Samurai de 8 mundos

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Chocolate amargo

Todo parecia alegria al principio, peor luego hubo que enterrar a los magos que yacìan despedazados, atravesados por energia oscura, literalmente algunos evaporizados, otros mutilados que aun se resistian a la muerte por todo el campo de batalla a las arqueras màgicas amazonas a quienes le faltaba un brazo, una pierna, algunas solo estaban heridas a algunas les faltaba la conciencia, a las decenas de niños y ancianos que habian decidido combatir a favor de los magos a pesar de su limitado conocimiento de magia, y que a pesar de haber muerto no se habìan ido sin antes acabar con una o tres sombras inmundas, decenas de miles, que murieron en la batalla del Bosque Llameante, asì se llamo porque al final de la batalla en donde habia habido un inmenso bosque lleno de magia y criaturas felices, plantas en forma de medusas y mamuts miniatura, entre otras pequeñas aves, y cientos de especies de seres magicos y animales, solo habìa quedado una pira llameante de escombros, tocones de árboles y enormes hogueras de pastizales encendidas de varios metros de alto,  tras la explosiòn que exterminò a las sombras y a algunos magos que no eran lo suficientemente fuertes para resisitir esa cantidad de energìa magica liberada, muchos culpaban a los chicos de asesinos en vez de heroes, pero sin embargo ellos habian sido los que habian eliminado a las sombras, aunque a un coste altìsimo,

Los jòvenes magos quedaron tan aturtidos por la explosion, que tuvieron que ser llevados a la guarida de Heimgruall el druida curandero para que estuvieran en cama y curaran sus heridas, ademas de que deberian de dormir mucho para recuperar fuerzas Zaphira, y Delfos tenian ceguera y no podian abrir bien los ojos, los druidas dia y noche les llevaban una pasta hecha a base de hierbajos y pociones para que recuperaran poco a poco la vista, se la pasaban todo el dia en cama, Olympia y Merlin habian quedado inconscientes por el impacto contra un tronco de arbol ya que fueron disparados por la explosion hacia unos arboles y aun no habian despertado, pero seguian vivos en cuidado de las madres natura de la ciudad, y Keni habia perdido dos dedos de la mano quemados por la inmensa furia de la explosion ademas de que tenia sordera y le costaba abrir los ojos, pero eso si, los jovenes magos estaban todos vivos. Derribados pero no destruidos. 

En todo el campo de batalla los sobrevivientes empezaron a recojer los cuerpos para que fueran entregados a sus familias, aunque solo pudieron ser reconocidos unos cuantos, la mayoria fue enterrada en una fosa comun porque no se supo identificar quienes eran, los sobrevivientes ayudaban a los heridos y empezaron a regresar al poblado principal.

Cuando llegaron al poblado la ciudadela entera los recibio con gritos de jubilo, y victoria, pero tambien se veían a madres que nunca vieron llegar a sus hijos, esperando encontrarlos y llorando impotentes ante la tragica suerte de sus amados, la fachada de las casas de madera estaba llena de gente aclamando, y llorando por igual. 

Despues de varios dias de inconsciencia Olympia desperto, abrio los ojos y sintio un dolor punzante carcomiendole el brazo, grito y pidio ayuda , llego una curandera a darle un encantamiento contra el dolor

-¿C...cuanto he estado dormida?

-No te preocupes por eso. dijo la anciana acariciandole el rostro como si se tratara de su nieta,- Pronto estarás bien, 

-¿Q... que paso con mis amigos? AYYYYYY me duele, me duele mi brazo, que me pasó, me rompi el codo o que... aaauch no me toques eso duele

-Tus amigos estan bien, solo te estoy colocando una venda con unas hierbas de Aleteri, esto te hara bien pronto estaras como nueva, ahora debes dormir-

¡NO ESPERA! no quiero dormir quiero estar despierta

Es mejor que te recuperes dormida asi no sentiras dolor

Acto seguido la anciana curandera le lanzo unos rayos verdes que la durmieron al instante sin que ella pudiera responder ni contraatacar el encantamiento que le lanzó

Kenichi se desperto en una cama rellena de paja y estaba cuidandolo un malencarado doctor de hierbas de la aldea, cuando desperto no hizo sino lanzarle una mirada despectiva y seguir leyendo su libro de medicina o al menos de eso parecia

-Aghhhhhhhh, siento como si mi estomago tuviera una espada adentro, aaaaaaaaaaghhhh - dijo keni con dolor sujetandose el estomago- ¿Que me ocurrio?

me pusieron a cuidarte a ti, reverenda rata, sabras, no me caes bien, y solo te cuido porque eres amigo de Olympia, si no, tal vez te hubiera dejado morir o echado a los leviatanes

-Porque tanto odio? no te he hecho nada,,, ayude a tu  .... a tu pueblo- dijo mientras trataba de mantenerse inmovil para no demostrar cuanto le dolia, aunque quisiera gritar con todas su fuerzaz, su estomago le empezaba a quemar por dentro

-No te creas que me he tragado tu cuento, se como son ustedes los humanos, traicioneros, siempre buscando apuñalar por la espalda a quien se le atraviese por delante , ha logrado encantar a la mayoria de ingenuos aqui pero escuchame bien, sigues siento un humano y no me interesa si vives o mueres

-vaya señor... ¿un humano le robo la novia o algo asi?

Se levanto de su silla le lanzo un rayo verde al estomago que hizo que le comenzara a doler aun mas el estomago a Keni y el grito de dolor, sin poder contenerse

Una palabra mas y va al triple ¿me entendiste?

Por dentro estaba deseando extrangular a ese malhumarado campirano o haberlo fulminado si tuviera mas habilidades de magia ¿cual era su bendito problema?, pero solo trato de aparentar y dijo

-Si, mi señor



Hector Jainz Aguiñaga

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En el texto hay: aventura, aventura y magia

Editado: 02.09.2019

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