trataba, estaba segura de que era algo malo. Yo no la conocía de antes y desde que la vi en el Instituto, supe que había algo en ella, y no es que sea prejuiciosa, pero la verdad ella tiene algo diferente al resto de los estudiantes. Tal vez la vea de esa forma porque es una habilidad que tengo y que está conectada con el agua, esta habilidad me muestra la identidad de las personas de un modo distinto, como si las viera a través de una persiana de agua limpia que las purifica. Esto hace que las vea con otros ojos.

Esta vez no la pude ver, era como si se hiciera transparente de rato en rato, eso me impedía ver lo que le estaba pasando realmente, era como si ella me estuviera bloqueando sin querer y eso me frustraba mucho.

— ¿A qué crees que se estaba refiriendo Stella con que Erick no estaba muerto? —pregunté un día, a la enfermera que le estaba cambiando las vendas a Elizabeth. Ella me había contado que era novia de Erick y que le dolió mucho cuando éste murió, es por eso que no la podíamos dejar fuera esta vez.

—Eso es lo que quiero saber, pero por el momento no la he visto.

—Ha faltado a clases y no se ha presentado en el comedor. Sus compañeras no me dejan entrar a su habitación, desde aquella vez que casi les eché la puerta encima.

Al mirar hacia la puerta vi a Jonathan, que se acercaba hacia nosotras con las manos en los bolsillos de sus pantalones.

—Hola —nos saludó, mientras se sentaba en la cama de al lado.

Elizabeth, que se hallaba despierta en ese momento, nos echó una mirada a todos.

— ¿Se me hace a mí o aquí está faltando alguien? —inquirió.

—Stella ha estado en su habitación desde hace días y ni siquiera ha asistido a clases o presentado al comedor —informé.

— ¿Y por qué se ha encerrado?

—Mientras estabas recuperándote. Stella creía que tú habías interpretado mal la noticia sobre el joven que te había mencionado la enfermera…

—Julieta —respondió la aludida de inmediato.

—La enfermera Julieta. Así que le preguntamos y descubrimos que las sospechas de Stella eran ciertas.

— ¿Qué sospechas? ¿Eso quiere decir que el chico no murió?

—No. No murió, es más, es el mismo hombre que nos trajo a Jonathan y a mí al Instituto…

— ¿Y dónde está?

—Erick murió al intentar salvarme… —me quebré en la mitad de la oración, pues recordar aquel acontecimiento me daba escalofríos.

— ¿Y qué tiene que ver Julieta en todo esto?

—Yo era su novia, así que tengo derecho a saber lo que está pasando.

— ¿Lo que está pasando?

—Cuando nos reunimos en el lugar de siempre, Stella dijo que Erick no estaba muerto…

— ¿Qué? ¿Y cómo es que sabe eso? —Elizabeth se pasó una mano en el pelo como un intento de despabilar sus pensamientos.

—No lo sabemos, dijo que estaba cansada y que tenía que ir a descansar, cuando se sintiera mejor, nos lo diría.



J. N. García

#948 en Fantasía
#573 en Personajes sobrenaturales
#1157 en Otros
#140 en Aventura

En el texto hay: poderes, suspenso, acción

Editado: 16.12.2018

Añadir a la biblioteca


Reportar