Salvando Nunca Jamás

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Capítulo XXVI: La leyenda de Seka y Kase (DESPUÉS)

¡Hola! Con esto concluímos la historia de los gemelos -Por ahora, muahaha- Verán que esta parte es algo más corta que la anterior.

Espero les guste el capítulo :) Muchas gracias por leer, y no olviden comentar <3

À bientot!

Besos,

Nikky Grey.

Editado el 02/08/15

Segunda edición 02/10/19

Capítulo XXVI:

La leyenda de Seka y Kase:

DESPUÉS

"Algunas personas oyen su voz interior con gran claridad, y viven según lo que escuchan. Personas como esas se vuelven locas... O se vuelven leyenda."

Leyendas de Pasión (Legends of the fall), película dirigida por Edward Zwick.

Quince años pasaron antes de que las cosas se calmaran lo suficiente como para que pudiera siquiera pensar en la idea de buscar a mi hermana. Por cinco años, la busqué por todos los países de nuestro mundo, y llegué incluso a tierras más allá del horizonte que pocas personas han visto, y cuyas maravillas algún día te contaré, cuando tengamos el tiempo necesario.

Pero lo que ahora importa, es que en todos esos años, jamás pensé que Kase pudiera estar en la isla. Confundí las intensiones de mi hermana, y creí que lo último que querría sería ver al niño al que le había causado tanto mal. Poco sabía que Kase se había entregado a la tarea de proteger a Peter como a su propio hijo. A la distancia, sin que este supiera acerca de ella hasta más de cincuenta años después, observó como las hadas criaban al niño que había sacado de los escombros, y como a él se le unían otros niños que, rápidamente, traían la vida de vuelta a Nunca Jamás.

Y pasó a ser la tierra fantástica que conoció tu madre, tantos años atrás.

Parte de lo que ocurrió ya lo conoces. Kase descubrió eventualmente que Odette también estaba escondida en Nunca Jamás, y tras varios años de luchar en contra del impulso de hacerlo, acabó por subir a la cueva donde esta estaba escondida para recuperar el medallón que le habían quitado.

Me temo que sólo puedo hacer suposiciones: Puedo suponer que Odette lo robó ya que, en su opinión, el amor de Dorian debía de pertenecerle a ella y no a mi hermana. Parte de esa suposición implica aceptar, sin embargo, que ella estaba verdaderamente enamorada de él ─O quizás lo hizo para vengarse de Kase por la humillación que le había causado, al tener que cancelar una boda tan sonada de golpe y someterse así al cotilleo de todo el mundo. Quizás involucraba un poco de ambas, pero, como te dije, en ese campo sólo podemos suponer.

Sé que movió a mi hermana a robarlo, sin embargo. La conozco demasiado bien para que me quepa la menor duda: Perdió al amor de su vida, y quería la única cosa que jamás tendría para recordarlo. O básicamente, quería lo único que le quedaba de Dorian lo más lejos posible de Odette. Es por esa razón que se aseguró de que Peter lo encontrara, contando con que él se lo daría a la niña de la que no paraba de hablar a los Niños Perdidos (nombre que las hadas les habían dado) y que era célebre por sus maravillosos cuentos acerca de él.

Lo que no creo que previera era que Wendy y sus hermanos intentarían subir a la cueva donde la bruja se escondía. Se había encargado de esparcir rumores entre las hadas, los exiliados, las sirenas, los indios y los mismos Niños Perdidos acerca de los peligros que se escondían allí, incluso entre algunos de los piratas. Mas no contó con que, como ocurría con ella misma, a veces bastaba con decirle a alguien que no hiciera algo para que lo hiciera.

Consiguió salvarlos, encerrando a Odette temporalmente en su propia cueva, pero no consiguió llegar a tiempo para evitar que lanzara la maldición que acabó ya con dos de ellos, y la última vez que la vi, más de diez años después del accidente, todavía lamentaba enormemente no haberlo conseguido.

─ Quizás estoy haciendo más bien que mal ─dijo, paseando frenéticamente de un lado a otro de la mesa de su cabaña.

─ No has hecho sino protegerlo todos estos años ─repliqué, tratando de calmarla─ y lo has hecho de maravilla, pero sabes que ni siquiera tú puedes salvarlo de todo.

─ Pero esos niños... ─su voz se apagó, y se detuvo para mirarme, el dolor visible en su rostro─ ¿Sabes lo que les hizo? ¿Sabes qué...?

─ Lo sé, lo sé ─la acallé, al ver que estaba al borde del llanto, y me puse en pie, apoyando mis manos en sus hombros─ Pero no es tu culpa, Kas, no pudiste haber sabido que...



Nikky Grey

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En el texto hay: piratas, hadas, magos y brujas

Editado: 18.10.2019

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