Salvame

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Kaleb

El almuerzo con Iris fue un fracaso, fuimos a un restaurante donde un par de periodistas no dejaron de tomarnos fotografías y ella aprovecho cada momento para acercarse a mí como para dejar que las fotografías reflejaran más de lo que había. Me había hartado. A los cuarenta minutos no había podido almorzar, estaba de mal humor y fastidiado por su charla si sentido y me encontré pensando en Jane otra vez.

Sabía que había ido a almorzar con Dylan, el y yo habíamos hablado esa mañana de su historia con Sierra y de cómo iban a encaminar las cosas y le prometí que lo apoyaría incondicionalmente. Realmente me había alegrado que él y Jane fueran solo amigos y la aparición de Sierra y su amistad con Jane fue un milagro.

Mientras volvía a la oficina sacándome de encima a Iris le envié un mensaje a Jane. Por supuesto ella ya estaba en la oficina cuando regrese. Por la tarde teníamos una reunión con Alicia Davis. Ella era la manager de una importante empresa de publicidad en internet y había leído la propuesta que habíamos hecho a otras empresas y estaba interesada en nuestros soft.

Ella tenía 35 años, divorciada, sin hijos y comprometida con su carrera, era famosa por ser una reina del hielo que coleccionaba amantes jóvenes. Era practica y no dudaba en pisar cabezas para ascender en el medio pero siempre anteponiendo el trabajo a su vida. En cierta forma me veía reflejado en ella. Era como yo pero en mujer. Era atractiva a su modo, no bonita pero si elegante y con clase.

La reunión fue como siempre perfecta. Los datos de Jane y su presentación de memoria habían vencido todos los obstáculos con Florence. Sin embargo sentí un recelo de parte de Florence hacia Jane más que nada por su juventud. Sin embargo al final de la reunión vi la admiración en sus ojos por ella y me sentí orgulloso. No sé que me poseyó para invitarla a ser mi cita en la gala y ante mi asombro acepto encantada y hasta flirteo conmigo.

La noche de la gala estaba en la sala de la mansión tomando un trago con Eric y Florence mientras Jane terminaba de cambiarse. La presencia de Florence disminuyo la tensión que había entre Eric y yo. Florence llevaba un vestido de gala negro con mangas largas y espalda abierta y el cabello recogido en un moño elegante y pendientes de diamantes como único adorno. Era sobria y elegante. Pero no podía encontrarla atractiva, aunque su charla inteligente era un cambio a los continuos parloteos sin sentido de mis acompañantes normales.

Pero entonces Jane llego al borde de la escalera y mi mundo colapso. Llevaba un hermoso y elegante vestido color marfil con escote palabra de honor estilo sirena. Era puro y simple, de seda que quedaba a su cuerpo con un perfecto guante al cuerpo. Reconocí el conjunto de joyas que llevaba. Era un sencillo conjunto de gargantilla y aros y pulsera de esmeraldas en forma de lágrimas sutil y elegante. Yo se lo había regalado por impulso en Paris. Sus ojos estaban maquillados oscuros pero su boca era un durazno perfecto. Su pelo estaba elegantemente recogido en una trenza francesa que iba de un lado a otro de su cabeza como si fuera una corona. Sencillamente quitaba la respiración. Tanto Eric como yo nos quedamos mudos ante su belleza, pero Eric reacciono primero yendo a su encuentro.

_ eres una visión del paraíso Jane…_ dijo besándole la mano.

Note la mano de Florence tomando mi brazo quizás con un poco de demasiada fuerza. Le sonreí a Jane porque no podía expresar en palabras como me sentía. Quizás nunca podría. Pero al verla salir del brazo de Eric esa noche supe que había cometido un gran error al invitar a Florence en vez de ir con ella solos.



Oscura Galatea

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En el texto hay: amor doloroso, deseo, traumas

Editado: 17.02.2018

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